Descubren partituras inéditas de Mozart en Francia

El presidente de la Biblioteca Nacional de Francia asegura que este descubrimiento es “uno de los más importantes de las últimas décadas”

junio 26, 2026

Biblioteca Nacional de Francia

La música del período clásico encuentra en Wolfgang Amadeus Mozart a uno de sus máximos exponentes. Sus composiciones, caracterizadas por el equilibrio, la claridad, la elegancia y un extraordinario dominio de la melodía y la armonía, han trascendido el paso del tiempo y lo han consolidado como una figura fundamental en la historia de la música, puente entre los períodos barroco y romántico. Hoy, su legado vuelve a cobrar protagonismo con el hallazgo de un cuaderno que reúne siete partituras inéditas atribuidas al genio austríaco.

Las obras que se mantenían en las sombras fueron halladas en los archivos de la Biblioteca Nacional de Francia. Las partituras van especialmente dirigidas para flauta y arpa, y fueron compuestas por Mozart durante su estancia en París en 1778. El cuaderno de 44 páginas está conformado de lecciones de composición para su entonces alumna y arpista Marie Louise Philippine de Bonnières de Guînes (1759-1795), también hija del duque de Guînes. Las lecciones fueron impartidas diariamente por el músico austríaco de mayo a julio de 1778. Sus enseñanzas terminaron con la boda de Mademoiselle de Guînes el 26 de julio.

El hallazgo fue realizado por François-Pierre Goy, conservador de las colecciones musicales anteriores a 1800 del Departamento de Música de la Biblioteca Nacional de Francia, quien localizó las partituras de Mozart en un cuaderno de música anónimo y sin título, datado a finales del siglo XVIII. La atribución fue confirmada posteriormente por Laurence Decobert, especialista en los manuscritos y la caligrafía del compositor, quien verificó minuciosamente la escritura del cuaderno. Su experiencia en la materia quedó respaldada por su labor como curadora de la exposición Mozart, una pasión francesa, organizada por la Biblioteca Nacional en 2017. Finalmente, en abril de 2026, el manuscrito fue sometido al análisis de Armin Brinzing, director de la Biblioteca Mozartiana del Mozarteum de Salzburgo, quien también avaló la autenticidad de las partituras y subrayó el extraordinario valor histórico y musicológico del descubrimiento.

Gilles Pécout, presidente de la Biblioteca Nacional de Francia, admite que este descubrimiento es “uno de los más importantes de las últimas décadas” porque “permite documentar la última estancia de Mozart en París” y porque revela, en su vida cotidiana, “el diálogo con su alumna”. 

También agregó: “Me complace reiterar que Mozart también se siente como en casa en la Biblioteca Nacional de Francia, gracias a las donaciones y adquisiciones que han convertido a nuestro Departamento de Música en el segundo mayor archivo mozartiano después de Salzburgo. La identificación de este autógrafo confirma la universalidad de nuestras colecciones y sugiere la promesa de nuevas y fructíferas colaboraciones científicas y artísticas internacionales, en particular con Austria”.

Este descubrimiento es de gran relevancia para la historia de la música, pues nos da una herramienta de estudio para explorar la forma de enseñanza de Mozart, así como su composición. El cuaderno reúne el tipo de ejercicios que Mozart describió con detalle en una carta dirigida a su padre el 14 de mayo de 1778. En ella, el compositor lamentaba la escasa creatividad musical de su alumna, una limitación que, según él mismo señalaba, la joven reconocía abiertamente.

Estas nuevas partituras han sido reveladas al mundo entero a través de la Orquesta Filarmónica, quienes las interpretaron por primera vez en público el 21 de junio en el Oval Room de la Biblioteca Nacional de Francia. Los músicos que la conforman son Mathilde Calderini, flautista principal, y Nicolas Tulliez, arpista. 

XIMENA ZAMBRANO

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