En el corazón del Royal Albert Hall, un recinto icónico por la historia de conciertos y espectáculos que ha albergado, la música volvió a trascender el mero entretenimiento el pasado sábado 28 de marzo. Esa noche, su escenario reunió a Garbage y Placebo en un mismo show, como parte de la serie de conciertos benéficos a favor de Teenage Cancer Trust.
Más allá del espectáculo, los conciertos de Teenage Cancer Trust son una serie anual de conciertos benéficos celebrados principalmente en el Royal Albert Hall de Londres, desde hace 26 años para recaudar fondos para la fundación homónima, encargada de apoyar los procesos de tratamiento a jóvenes con cáncer.
Así, la edición de este año fue curada por Robert Smith, líder y cofundador de The Cure, una de las bandas más influyentes del rock británico. Su participación, tras décadas vinculado al proyecto y por invitación de Roger Daltrey, creador de los conciertos, ha marcado el tono de esta edición, cuya narrativa orbita en torno al propio legado de Smith y a las bandas que crecieron a su sombra.
En ese contexto, el concierto marcó el regreso en vivo de Placebo tras casi dos años de ausencia. Con un formato más contenido, la banda abrió con su versión de “Jackie” de Sinéad O’Connor y recorrió su catálogo con arreglos más sobrios. “No hemos tocado en como dos años”, admitió Brian Molko (líder de la banda) ante el público, en una breve intervención que dejó ver el carácter excepcional del show.
Además, el repertorio incluyó temas como “Special Needs”, “Pure Morning” (interpretada por primera vez desde 2018) y “Follow the Cops Back Home”, que no sonaba en vivo desde hace más de 15 años. La respuesta del público, con ovaciones de pie en varios momentos, terminó por convertir el set en algo más cercano a una reaparición emocional que a un simple concierto.
Más tarde, Garbage tomó el relevo con un set que combinó material reciente con clásicos de su discografía. Uno de los momentos centrales llegó con su interpretación de “Lovesong” de The Cure, tocada por primera vez como homenaje directo a Smith. “Es una canción de la banda que nos hizo querer formar una banda”, explicó Shirley Manson, voz principal de Garbage.
Además, a lo largo del concierto, Manson también utilizó el escenario como espacio de posicionamiento. Hizo referencia a las protestas contra la extrema derecha ocurridas ese mismo día en Londres y expresó su apoyo a la comunidad trans, cuestionando decisiones recientes en el Reino Unido. “Sería irresponsable no hablar de esto”, sugirió en uno de varios discursos que acompañaron la presentación.
El cierre, con “Only Happy When It Rains”, encontró al Royal Albert Hall completamente de pie, en una imagen que sintetizó el espíritu de la noche: comunidad, memoria y presente.


