Cómo fue el inicio de la gira de los Rolling Stones en Madrid, según Baltasar Comotto

El guitarrista de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, de gira por Europa, presenció en inicio del Sixty Tour y relata cómo fue ver a Sus Majestades Satánicas en vivo, por primera vez

Por  HUMPHREY INZILLO

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Baltasar Comotto, en el estadio Wanda Metropolitano, del Atlético Madrid, antes de que empiece la ceremonia stone.

Gentileza Baltasar Comotto

El miércoles 1 de junio, los Rolling Stones iniciaron el Sixty Tour en el Estadio Wanda Metropolitano, en el barrio de Rosas, en Madrid. Sin embargo, buena parte de los espectadores eran argentinos. Entre ellos, Baltasar Comotto. De gira por Europa, el guitarrista de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado vio por primera vez a Sus Majestades Satánicas en la capital española. “No había tenido la oportunidad de ir a ningún concierto de los que dieron en Argentina. Por una cuestión de tiempos. Siempre coincidieron con otras actividades que estaba haciendo”, explica.

Así que su bautismo stone fue en Madrid, gracias a la invitación de otro talentoso músico argentino, Mariano Domínguez, exbajista de Mulam, actualmente en La Grande y en la backing band de Andrés Calamaro. “Accedimos a unas ubicaciones muy lindas, de privilegio. Lo que más me impactó del show es la vigencia de las canciones. Es una banda que tiene ya muchas décadas, y sus temas siguen siendo totalmente vigentes. Me pareció increíble cómo manejaron la energía del  público durante todo el concierto, y la entereza de Mick Jagger que por su manera de llevar el concierto, sigue siendo una adolescente”.

Además de las canciones, Comotto quedó fascinado por el desempeño de los guitarristas. “Keith Richards y Ron Wood me volaron la cabeza. Generaban una explosión constante de guitarras entrelazadas, y tenían esa cosa de que no sabes cuál es la primera guitarra y cuál es la segunda guitarra. De alguna manera, ese es  un sello característico de la banda. Después, la base rítimica también es demoledora: Steve Jordan, en la batería, y Darryl Jones, en el bajo, la rompen”.

Acostumbrado a tocar para multitudes arriba del escenario, Comotto dice que estar del lado del espectador en un concierto de esa magnitud, le provocó un fuego interior. “Había más de 60.000 personas en este estadio, que es muy nuevo,  y toda esa energía que desplegó la banda,  la entrega puntualmente y bueno, y ver ese show desde el otro lado. Hacía mucho tiempo que no nos veía un concierto de esa magnitud. Y me retrotrajo a conciertos anteriores. Por ejemplo, se me viene a la cabeza el primer Rock In Rio, que fue el primer concierto bestial que vi con mi viejo y con mis dos hermanos. Tuvimos la oportunidad de ver a AC/DC, a Ozzy Osbourne, a Scorpions… Este entre otros conciertos que vi, obviamente.  Pero, bueno, me recordó un poco a esa instancia, por la magnitud de la banda, el repertorio y la acción que tienen también con el público”.

Comotto vuelve otra vez sobre los guitarristas. “Fue una cosa descomunal lo que entregaron ayer. Ron Wood cumplía 75 años y fue un festejo. Para toda la banda y para todo el estadio, también. Yo flasheé mucho con los cambios de guitarras que hizo Ron. Debe haber desplegado un set de, por lo menos, 15 instrumentos. Y cómo interactúa con Keith Richards, ¿no? Son una unidad, una pared. Por momentos no diferencias cuál es uno y cuál es otro. La verdad, fue un privilegio haberlos visto en esa performance, y con ese nivel de sonido, de fineza. Son dos violeros ingleses, súper exquisitos, que no tocan una nota de más. Eso es algo muy difícil de lograr, y ellos son los elegidos”.

En relación al público, asegura que la diferencia entre las audiencias, la argentina y la española, son notorias. “Sin dudas, el público madrileño es menos fervoroso que el argentino”, asegura. Sin embargo, aclara: “Eso no quiere decir que que no lo disfruten, ni que sientan esas canciones de una manera poco llamativa. Por su efervesencia, se dice que el argentino es uno de los mejores públicos del mundo”. 

De todos modos, el guitarrista (que además de una prolífica carrera como solista tocó, entre otros, con Luis Alberto Spinetta y Andrés Calamaro, además del Indio Solari), destacó el ambiente de calidez. “La gente estaba disfrutando las canciones. Había mucho público mayor, un cruce de  varias generaciones. Y Mick Jagger se metió el estadio en el puño. Es increíble cómo fue manejando todo el concierto a medida que iba pasando el set-list y las canciones. Tocaron canciones memorables, como ´Simpatía por el demonio´ entre otras. Son canciones que escuchaste toda la vida, ¿no? En ese momento se me vino a la cabeza cuando mi hermana cuando me mostraba los discos de los Stones, y estaba súper emocionado. Era como una cosa de efervescencia interior, ¿no?  Porque estaba escuchando en vivo esas canciones que las había escuchado toda la vida”.