En 2025, South Park selló un acuerdo histórico con Paramount Global para extender la serie hasta al menos 2030, garantizando más de 50 nuevos episodios y consolidando su catálogo completo en Paramount+. El contrato confirmó la vigencia de la serie casi tres décadas después de su estreno, en 1997. Sin embargo, la renovación no estuvo exenta de conflictos.
Durante meses, Trey Parker y Matt Stone, creadores de la serie, mantuvieron tensas negociaciones con los ejecutivos de la compañía, marcadas por disputas sobre derechos de streaming, control creativo y el impacto de una posible reestructuración corporativa. Las fricciones llegaron a retrasar la producción y el estreno de nuevos episodios, alimentando la percepción de que el futuro del show volvía a estar en juego justo antes de que la serie entrara en una de sus etapas más políticas.
A pesar de las disputas, Parker y Stone lograron un acuerdo con el que se sintieron satisfechos y con una gran financiación de por medio, permitiendo que la serie retoma un ritmo más estable a partir de julio de 2025. En ese contexto, y junto al inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump, llegaron las temporadas 27 y 28, dos entregas marcadas por una sátira directa al gobierno y a sus funcionarios más mediáticos y polémicos.
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La temporada 27 arrancó en julio de 2025 con el episodio Sermon on the ’Mount. En este episodio, todos los medios —e incluso el mismo Jesús— aparecen atemorizados por las represalias que implica criticar al presidente en funciones, por lo que el pueblo de South Park decide confrontar al señor Garrison. Sin embargo, esta vez no es él quien está al mando del país, sino el mismísimo Trump, quien, al igual que en su momento el dictador Sadam Hussein, aparece con su rostro real y mantiene una relación sexo-afectiva con el mismísimo Satanás.
Otras figuras del gobierno tampoco se salvaron de la crítica ni de la parodia, como la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y el ICE en el episodio Got a Nut. En este, el señor Mackey pierde su empleo como orientador escolar —siendo reemplazado por Jesús— y entra a trabajar en el servicio de control migratorio, bromeando con la idea de que, al parecer, lo único que se necesita para ingresar a la organización es tener dos manos para disparar y golpear migrantes, además de un coeficiente intelectual ligeramente por debajo del promedio.
Mackey participa en redadas migratorias cada vez más absurdas y violentas bajo las órdenes de Noem, presentada como una asesina de perros y una obsesionada con el bótox, llegando incluso a liderar una intervención en el cielo, donde ordena “arresten a todos los que sean marrones”. En paralelo, Clyde lanza un pódcast con discursos provocadores que termina siendo apropiado por Cartman, generando una disputa por notoriedad y reconocimiento, y mostrando a Cartman como una parodia del fallecido Charlie Kirk y de sus debates en universidades de Estados Unidos.
El buen desempeño de Mackey dentro del ICE lo lleva a Mar-a-Lago, donde conoce al presidente Trump y presencia un entorno profundamente decadente: desde la desnudez casual del mandatario hasta la presencia de Satanás en su cama y una Dora la Exploradora prisionera que masajea a un huésped anciano. Todo esto lo obliga a replantearse sus decisiones. Finalmente, Mackey huye junto a Clyde —quien por otros motivos también termina en la isla— y Dora, afirmando que ha traicionado sus principios al aceptar un trabajo en el que no cree. El resto de la temporada se desarrolla reforzando la crítica a la banalización del poder y a la brutalidad institucional.
La temporada 28, estrenada en octubre de 2025, siguió estrechamente esa crítica política integrando una trama continua que involucró a Trump e incluyó a nuevos personajes como al vicepresidente J.D. Vance, quien está celoso de la relación entre el rey del infierno y el presidente estadounidense. El arranque, con el episodio Twisted Christian, mezcla sátira política con referencias culturales modernas, siguiendo la obsesión de los niños por un meme (“6-7”) mientras que Trump y Vance buscan abortar el hijo que está esperando Satan.
