Después de casi dos años de encierro, el mundo comenzó a buscar nuevas experiencias; comenzó a buscar experiencias que se sintieran auténticas. La música se ha convertido en un elemento esencial para reflejar esta actitud libre, enérgica y sincera con la gente saliendo a bailar y disfrutar la noche. Ezra Collective buscó capturar esa sensación y en Dance, No One’s Watching, su álbum de estudio más reciente, lo lograron.
El baterista y líder de la banda Femi Koleoso nos cuenta qué los inspiró para desarrollar este proyecto de la forma en que lo hicieron. Desde fiestas hasta una búsqueda por conectar con la gente de forma genuina, Femi profundiza en todo lo que hay detrás de Dance, No One’s Watching.
El intro de Dance, No One’s Watching presenta cómo la música eclipsa a un grupo de personas hablando en una fiesta. ¿Qué quisieron decir con eso?
Todo el álbum y toda su vibra es sobre detener las inseguridades y estar con la gente en ese momento. De cierta forma es decir “pongan sus teléfonos en otro lado, deja ahí tus inseguridades, lo que tú o la gente está pensando, y solo aprovecha el momento”. Creo que cuando tomas esa actitud en torno a la música tu vida empieza a sentirse mejor.
Esto me lleva a su canción ‘God Gave Me Feet For Dancing’ porque hay un verso que dice “people outside in search of something real (gente afuera en busca de algo real)”. ¿Cómo llegaron ahí?
Creo que una de las partes donde la cultura ha ido por mal camino es el hecho de que muchas cosas que experimentamos hoy en día son falsas; no son reales. Instagram no es real. La extravagancia, el glamour y cosas por ese estilo no son reales. Pienso que cuando encuentras algo real es un sentimiento verdaderamente positivo y creo que no hay nada más real que encontrar una pista de baile que tenga vida propia. Cuando experimentas eso, todo lo que sucedió antes o después se convierte en algo falso. Esa puede ser la dirección de donde viene ese verso.
¿Crees que la gente comenzó a buscar experiencias más reales ya que terminó la pandemia?
Me parece que la gente dio por sentado los verdaderos momentos bellos; cuando estás bailando, abrazando, sudando y tu ropa se estira. Lo dimos por sentado y cuando nos lo arrebataron tan repentinamente la forma en la que las personas veía el mundo cambió. Creo que eso afectó cómo la gente baila de una forma muy bonita.
¿Cómo decidieron que Dance No One’s Watching estaría dividido en cuatro actos?
Quería asegurarme de que la gente sintiera que estaba en una especie de viaje junto a nosotros porque creo que las mejores pistas de baile se sienten así. La gente intenta digerir los álbumes de estudio como si fueran sencillos, pero escribimos el álbum de una forma más grande deliberadamente para que la gente pudiera escucharlo entero en un solo momento; de una sola vez, y adentrarse en el viaje. Los actos son diferentes partes de ese viaje. Cuando vas a un club llegas a la fila, vas al guardarropa y cuando la noche termina se encienden las luces. Eso es una gran parte de la composición de este proyecto.
¿Fue por eso que decidieron usar esas transiciones que unen las canciones casi como si fuera un solo tema?
¡Si! Quería que se sintiera como si estuvieras en una discoteca y un DJ está haciendo lo suyo; ese es el sentimiento, porque esa es mi forma favorita para bailar. Es el momento en el que sientes que la música nunca va a parar.

¿Con esta idea de buscar lo real, qué opinas del uso de celulares en los conciertos y cómo el público suele grabar gran parte de ellos?
¡Me encanta cuando la gente graba con sus celulares! Solo espero que el hecho de que estén grabando no intervenga con su baile; que el grabar no interrumpa el momento. Cuando estoy en un concierto a veces quiero bailar y a veces quiero tener un video tembloroso para recordar el momento y no tengo problema con eso. Aunque para mí los mejores músicos son los que logran que la gente se olvide de que tiene un celular. Para mí si grabas estoy feliz, si no grabas estoy feliz, pero si bailas estamos juntos, así es como me siento al respecto.
Me parece que Bruce Springsteen estaba guardando los teléfonos de la gente durante sus conciertos.
Sí, creo que Adele lo hizo también.
¡Olvídate de eso! No voy a hacer eso, no me gusta. Bruce Springsteen es un músico tan increíble que no necesita que la gente guarde sus teléfonos. Tal vez quieran capturar un momento de su concierto, pero la mayoría de las veces los asistentes estarán sumergidos en sus letras y si eso no pasa los cuestionamientos tienen que ser hacia el escenario, no hacia el público.
Hablando de artistas que logran que la gente se olvide de sus teléfonos, has tenido la oportunidad de trabajar con Damon Albarn. ¿Hay algo de su proceso creativo que te haya influenciado?
Una de las cosas que Damon me enseñó de una forma realmente hermosa es que no hay que ser muy perfeccionista con las canciones. Créala, grábala, lánzala y sigue adelante; definitivamente es una actitud que tengo. No me apego mucho al pasado, siempre estoy viendo hacia adelante. Él me enseñó eso.
