El mundo tiembla ante el ataque de Rusia a Ucrania

El ataque de Rusia sobre varios puntos de Ucrania sorprendió al mundo a pesar del escalamiento del conflicto de las pasadas semanas. Este es el contexto del conflicto y algunas reacciones regionales

Por  ROLLING STONE

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Photo by Justin Yau/Sipa USA via AP Images

La Guerra Fría fue el nombre que se le dio a los continuos ataques entre la Unión Soviética y los países del Atlántico Norte, principalmente Estados Unidos y Reino Unido, que precedieron al fin de la Segunda Guerra Mundial. Aunque la caída del Muro de Berlín en 1989 se tomó como el final de esta era bélica de menor intensidad, el mundo no ha superado completamente las tensiones que se heredaron de estos años. 

Con el ataque que Rusia está llevando a cabo en Ucrania en este momento, el territorio exsoviético enfrenta un grave peligro, pues el poderío militar de Rusia es varias veces mayor que el de Ucrania. De acuerdo con el ranking de poder militar mundial, Global Firepower, Rusia se encuentra en el segundo lugar del mundo en poder militar, con un presupuesto de 154.000 millones de dólares, mientras que Ucrania se ubica en el puesto 22 con 11.870 millones de dólares. Esto representa grandes desventajas en una confrontación prolongada donde las tropas activas rusas alcanzan los 855.000 soldados y las ucranianas únicamente 200.000.

Desde 2014 las tensiones han aumentado entre los dos países tras la anexión de la península de Crimea a Rusia, mientras que grupos separatistas prorrusos del este se autoproclamaron independientes y fueron reconocidos por Putin en las zonas de Lugansk y Donetsk. Aunque en 2015 se dio un cese al fuego parcial, las confrontaciones se han mantenido, pues Ucrania se debate entre un gran sentimiento antisoviético por parte de la población que anhela ser parte de la Unión Europea, impulsado en buena medida por partidos de extrema derecha, mientras que las raíces étnicas y el pasado glorioso soviético sigue vivo entre otras facciones prorrusas dentro de la población ucraniana. 

Sin duda, las fronteras luego de la disolución de la Unión Soviética mantienen disputas irresueltas y en este punto cabe anotar que las provincias en conflicto son un enclave minero de gran importancia. Sin embargo, los ataques ordenados por Putin y justificados por él en la protección de ciudadanos rusos, no se han limitado a esta zona, pues se han registrado intervenciones militares cercanas a Odessa y a la capital del país, Kiev. Además, el diario ucraniano The Kyiv Independent reportó la toma de control por parte de las fuerzas armadas rusas de la central nuclear de Chernobyl, esto sin tener claridad del estado actual de las instalaciones y el almacenamiento de sus desechos nucleares: 

“Las fuerzas rusas toman el control de la central nuclear de Chernobyl. ‘Se desconoce el estado de la antigua Planta de Energía Nuclear de Chernobyl y las instalaciones de almacenamiento de desechos nucleares’, dijo Mykhailo Podoliak, asesor del jefe de la oficina del presidente”.


Putin ha insistido en que se vete el acceso de Ucrania a la OTAN y frente a los ataques en Ucrania, aseveró que, si hay obstáculos a su operación, la respuesta será “inmediata y acarreará consecuencias”.


En el telón de fondo de este conflicto sobresale la Organización del Tratado del Atlántico Norte – OTAN, creada en 1949, con el ánimo de contrarrestar el crecimiento de la Unión Soviética. Aunque su objetivo como organización debió terminar tras la disolución de ésta en 1989, por el contrario, nuevos países antiguamente pertenecientes a la URSS se han anexado, expandiendo el poder de esta organización y acercándose cada vez más a las fronteras rusas. Precisamente Ucrania ha manifestado su interés de ingreso. 

Putin ha insistido en que se vete el acceso de Ucrania a la OTAN y frente a los ataques en Ucrania, aseveró que, si hay obstáculos a su operación, la respuesta será “inmediata y acarreará consecuencias”. Además de sus declaraciones y ataques, deben considerarse los ejercicios militares y nucleares que ha desarrollado en los últimos días como una forma de mostrar las dimensiones de su poder. 

Por ahora, las reacciones internacionales al conflicto se han enfocado en fuertes sanciones económicas sobre Rusia, pero no en apoyo militar a Ucrania. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea ha condenado los ataques y hablado de la presión económica que impondrán sobre el gobierno de Putin y el sistema financiero ruso.

En la misma vía, otros mandatarios de la Unión Europea como el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, insisten en la vía diplomática para la resolución del conflicto. 

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha manifestado su rechazo, pero no enviará tropas a la región. 

Los presidentes de naciones latinoamericanas, como Iván Duque en Colombia y Andrés Manuel López Obrador en México, se han referido al respecto. Mientras que López Obrador insistió en que era necesaria una solución pacífica de las controversias y no está de acuerdo con el uso de la fuerza en Ucrania, Iván Duque rechazó el ataque de Rusia de forma explícita: 

Por su parte la revista Cambio aseguró que fuentes en el Ministerio de Defensa de Colombia estarían considerando enviar tropas nacionales en apoyo a Ucrania. 

Mientras tanto, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha llamado a la población a alzarse en armas contra las tropas rusas, mientras imágenes de cientos de vehículos abandonan la capital ucraniana.