¡Felices maratones! Las diez series y miniseries más destacadas de 2023

Estas son las mejores series y miniseries de este año que termina.

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

enero 2, 2024

Fotos: Cortesía Prime Video, HBO Max y Netflix. Ilustración: Santiago Sanabria Uribe

Una pareja en una riña sin fin, un asesino que desea convertirse en actor, dos gemelas ginecólogas con rasgos sociopáticos, una samurái mestiza en busca de venganza, un cocinero y su sueño, un joven que se da cuenta que su amado padre es el hombre más malo sobre la faz de la Tierra, unos hijos que compiten por el amor de un padre tiránico, un hombre y una niña intentando sobrevivir en medio de una pandemia, unos jóvenes aspirantes a superhéroes en un mundo sin remedio, y una presentadora digna de nuestros tiempos, son algunos de los protagonistas de las series y miniseries más destacadas de este año que termina.

10. Beef (miniserie)

Las series coreanas están de moda, pero la verdad sea dicha, la mayoría son comedias románticas insulsas, efímeras y cursis como los peores productos de Hallmark (o como el K-Pop si usted es mayor de quince años). Si tiene curiosidad de ingresar en el mundo de la K-TV, pero está buscando un producto de alta calidad, con los diez capítulos de la miniserie Beef, sentirá que ha aprovechado su tiempo al máximo, como si se tratara de una cinta de Bong Joon-Ho o Chan-Wook Park. 

Los protagonistas son los estupendos Steven Yeun y Ali Wong como Danny Cho y Amy Lau, respectivamente, dos desconocidos cuya participación en un incidente en la carretera se convierte en un enfrentamiento que aumenta como una bola de nieve en declive. 

Aunque es cierto que esta es una miniserie producida en los Estados Unidos (María Bello, Ashley Park, Ione Skye y Remy Holt hacen parte del elenco), posee ese aire perverso, oscuro y cínico que caracteriza al mejor cine coreano y llega a ser un estudio tan profundo sobre la rabia, como lo fue el clásico Día de furia de Joel Schumacher.

9. Barry (Temporada final)

La serie sobre el asesino a sueldo que encuentra su vocación en la actuación es una de las mejores de todos los tiempos. El grupo de personajes miserables liderados por el discípulo Barry Berkman (Phil Hader), la alumna (Sarah Goldberg), el maestro Gene Cousineau (Henry Winkler) y el empleador (Stephen Root), no le dejan más remedio al espectador que agarrarse a los pocos vestigios de bondad que poseen. Barry siempre fue una serie osada, imprevisible y formalmente exquisita. Un arriesgado salto de ocho años a la mitad de temporada nos lleva al destino final de los protagonistas, incluyendo al criminal de poca monta NoHo Hank (Anthony Carrigan), cerrando la serie de una manera redonda y compacta y dejando un sabor amargo, pero al mismo tiempo muy satisfactorio, del mismo modo como lo hicieron esas otras series sobre personas miserables conocidas como Los Soprano, Breaking Bad, Better Call Saul y Succession (Barry pertenece a este selecto panteón). Las actuaciones fueron magistrales y nunca decayeron, y algunas de las secuencias e imágenes, tanto de la temporada final como las de toda la serie, serán muy difíciles de olvidar. Nunca una comedia había sido tan oscura y existencialista como Barry. Todo un ensayo sobre el libre albedrío. 

8. Dead Ringers (miniserie) 

En 1975, Stewart y Cyril Marcus, dos prominentes ginecólogos y gemelos idénticos, fueron encontrados muertos en su lujoso apartamento de Manhattan rodeados de barbitúricos y hasta la fecha, nadie sabe qué fue lo que pasó. En 1988, el director David Cronenberg intentó darnos una explicación con una de las mejores películas de su filmografía, protagonizada por Jeremy Irons en el papel de los perturbados gemelos, ahora con los nombres de Beverly y Elliot Mantle. En 2023, Rachel Weisz asume el rol de los gemelos para una miniserie de seis capítulos confeccionada por Alice Birch, guionista de Succession. El resultado es tanto un gran homenaje a la cinta de Cronenberg, como una experiencia aterradora, diabólica y enfermiza, que demuestra que las hembras de las especies son mucho más letales y crueles que los machos que se jactan de ello.

7. Blue Eye Samurai (Temporada 1)

Esta es una serie animada que mezcla lo mejor del cine de samuráis de Akira Kurosawa, Masaki Kobayachi e Hiroshi Inagaki; de los cómics Usagi Yojimbo, La espada del inmortal y El lobo solitario y su cachorro; y de las series Avatar: The Last Airbender, Samurai Jack y Afro Samurai, para entregar un delicioso platillo oriental que cuenta la historia de Mizu (Maya Erskine), una joven samurái con ojos azules, lo que indica que es una persona mestiza en una época (1633, para ser exactos), en donde eso se consideraba demoníaco para los japoneses. Su misión es encontrar a cuatro hombres blancos malvados que podrían ser o no su padre violador, y eliminarlos sistemáticamente de acuerdo con su código de honor. 