Otra forma en la que me ha impactado es en dejar que mi influencia sea basta. Damon es demasiado influyente, especialmente durante los shows en vivo. Tiene una gran habilidad para hacer que el público se cautive. Mencionaste lo de artistas que hacen que te olvides del teléfono, él fue quien me enseñó muchas de esas cosas que ahora traje a Ezra Collective. Así que sí, aprecio mucho a Damon.
¿Y cuál es tu estrategia para que la gente se olvide de sus celulares?
Lo hago siendo honesto, hablándole a la gente y tocando con todo mi corazón y toda mi alma. Cuando ves a alguien hacer algo con toda su energía, te cautivas, es algo muy bello y poderoso. Eso es lo que hacemos. Siempre tratamos de dar lo mejor de nosotros. En cada show, en cada concierto, tratamos de dar nuestro cien por ciento y ver dónde terminamos.
¿Cuál dirías que es la mejor vibra para escuchar la música de Ezra Collective?
Cualquier vibra que a ti te guste. Tal vez quieras ir a un bar cuando la escuches, tal vez quieras escucharla mientras bailas, tal vez quieras escucharla cuando te sientas triste. Puede que la escuches cuando te sientas feliz para encajar con tu actitud o escucharla cuando estés triste para que te traiga alegría. Esa es la magia de no tener letras. Cuando no hay letras tú decides.
¿Crees que para la gente es más fácil conectar con la música o con las letras?
Creo que la mayoría de la gente piensa que conecta con las letras, pero no se da cuenta de que la música es lo que los mueve. Esa es la razón por la que la poesía no es tan popular como la música. Para mí es la música lo que te mueve. Si le das nuestras letras a cualquier otro artista no tendría el mismo efecto. Es la música lo que mueve a la gente. Por eso estoy hablando contigo. ¿Asumo que tu primer idioma no es el inglés, cierto? Pero nuestras canciones pueden decirte cosas aunque no comprendas todo al cien por ciento. En mi caso adoro la música de Latinoamérica, me encanta la música brasileña, me encanta Clara Nunes aunque no sepa de lo que habla, pero me encanta. Ese es el poder de la música. La música es más poderosa que las letras.

Hablando de Latinoamérica, ustedes vienen pronto. ¿Qué esperan experimentar y que les sirva de influencia en futuros proyectos?
Espero que la fiesta sea lo que nos inspire. Espero que el tiempo que pasemos bailando nos inspire, que nuestros shows también sirvan de inspiración. La comida, los discos, los escenarios, espero que eso nos inspire y no puedo esperar para estar por allá.
Ya han trabajado con salsa en sus canciones. ¿Hay otros ritmos latinos que les gustaría implementar?
Quiero adentrarme en la cumbia, quiero adentrarme en el reggaetón, quiero volverme mejor haciendo zamba, es un género desafiante. Estoy muy emocionado al respecto. Soy muy apasionado con la música latinoamericana y no puedo esperar a involucrarme, estar ahí, experimentarlo y volver a casa para escribir sobre ello.
Los viajes fueron muy importantes durante el desarrollo de Dance No One’s Watching. ¿Qué me puedes decir de tu experiencia por España?
Creo que la cultura española tiene una apreciación muy linda por el sentimiento de comunidad. Cuando estoy en España veo gente joven, gente mayor y familias conviviendo. Pienso que generar eso es una parte esencial de la música e intento lograrlo con Ezra Collective. Definitivamente ese aspecto de comunidad es lo que trato de implementar en nuestra música.
¿La vida nocturna también tuvo algo que ver?
Realmente no salí mucho de fiesta. Solo fui a un club en Madrid, pero no he tenido la oportunidad de experimentarla. No puedo decir que la vida nocturna impactó mucho, pero sí lo hicieron el sentimiento de comunidad y su vibra.
¿Tienes alguna recomendación de bandas de jazz a las que debamos ponerles atención?
¡Claro! Hay muchos proyectos interesantes hoy en día. Hay una artista llamada Amy Gadiaga que toca el contrabajo en nuestra disquera, es maravillosa. Siempre voy a recomendar lo que venga de Jazz re:freshed como Rosie Turton, Daniel Casimir, Nubya Garcia, todos son músicos de jazz londinenses muy especiales
Y mi consejo para todos los que quieran comenzar una banda de jazz es que sean ustedes mismos. No intenten ser Ezra Collective, no intenten ser BadBadNotGood, sean ustedes mismos y traten de darle al mundo lo que son para inspirar a otras personas.
¿En otras entrevistas has dicho que un músico siempre debe ver hacia adelante, pero cómo logras eso en un género con tanta historia como el jazz?
Es como una resortera, mientras más atrás vayas más impulso tomas hacia adelante. Si observas a Dizzy Gillespie estaba mezclando big band jazz con música afrocubana. Dizzy Gillespie tenía música afrocubana, pero no tenía música house porque surgió después de que falleciera. Dizzy Gillespie nunca escuchó a Robert Glasper, nunca escuchó a Skepta. Puedes tomar lo que hizo y hacerlo tuyo cambiándolo de cierta forma.


