Gene Hackman fue un formidable actor de carácter estadounidense que se convirtió en protagonista. Su aspecto y estilo de “hombre común” hicieron que el público masculino se identificara fácilmente con su personalidad. Sus interpretaciones fueron siempre naturales, y destacó en papeles de hombres ordinarios atrapados en momentos de crisis. Desde la década de los setenta, Hackman fue uno de los principales actores del cine estadounidense.
Hackman abandonó la escuela secundaria a los 16 años, mintió sobre su edad y se unió a la Marina. Fue entrenado como operador de radio antes de ser enviado al extranjero. Cuando el locutor de su unidad resultó herido, Hackman asumió el papel y descubrió que la radio era un medio que le resultaba natural. Tras su baja del servicio, estudió periodismo y producción televisiva en la Universidad de Illinois. Luego se trasladó a Nueva York y asistió a una escuela radial, manteniéndose con una serie de trabajos ocasionales. Posteriormente, trabajó como locutor en pequeñas estaciones de radio y televisión en todo el país. No decidió dedicarse a la actuación hasta que, a los 30 años, se dio cuenta de que sus habilidades como locutor podían ayudarle en la profesión.
Hackman estudió actuación en el Pasadena Playhouse. Siendo mayor que la mayoría de los demás estudiantes era algo inadaptado, al igual que su compañero de clase y posterior compañero de cuarto en Nueva York, Dustin Hoffman. Ambos fueron etiquetados por sus compañeros como los “menos propensos a tener éxito”, como se lo confesó al fallecido James Lipton en el programa Inside The Actors Studio en 2001. A pesar de los malos augurios, Hackman logró hacerse un nombre en el teatro.
Su primera aparición importante en el cine fue en Lilith (1964), protagonizada por Warren Beatty. Impresionado por su actuación, Beatty lo eligió para interpretar a Buck Barrow, el hermano mayor del forajido Clyde, en Bonnie and Clyde (1967). Dirigida por Arthur Penn, la película se convirtió en un hito del cine de los años 60 y representó el primer gran papel de Hackman, lo que le valió su primera nominación al Óscar como mejor actor de reparto. Fue nominado nuevamente en la misma categoría en 1970 por I Never Sang for My Father.
Hackman se convirtió en una estrella de pleno derecho con su interpretación en The French Connection (1971), el exitoso drama policial de William Friedkin. En él, dio vida a Popeye Doyle, un implacable policía antidrogas, dejando una huella imborrable en el cine y ganando el Óscar a mejor actor.
A lo largo de su brillante carrera, Hackman ha demostrado una notable versatilidad, como evidencian sus papeles en las películas posteriores a The French Connection: Scarecrow (1973), una película de carretera y amistad junto a Al Pacino ganadora de la Palma de Oro; The Conversation (1974), un sombrío estudio de personaje dirigido por Francis Ford Coppola sobre un experto en vigilancia y también ganadora del mayor galardón de Cannes; Young Frankenstein (1974), de Mel Brooks, donde mostró su talento cómico interpretando a un ciego bien intencionado pero peligroso en una escena hilarante con el monstruo de Peter Boyle; Night Moves (1975), un thriller pesimista de Arthur Penn en el que encarna a un detective superado tanto en su vida profesional como personal; y French Connection II (1975), una secuela menos exitosa comercialmente pero igualmente contundente.
Para los amantes de los superhéroes, Hackman es quizás mejor conocido por su interpretación del archienemigo de Superman, Lex Luthor, en Superman (1978) y sus secuelas de 1980 y 1987. Estas actuaciones, cargadas de un tono de comedia exagerada, demostraron su capacidad para la comedia, aunque ni siquiera su talento pudo salvar a Loose Cannons (1990), una comedia policial coprotagonizada por Dan Aykroyd que sería uno de los grandes fracasos de su carrera. Interpretó a un periodista de televisión egocéntrico que es asesinado en Nicaragua en Under Fire (1983). En Hoosiers (1986), mostró su lado más cálido al interpretar a un entrenador de baloncesto en un pequeño pueblo, mientras que en No Way Out (1987) encarnó a un frío y calculador secretario de Defensa con un secreto. Su papel como un rudo agente del FBI en Mississippi Burning (1988) le valió otra nominación al Óscar como mejor actor.
En los años 90, Hackman alternó entre papeles protagónicos (Narrow Margin, 1990; Class Action, 1991) y roles secundarios memorables (Postcards from the Edge, 1990, de Mike Nichols; Unforgiven, 1992, de Clint Eastwood). La cinta ganadora del Óscar a Mejor Película le brindó uno de los personajes más fascinantes de su carrera. Su interpretación del sheriff Little Bill Daggett, un efectivo pero brutal representante de la ley en el pueblo de Big Whiskey, ofreció una visión matizada de la autoridad y la violencia. Little Bill pudo haber sido el héroe en otro tipo de western, pero su deseo de orden y justicia se convierte en justificación para el sadismo y el abuso de poder. Hackman le otorgó una complejidad ambigua al personaje, lo que le valió el Óscar como mejor actor de reparto.