En cada uno de los 8 capítulos, Mizu se encontrará con varios personajes que intentarán apartarlo del solitario camino de la venganza y la primera temporada abarca la búsqueda de tan solo uno de los cuatro hombres, incluyendo algunos de los combates más sangrientos e impresionantes en la historia de la animación para adultos, junto con un despliegue formal excepcional.

Los títulos ya mencionados no son las únicas fuentes de inspiración para los esposos Amber Noizumi y Michael Green, creadores de Blue Eye Samurai. La cinta gorno I Spit On Your Grave, El último samurái protagonizada por Tom Cruise y la serie Kung Fu, también hacen parte de esta exquisitez animada que cuenta con las voces de Kenneth Branagh, George Takei, Masi Oka y Ming-Na Wen, por mencionar a algunos. 

6. El oso (Temporada 2)

Puede que este plato televisivo le deba más de un ingrediente a la estupenda cinta británica Boiling Point, pero eso no le quita lo suculento e irresistible. La segunda temporada, tan buena o mejor que la anterior, nos muestra al chef Carmy Berzatto (Jeremy Allen White), finalmente abriendo el restaurante que soñaba junto a su hermano Mikey (Jon Bernthal). Los diez episodios son una mezcla equilibrada de dulzura, acidez, amargura y picante con unas potentes apariciones de Jamie Lee Curtis como la desequilibrada madre de los Berzatto y Bob Odenkirk como su novio; y Olivia Colman, como la chef Terry. El umami lo brinda la música de Wilco, Pearl Jam y Tangerine Dream, entre otros.

5. Invincible (Temporada 2) 

En una entrevista realizada para esta revista, Robert Kirkman, el creador de los cómics y la serie animada Invincible (también el gestor de The Walking Dead), nos dijo que la diferencia entre su serie de superhéroes y esa otra serie de superhéroes llamada de The Boys es la siguiente: Mientras The Boys destruye el mito del superhéroe, Invincible todavía cree en él y lo refuerza. Lo cierto es que estas dos series demuestran que lo mejor del género no está en los cines, ni tampoco en DC o Marvel, sino en la periferia. 

Cuando la primera temporada concluyó en 2021 (esta revista la catalogó como la mejor serie de ese año), un sinnúmero de cabos sueltos nos dejó a la expectativa: Unos calamares parásitos rosados habían derrocado a Marte; los gemelos Mauler se preparaban para escapar de la prisión; los Flaxans unos seres que saltan entre dimensiones, tramaban atacar la Tierra; Doc Seismic estaba criando abominaciones bajo un volcán; Battle Beast se preparaba para un nuevo enfrentamiento con nuestro héroe; Titan se había convertido en un importante líder criminal y estaba decidido a usar espíritus de dragones para expandir su territorio; DA Sinclair y el jefe de la Agencia de Defensa Global, Cecil, estaban creando un ejército de soldados. Pero por encima de todo esto, el padre de Mark, Omni-Man, golpeó a su hijo casi hasta la muerte, en una secuencia magistralmente animada, después de revelar que lideraba un imperio fascista llamado Viltrum que tenía como planes invadir la Tierra.

La segunda temporada inicia con Mark traumatizado por la revelación de su padre y la casi destrucción de Chicago. La madre de Mark, Debbie, está lamentando su matrimonio con un hombre que resultó ser una persona vil y despreciable, oculta bajo un manto de bondad y justicia. Y los héroes restantes del planeta enfrentan unas pesadillas existenciales sobre su verdadero sentido de vida. A esto se le suma Angstrom Levy apareciendo como el nuevo archienemigo de Mark. Con tantos hilos argumentales, arcos de personajes y posibles catástrofes, si alguien ahora tiene ganas de introducirse al mundo de Invincible, le sugerimos comenzar desde el principio. Para aquellos que disfrutaron del caos desenfrenado de la primera temporada, les sugerimos volver a verla, para que confirmen su calidad y se lancen de lleno al especial sobre Atom Eve y a los cuatro episodios de la primera parte de la segunda temporada (la segunda mitad programada para el próximo año). Estamos hablando de un triunfo absoluto de la animación para adultos. Una serie ambiciosa, violenta, moralmente compleja y que le da al género de superhéroes un muy buen nombre.

