¿Está siendo demasiado duro la Internet con Katy Perry?

La ícono del pop ofreció un espectáculo gloriosamente exagerado en su Lifetimes Tour — pero las reacciones en su contra que enfrenta actualmente son mucho más desproporcionadas que su show.

mayo 4, 2025

Cynthia Parkhurst

La reacción en contra de Katy Perry ha ido creciendo durante semanas. Desde que se convirtió en una de las seis mujeres en viajar al espacio con Blue Origin el mes pasado, la cantante ha sido blanco de fuertes críticas: la han cuestionado por hacer el viaje, por cómo promocionó su gira Lifetimes Tour durante la misión y, después de eso, por su desempeño en el escenario al iniciar los primeros shows la semana pasada.

La cobertura sobre su participación con Blue Origin solo agravó el rechazo hacia Katy, que ya venía desde meses atrás con el lanzamiento de su álbum 143. El disco recibió críticas despiadadas tanto de fans como de especialistas, y varios la señalaron por volver a colaborar con Dr. Luke, el productor detrás de algunos de sus mayores éxitos, quien fue acusado de abuso sexual por otra estrella del pop. La hostilidad ha seguido los ciclos típicos de internet: algunos grupos de fans se han aferrado a críticas legítimas para aprovechar y lanzar odio y comentarios crueles en redes. “¿Por qué Katy Perry no murió en el espacio como se suponía?”, dice un tuit, reflejando el tono de muchos otros.

La realidad es que el valor cultural de Perry está en un punto bajo en este momento. Y es evidente que ha estado enfrentando el odio: como escribió en una nota dirigida a sus fans el martes, “He trabajado mucho en entender quién soy, qué es real y qué es importante para mí… Internet es, en gran medida, un vertedero para personas desequilibradas y con heridas sin sanar. Lo que sí es real es ver sus caras cada noche, cantar juntos, leer sus mensajes, sentir su cariño.”

En medio de la polémica, Perry lanzó su Lifetimes Tour, una gira inspirada en los videojuegos que representa una búsqueda del “corazón” y el amor. El espectáculo, de alta producción, recibió varias ovaciones de pie durante sus shows en México la semana pasada. Lifetimes Tour es toda una experiencia, con acrobacias, objetos voladores y Perry como el eje central de la historia. Y sirve como recordatorio del tipo de estrella pop que siempre ha sido: exagerada, divertida y sin miedo al ridículo.

@tomasmier

Katy Perry performs Artificial during Lifetimes Tour Mexico City Night 3 #katyperry #lifetimestour #lifetimestourmexico #katyperryartificial #katyperryfan @Katy Perry

♬ ARTIFICIAL – Katy Perry & JID

Durante el show del sábado pasado en la Ciudad de México, Perry interpretó a KP143, un personaje mitad humana, mitad máquina, dentro de un videojuego, con la misión de salvar un planeta imaginario. El mundo en el que vive está amenazado por villanos mecánicos —piensa en inteligencia artificial— que han capturado mariposas, símbolos de la energía y el poder femenino, y las usan para hacer el mal. En esta misión al estilo videojuego, Perry vuela por los aires al estilo de Pink, canta clásicos de One of the Boys y entrega una presentación llena de exageración y teatralidad, como lo ha hecho a lo largo de su carrera.

A lo largo de su show, la cantante reinventa sus mayores éxitos, como “Teenage Dream” y “Hot n Cold”, en presentaciones llenas de coreografías, alineadas con lo que los fans del pop esperan de sus artistas femeninas favoritas. (Rara vez se espera que los artistas masculinos incluyan coreografías intensas y narrativas elaboradas en sus conciertos). Perry está a la altura durante su show de dos horas, interactuando constantemente con el público, donde muchos asisten vestidos con looks inspirados en las distintas eras de sus álbumes. En una época en la que muchos artistas mantienen una relación distante con sus fans a través de mensajes automatizados o cuentas de Instagram cuidadosamente editadas, Perry sube a sus seguidores al escenario cada noche y les permite elegir una canción para tocar durante una sección tipo “Elige tu propia aventura” del concierto.

En redes, algunos detractores se burlaron de Perry luego de que circularán clips donde aparece peleando contra criaturas con una especie de varita tipo sable de luz durante “E.T.”, calificando el momento como incómodo y vergonzoso. Pero en persona, las escenas de combate fluyen de forma natural como parte de una coreografía pensada para seguir el ritmo de la música y avanzar en la narrativa del videojuego. Los movimientos un poco exagerados son intencionales —al final de cuentas, está interpretando a un personaje mitad robot.

Las actitudes exageradas, que fueron objeto de burlas en línea —incluyendo un descanso de baile a mitad de la presentación que se volvió viral— siempre han sido parte central de la persona pública de Perry desde el principio. Después de todo, ella es la estrella pop que ha disparado fuegos artificiales y crema batida desde sus pechos, discutió con una pieza de excremento parlante durante su residencia en Play, y posó sobre algodón de azúcar real y comestible para la portada de un álbum. La versión teatral de Perry la hizo una estrella en su apogeo. Entonces, ¿por qué esos instintos no tienen el mismo impacto ahora? Tal vez el panorama pop ha cambiado, abrazando a nuevos artistas conocidos por compartir vulnerabilidad más que exageración. Pero el enfoque maximalista de Perry refleja una dedicación al mundo que construyó, lo que la convirtió en un ícono pop y ha inspirado a una nueva generación de estrellas como Chappell Roan y Olivia Rodrigo. Es difícil no darle crédito.