En el éxito de 1993 The Firm, interpretó al mentor del personaje de Tom Cruise, un abogado agotado que se ve impotente para ayudar a su protegido a salir de una conspiración peligrosa. Ese mismo año, apareció en Geronimo: An American Legend como el General de Brigada George Crook. Su brillante actuación como Little Bill pareció dar lugar a una nueva etapa en su carrera, con personajes duros y experimentados en westerns. Siguió esta tendencia interpretando a Nicholas Earp, el estricto y severo padre de Kevin Costner en Wyatt Earp (1994). Este personaje reflejaba sus recientes roles como patriarcas con principios inflexibles. Volvió al género western en The Quick and the Dead (1995), de Sam Raimi, junto a Sharon Stone, Ruussell Crowe y Leonardo Di Caprio, donde encarnó a un despiadado líder de un pueblo que recuerda al propio Little Bill.
Gene Hackman interpretó al director de cine Harry Zimm junto a John Travolta en la estupenda comedia criminal Get Shorty (1995). Un año después, mostró su faceta cómica como el conservador senador Kevin Keeley en The Birdcage (1996), compartiendo pantalla con Robin Williams y Nathan Lane. También coprotagonizó Extreme Measures (1996) con Hugh Grant y se reunió con Clint Eastwood en el thriller Absolute Power (1997). En 1998, trabajó con Paul Newman y Susan Sarandon en Twilight, bajo la dirección de Robert Benton, prestó su voz en la película animada Antz junto a Woody Allen y apareció en Enemy of the State junto a Will Smith, donde su personaje evocaba al que interpretó en The Conversation.
Al inicio del nuevo milenio, Hackman continuó su trayectoria con papeles en diversas producciones. Actuó junto a Morgan Freeman en Under Suspicion (2000), Keanu Reeves en The Replacements (2000), Owen Wilson en Behind Enemy Lines (2001) y Sigourney Weaver en Heartbreakers (2001). En Heist (2001), un thriller criminal dirigido por David Mamet, interpretó a un ladrón veterano obligado a realizar un último gran golpe. Sin embargo, uno de los papeles más aclamados de esta etapa llegó con The Royal Tenenbaums (2001), la comedia de Wes Anderson donde interpretó al excéntrico patriarca de una familia disfuncional. Su actuación le valió el Globo de Oro al Mejor Actor en una Comedia o Musical. En 2003, protagonizó Runaway Jury, otra adaptación de una novela de John Grisham, donde finalmente compartió pantalla con su amigo de larga data, Dustin Hoffman. Su última actuación en el cine fue en la comedia Welcome to Mooseport (2004), donde compartió escena con Ray Romano.
Ese mismo año, recibió el premio Cecil B. DeMille en los Globos de Oro en reconocimiento a su destacada contribución a la industria del entretenimiento. Junto al arqueólogo submarino Daniel Lenihan, Hackman coescribió tres novelas de ficción histórica: Wake of the Perdido Star (1999), una aventura marítima ambientada en el siglo XIX; Justice for None (2004), un relato de asesinato durante la Gran Depresión; y Escape from Andersonville (2008), sobre una fuga de prisión durante la Guerra Civil estadounidense. En 2011, publicó su primera novela en solitario, Payback at Morning Peak, una historia de amor y venganza ambientada en el Viejo Oeste. Su última obra, Pursuit, un thriller policial, fue lanzada en 2013.
El 7 de julio de 2004, en una entrevista con Larry King, Hackman anunció que no tenía proyectos cinematográficos en puerta y que consideraba que su carrera como actor había terminado. En 2008, mientras promocionaba su tercer libro, confirmó su retiro definitivo. Pero a pesar de su retiro, el imparable Hackman regresó brevemente como narrador en dos documentales sobre el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos: The Unknown Flag Raiser of Iwo Jima (2016) y We, the Marines (2017).
El actor estadounidense, ganador de dos premios Óscar por The French Connection y Unforgiven, fue encontrado sin vida junto a su segunda esposa, Betsy Arakawa, pianista de formación clásica, y su perro en su residencia en Santa Fe, Nuevo México. Hackman tenía 95 años, mientras que su esposa tenía 63.
Según un comunicado emitido por la Oficina del Sheriff del Condado de Santa Fe: “Podemos confirmar que Gene Hackman y su esposa fueron hallados sin vida la tarde del miércoles en su residencia en Sunset Trail. La investigación sigue en curso, aunque por el momento no hay indicios de que se trate de un acto criminal.”
A lo largo de su trayectoria, Gene Hackman demostró ser un actor de enorme talento y versatilidad, capaz de brillar tanto en dramas intensos como en comedias ingeniosas. Su presencia en pantalla seguirá siendo una de las más respetadas del cine estadounidense.