4. Succession (Temporada final)

Con tan solo cuatro temporadas, la serie sobre un padre tirano y déspota (Bryan Cox) y unos hijos crueles, pusilánimes, viperinos, manipuladores y patéticos (Jeremy Strong, Kieran Culkin y Sarah Snook), concluye con broche de oro y se convierte en una de las mejores de la historia. Su creador Jesse Armstrong, comienza el acto final con un giro genial e imprevisible, dándole pleno sentido al título de la serie. Succession se sostiene sobre dos poderosas columnas: La primera tiene que ver con el veneno producto de los excesos del capitalismo y, la segunda está relacionada con la actualización de una tragedia griega, en la que los hijos están atrapados en la oscuridad generada por la sombra de su padre y se ven impedidos de escapar a un destino inefable. Los diálogos, las actuaciones y el ritmo frenético de la serie, son el basamento y los acumuladores de fuerza de este sólido y contundente armazón televisivo.    

3. The Last Of Us (Temporada 1)

Esta serie acabó con la maldición de las adaptaciones de los videojuegos en el cine y la televisión y se convirtió en la mejor serie basada en un videojuego hasta la fecha. La serie de nueve capítulos fue gestada por Neil Druckman, el creador del juego original, y de ahí el profundo respeto por el mismo (aquí nada se cambia, sino que más bien se amplía en espectro y se complementa). Pero tampoco podemos obviar el talento de su co creador, Craig Mazin, el artífice de esa excelente miniserie conocida como Chernobyl. La música de Gusavo Santaolalla (quien también fue el encargado de la banda sonora del videojuego), las actuaciones de Pedro Pascal (The Mandalorian) y Bella Ramsey (Juego de tronos) y lo imprevisible y amenazante del relato sobre una pandemia causada por una infección micótica, convierten a The Last Of Us en una versión más existencialista, psicológica y humana que cualquier temporada de The Walking Dead.      

2. Gen V (Temporada 1)

Tanto la serie como los cómics de The Boys creados por Garth Ennis y Darick Robertson, extienden la premisa de Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons, de que el concepto de los superhéroes es peligroso y esconde una ideología fascista, ultra capitalista, sexista y racista, que los fanáticos del género no quieren aceptar. En otras palabras, The Boys se caga en los superhéroes y lo hace con gracia y elocuencia. Ahora llega un nuevo spin off (existe una deliciosa serie animada llamada The Boys Diabolical) que se basa en los Teen Titans y Young Justice de DC y en los The New Mutants y Young Avengers de Marvel. El resultado es una serie sin concesiones, que no solo se caga en los héroes juveniles, sino que también apunta su dedo podrido a todo lo mal de una cultura dependiente de los dispositivos tecnológicos, las redes sociales, el número de likes, la necesidad de aprobación, el consumo desmedido de sustancias, falsos gurús (mentores, influencers, youtubers y demás), sexo sin conexión emocional, problemas alimentarios y autolesión. No es atrevido decir que junto con la magnífica y olvidada Legion (piense en Kubrick haciendo una serie sobre superhéroes), The Boys y Gen V constituyen lo mejor del género.   

1. La Tierra según Philomena Cunk (miniserie) 

Con el perdón de The Boys, Gen V y Black Mirror, por supuesto, el mejor retrato sobre lo mal que está nuestra cultura actual viene de una miniserie documental falsa producida por la BBC que demuestra lo difícil que es hacer comedia en una época en la que un payaso fue presidente de los Estados Unidos y millones de personas defienden la idea de que la Tierra es plana. 

Philomena Cunk reemplaza a los aburridos y poco sexys Carl Sagan, David Attenborough, Jacob Bronowski, Nigel Spivey y Neil DeGrasse Tyson, con un ambicioso documental de seis partes en la que su presentadora se ha propuesto abordar la totalidad de la civilización humana, desde los tiempos prehistóricos hasta la actualidad. En el primer episodio, Cunk aborda los orígenes y la historia temprana del “hombre humano” como ella nos llama, y entrevista a destacados científicos y académicos (reales), para darse cuenta de que sus opiniones son mucho más válidas que las de ellos (“Fue hace tanto tiempo. ¿Por qué debería importarme?”)

Philomena Cunk, encarnada inicialmente por la actriz Diane Morgan para unos sketches cortos incluidos en el programa Screenwipe/Newswipe de Charlie Brooker (creador de esta miniserie y de su pieza de compañía Cunk On Britain), satiriza a los referentes mediáticos del Siglo XXI con este personaje inculto, vulgar, anacrónico, ignorante, soberbio, prepotente, narcisista, impertinente, egocéntrico, estúpido y en ocasiones reflexivo y brillante, pero nunca consciente de ello. Menos mal que Cunk es un personaje de ficción y no existe en la realidad. Ajá.      

Si necesita extender su lista a veinte títulos, aquí van otras diez recomendaciones: Lo que hacemos en las sombras, Nuestra bandera significa muerte, Poker Face, Reservation Dogs, La caída de la casa Usher, Scavengers Reign, Fargo, I’m a Virgo, Full Circle, Scott Pilgrim Takes Off. ¡Felices maratones!

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