En The Woman in the Hat, la serie aborda el impacto económico y social del cierre del gobierno, obligando a la familia de Stan a mudarse con su abuelo, mientras Trump es atormentado por una figura misteriosa y los niños canalizan su frustración a través de un foro en línea que se vuelve viral. Sora Not Sorry desplaza el foco hacia Butters y Red, que terminan envueltos en un ritual satánico con labubus que concluye con Satán haciendo público que está embarazado de Trump, al tiempo que profundiza la sátira política con tramas conspirativas y comentarios sobre inteligencia artificial y medios.
La temporada culmina el 10 de diciembre con The Crap Out, un episodio navideño en el que Stan desea un milagro para mejorar su situación económica y personal. La historia alcanza un desenlace oscuro y satírico cuando se revela que el feto en el vientre de Satanás, evocando polémicas reales y cerrando la saga con un toque ácido y una supuesta “milagrosa” restauración de la antigua casa de los Marsh, que marca el final de esta temporada política y grotesca.
A finales de 2025 y comienzos de 2026, la política migratoria de la administración de Donald Trump ha sido una fuente constante de polémica y debate en Estados Unidos. El gobierno federal lanzó la Operación Metro Surge, una ofensiva masiva del ICE en Minneapolis —con miles de agentes desplegados desde diciembre de 2025— con el objetivo declarado de detener a migrantes indocumentados y deportarlos. Las autoridades informaron de más de 4,000 arrestos y afirmaron que muchos de los detenidos tenían antecedentes penales, pero también hubo detenciones de personas sin historial delictivo e incluso menores en escuelas locales, lo que provocó críticas por indiscriminación en las redadas.
El operativo estuvo marcado por incidentes de violencia que sacudieron la opinión pública. Durante enero de 2026, agentes federales asesinaron a tiros al menos a dos ciudadanos estadounidenses —Renée Good y Alex Pretti— mientras sucedían las redadas, un hecho que generó protestas, demandas judiciales por presuntas violaciones de derechos civiles y un fuerte repudio social. En respuesta, las autoridades federales defendieron el uso de la fuerza alegando defensa propia, mientras líderes locales como el gobernador de Minnesota calificaron la situación de “insostenible”, impulsando acusaciones de excesos y abusos institucionales por parte del ICE.
Paralelamente, la figura de Trump estuvo envuelta en otras controversias políticas de alto perfil que han dominado la agenda mediática. En enero de 2026 se publicó una nueva entrega de más de 3,5 millones de documentos relacionados con el caso Epstein bajo la Epstein Files Transparency Act, revelando más detalles y provocando críticas sobre conexiones políticas y responsabilidad institucional. Además, Trump ha protagonizado algunas disputas diplomáticas, como el rol de Estados Unidos en América Latina, teniendo como ejes principales la intervención militar en Venezuela y una posible invasión a Groenlandia. En medio de este contexto cargado de controversias sobre política interna y externa, fanáticos en redes coinciden en que la temporada 29 del show, prevista para este 2026, tendrá mucho material para trabajar.
En la línea que han seguido Trey Parker y Matt Stone, es claro que no ignoraran estos hechos, y aprovecharán los acontecimientos más polémicos de Trump y las críticas al ICE para construir un nuevo arco narrativo, continuando la tendencia de la temporada 27 y 28 de incorporar sátiras ácidas sobre la realidad política estadounidense y sus mandatarios.
Con las temporadas 27 y 28, South Park reafirmó su lugar como uno de los programas más incisivos y críticos con el gobierno de la televisión contemporánea. Tras un acuerdo clave con Paramount Global, Parker y Stone capitalizaron un clima político convulso para construir arcos narrativos ambiciosos, incómodos y deliberadamente provocadores. El cierre de la temporada 28 no solo sintetiza años de sátira sobre el poder, la violencia institucional y el espectáculo mediático, sino que deja el terreno fértil para una temporada 29 que, ante las polémicas recientes de Donald Trump y el ICE, promete seguir empujando los límites del humor político sin concesiones.