Hubo cierta controversia sobre el uso de imágenes generadas por IA durante la canción “Lifetimes.” Aunque este es un tema más amplio que afecta a artistas de diferentes géneros, provocó conversaciones válidas sobre la necesidad de mantener el arte humano. Para una producción centrada en luchar contra villanos no humanos, la inclusión de imágenes aparentemente artificiales resultaba irónicamente extraña. Sin embargo, para el show del lunes por la noche en Monterrey (con solo tres presentaciones en su haber), Perry había reemplazado esas visuales con tomas de su público sold out, lo que demuestra que alguien en su equipo está prestando atención a los comentarios y ajustando la experiencia.

A pesar de todo el empoderamiento a lo largo de su concierto y los espectaculares looks inspirados en máquinas que usa en el escenario, Katy Perry, la estrella pop, sigue siendo humana. La vulnerabilidad de la cantante estuvo completamente expuesta durante el segundo show de la gira el viernes pasado, mientras cantaba las letras de “Pearl,” una canción de Teenage Dream: “Solía gobernar el mundo/No puedo creer que se haya convertido en una sombra de sí misma.” Mientras cantaba esas palabras, las lágrimas caían por su rostro. “Estoy en un viaje humano, jugando el juego de la vida frente a una audiencia numerosa y a veces caigo, pero… me levanto, sigo adelante y continuó jugando el juego, y de alguna manera, a través de mi aventura golpeada y lastimada, sigo buscando la luz,” dijo en su nota para los fans el martes. Vale la pena preguntarse si parte del odio —incluidos los comentarios sobre su edad y apariencia e incluso ataques hacia su hija de cuatro años— ha ido demasiado lejos.

El odio que recibe Perry a menudo refleja lo peor de internet: un espacio donde se ignoran los matices a favor de un juicio rápido. Es demasiado fácil simplificar la celebridad de Perry y burlarse de ella sin reconocer la magnitud de su carrera. (Incluso la cadena de hamburguesas Wendy’s se unió a las críticas). También existen claros doble estándares: En 2021, cuando el mundo apenas comenzaba a recuperarse de una pandemia, William Shatner de Star Trek fue aclamado por realizar un viaje similar financiado por Jeff Bezos. Parte de la frustración alrededor del lanzamiento espacial parece que estaría mejor dirigida a Bezos y a los magnates tecnológicos que se hacen amigos del presidente Donald Trump, que a algunas de las mujeres que estaban en el viaje. Lily Allen lo dijo mejor cuando se disculpó por su crítica al viaje espacial de Perry: “Era mi propia misoginia internalizada… Fue completamente innecesario unirme al ataque hacia ella.” Internet también debería reflexionar.

En cuanto a Dr. Luke, es justo responsabilizar a una estrella pop por con quién se alinea. Aún así, la realidad es que ninguno de los contemporáneos de Perry —incluidos Lil Durk, Kim Petras y Doja Cat— ha enfrentado ni de cerca la misma cantidad de reacciones negativas por sus colaboraciones repetidas con el productor.

A pesar de la negatividad, Perry está ofreciendo un espectáculo de dos horas sorprendentemente divertido y entretenido que llegará a los Estados Unidos, la próxima semana. A lo largo del show de la Lifetimes Tour, algunos momentos hacen alusión a lo que Perry está atravesando. Al principio, las palabras “must touch grass” (debe tocar pasto) aparecen en una pantalla mientras sus bailarines, con gafas de realidad virtual, golpean pantallas imaginarias al ritmo de “Chained to the Rhythm,” haciendo referencia a los ataques de los usuarios en línea. “¿Estamos locos?/¿Viviendo nuestras vidas a través de una lente?” canta Perry. Hacia el final del show, cuando se acerca a la derrota del villano virtual de KP143, dispara pirotecnia desde su mano cohete hacia el personaje en la pantalla y ajusta la letra de su himno empoderante “Rise,” proclamando: “Siempre me levantaré.”

Antes de finalizar su gira en México, Perry asistió al show Viva La Mayhem de Lady Gaga y publicó un clip de Gaga cantando: “Te encanta odiarme/Soy la celebridad perfecta,” una letra punzante que parecía reflejar la experiencia actual de Perry. La publicación parecía un reconocimiento silencioso de la intensa atención a la que Perry ha sido sometida, y un recordatorio de que en el mundo de los fans del pop, la perfección que la gente espera de sus estrellas siempre está fuera de su alcance.

Perry, al menos, tiene claro su enfoque: “Cuando el mundo ‘online’ trata de convertirme en una piñata humana, lo tomo con gracia y les envío amor.”

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