Decenas de cineastas denuncian la violencia sexual en San Sebastián

“Somos nosotras las que perdemos el trabajo, las que no nos llaman y si lo denunciamos, nuestros nombres quedan en primer plano y no los de ellos”, afirmaban

septiembre 24, 2025

Decenas de mujeres denuncian la violencia que han sufrido, en el Festival de Cine de San Sebastián.

GTI

Este martes por la mañana, durante el Festival de San Sebastián, que generalmente destaca por su alta elegancia y sus premios, sorprendió con una protesta liderada por decenas de mujeres cineastas que se levantaron en contra de las agresiones sexuales que sufren en la industria cinematográfica… y prometen no volver a guardar silencio. Esto ocurrió en el marco de la iniciativa contra la violencia sexual Nuestras Voces. Entre las 30 mujeres que estaban presentes, lamentaban que la presente cultura de la cancelación “no existe para los hombres”. Además, protestaron que “no se puede separar la obra del autor”, como “tampoco se puede separar el deporte del genocidio”.

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“No hay nada que no podamos conseguir si lo hacemos de manera colectiva”, aseguraron asociaciones feministas del Grupo de Trabajo Interterritorial de Igualdad en el Audiovisual (GTI), argumentando la vitalidad de intervenir en las narrativas con una perspectiva femenista. 

Varios aplausos y lágrimas surgían del público que estaba presente, mientras que las mujeres —entre las cuales se encontraban la productora galardonada Esther García y la cineasta Eva Libertad— leían testimonios de sus propias compañeras, quienes han sufrido de experiencias violentas por su género. Además, se contó con la participación de Anna Castillo, Carolina Yuste o Sara Sálamo, quienes aparecían en un vídeo.

“Hubo una secuencia que se rodó dentro de un prostíbulo. La actriz se vio obligada a mantener una relación sexual directa con el hombre más seboso del mundo, con el equipo de cámara y todo el equipo viendo. No una secuencia con una separación física, con un estudio de cómo hacerlo, de enseñar, no, allí se penetró directamente. Y a personas como este director se les ha seguido dejando estar y teniendo su renombre y seguido adelante”, afirmaron en uno de los testimonios.

Ignasi Camos, el director general de la ICAA, fue el primero en hablar, afirmando que la violencia sexual que existe en la industria cinematográfica no se reduce a un “problema individual”, sino que este es estructural. Además, Camos hizo un llamamiento a instituciones culturales para que apoyen las medidas que se están llevando a cabo con sus recursos.

La próxima en tomar la palabra fue Rakel Ezpeleta, la actriz y cantante, que venía como representante de la asociación “(h)emen” y la Unión de Actores Vascos, y declaró que se está preparando un protocolo para las artes escénicas y audiovisuales que vaya en contra de la violencia de género. Al iniciar su discurso, dedicó unas palabras a Palestina: “Las feministas siempre estamos en contra de la opresión y el abuso de poder, por eso estamos en contra del colonialismo y el genocidio, por eso decimos: ¡Liberen a Palestina!”, dijo Ezpeleta, a lo que toda la sala rompió en aplausos.

Continuando con su discurso, la cineasta explicó que han realizado un estudio que ayude a reportar datos pertinentes. Uno de los hallazgos más impactantes fue que el 58% de las personas encuestadas afirmaron no sentirse seguras en su ámbito laboral, también se dijo que el 43% aseguraba haber experimentado algún caso de violencia en primera persona y un 60% dijo haber presenciado uno.

En representación de CIMA, la directora de cine Almudena Carracedo también compartió un informe del Estado español con el propósito de contemplar “la dimensión de esta violencia con datos, porque los datos son necesarios para exigir la intervención de las instituciones”. Entre los resultados que recabaron, declararon que un 60.3% de las empleadas en el sector audiovisual han sufrido algún tipo de violencia sexual, de las cuales un 92% no ha denunciado y el 94% se lo ha contado a alguien cercano, pero sin presentar una denuncia. “Somos nosotras las que perdemos el trabajo, las que no nos llaman y si lo denunciamos, nuestros nombres quedan en primer plano y no los de ellos”, argumentó Carracedo, haciendo referencia a la “cultura de cancelación” que vivimos hoy en día.

“Entre todas, hemos tejido redes y estamos contribuyendo a romper un silencio afianzado durante demasiado tiempo. Sabemos que esto es solo la punta del iceberg. Los datos son contundentes y abrumadores: más de la mitad de las mujeres que trabajamos en la industria audiovisual española hemos sufrido algún tipo de violencia sexual. El 92 por ciento permanece en silencio”, declararon las siete asociaciones que integran la GTI (AAMMA, AMMA, CIMA, Dona i Cinema, Dones Visuals, Hemen y MIA).

LUCÍA RIVA PALACIO SMITH

Redactora

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