Las canciones de 31 Minutos son mucho más que el acompañamiento musical de un noticiero de títeres: son parte de la educación sentimental y humorística de toda una generación. Con una mezcla ingeniosa de ironía, ternura y melodías imposibles de olvidar, el programa chileno logró que miles de niños y niñas crecieran cantando sobre dinosaurios melancólicos, muñecas parlantes o disputas ridículas que se resolvían a punta de estribillos pegajosos.
Lo fascinante es que, detrás de la aparente simpleza, cada canción contenía un universo completo. Había mensajes verdes disfrazados de chistes, llamados a cuidar la naturaleza en tiempos en que pocos programas infantiles hablaban de ecología, y retratos agudos de la vida cotidiana capaces de hacer reír a los más chicos y guiñar el ojo a los adultos. Todo con un acabado musical sorprendente: riffs de guitarra dignos de cualquier banda de rock alternativo, arreglos de bronces y cuerdas que daban empaque orquestal, y un cuidado por la producción sonora que rompía con la idea de que la música infantil debía ser ingenua o plana.
Escuchar 31 Minutos era asomarse a un noticiero ficticio donde los titulares podían ser tan delirantes como entrañables, y donde trabajar en un programa de televisión parecía un juego eterno. En ese cruce entre periodismo de cartón, sátira y canciones con vocación de himno, se creó un cancionero que hoy vibra con la misma frescura que hace veinte años.
10. ‘Yo nunca vi televisión (y luego sí pero después no)’ — Tulio Triviño y Sus Amigos
9 . ‘Lala’ — Lolo
8. ‘Tangananica Tangananá’ — Los Hermanos Guarenes
7. ‘Mi muñeca me habló’ — Flor Bovina
6. ‘Me cortaron mal el pelo’ — Chascoberto
5. ‘Objeción denegada’ — Juan Pablo Sopa
4. ‘Nunca me he sacado un 7’ – Michael Astudillo Jr.
3. ‘Señora devuélvame la pelota o si no no sé qué haré’ — Pepe Lota
2. ‘Dinosaurio Anacleto’ — Dinosaurio Roberto
1. ‘Mi equilibrio espiritual’ – Freddy Turbina
Menciones honoríficas:
‘Diente Blanco, no te vayas’ – John Quijada
‘Severlá’ — Otto y Los Sarcófagos Del Ritmo


