Chancha Vía Circuito es el alter ego de Pedro Canale, músico, productor, compositor y DJ argentino.
Sus primeros acercamientos en la música parten desde su participación en diversos grupos musicales que abrieron su apetito por la exploración a géneros, sonidos e instrumentos como el bajo y la guitarra. Felicidonia fue la primera agrupación que formó bajo sus composiciones, la cual estaba inspirada por el rock progresivo, teniendo como musa las composiciones de Pink Floyd y Deftones. Sin embargo, la tecnología llegó a cambiar por completo su camino musical. Para el 2005, y con un gran interés en las fusiones que podía crear a través de su computadora, Canale comenzó a jugar con ritmos latinoamericanos y elementos sonoros de la cumbia electrónica, lo que le otorgó el pseudónimo de Chancha Vía Circuito.
El músico argentino encabeza un proyecto artístico en constante transformación, que fusiona la música de raíz latinoamericana con la electrónica, añadiendo nuevas estéticas, matices y propuestas sonoras con el deseo de impulsar la innovación en la escena alternativa contemporánea.
En entrevista con ROLLING STONE en Español, Chancha Vía Circuito nos habla de su experiencia con las tradiciones indígenas en Los Andes que lo hicieron expandir su visión sonora, revela la experiencia de haber compartido su música para aparecer en Breaking Bad y mucho más.
Después de más de dos décadas de trayectoria, ¿cuál dirías que fue el objetivo principal de realizar el proyecto musical de Chancha Vía Circuito?
La idea era poder hacer música que funcione en la pista de baile. Yo tenía muchas ganas de poner a la gente a bailar. Lo lindo es que cuando yo inicié a hacer esas producciones en el cuarto de mi casa, tenía chance de experimentar en una fiesta semanal en Buenos Aires, Argentina. Ahí probaba qué pasaba, veía cómo reaccionaba la gente ante mis canciones. Tuve la oportunidad de tener un laboratorio de baile.
En diversas ocasiones has mencionado que es muy importante la fusión de géneros, pero sobre todo, para ti es imprescindible que destaque el sonido de la chancha, ¿cómo podrías describir ese sonido?
Me interesa generar un trance musical en la gente. Quiero que todos entren en un viaje sonoro desde un lugar donde la música es algo místico. Quiero que el acto de bailar sea algo revolucionario, lo que más importe de una fiesta. El sonido de la chancha va por el sonido del trance de la percusión. Es clave que sea hipnótico desde lo percusivo.
Me interesa que, entre los tantos géneros y sonidos en los que se centra tu proyecto, la cumbia colombiana destaque, sobre todo porque eres argentino, ¿a qué se debe esto?
Me alegra que preguntes. Digamos que la cumbia colombiana es de las primeras cumbias de las que me enamoré porque no estaba tan interesado en la cumbia argentina, pero es un amor que no tardó mucho en aparecer. A los pocos años, ya era muy fanático de la cumbia argentina y, sobre todo, de la cumbia sonidera de México. Lo que tiene Colombia es que ahí nació la cumbia, esa belleza de la calidez del Caribe al aparecer en la música. Es música muy alegre, que no importa que yo hable de cosas tristes, es alegre. Es algo que se esparce por todo el continente, casi lo que pasó con el reggae. Lo ha adoptado cada músico que se ha enamorado de este estilo, algo que me pasó a mí.
Pasas de la cumbia digital a lo electro acústico gracias a la inspiración de uno de tus viajes, ¿recuerdas qué experiencia o viaje te llevó a tomar esa decisión?
Sí, claro. Fue 2004 o 2005 en un viaje que hice hacia el norte del país como mochilero. Viajé solo. En este viaje redescubrí la música de raíz latinoamericana, esto de la cumbia, el folclor, entre más géneros. Me enamoré de muchos ritmos y decidí encarar el proyecto por otro lado, algo más alegre y bailable, un espíritu más positivo.
Cuéntame sobre tu experiencia con las tradiciones indígenas en Los Andes que te hicieron expandir tu visión sonora.
Fue ver que había culturas de los pueblos originarios, quienes tenían una gran relación con la música y que estaba muy conectada con la naturaleza, con la Tierra, el cielo y el cosmos en general. Es una relación muy directa con todos los seres vivos. Para mí, todo esto se le impregna a la música, lo que me hizo sentir demasiado. Sentía que ahí había un tesoro porque habla de los sentimientos más puros que tiene el ser humano, sobre todo cuando está en contacto real con la naturaleza, no solo con lo tangible, sino con lo intangible que es la dimensión más espiritual, es decir, la fe, la religión y lo sagrado.
¿Cómo crees que ha evolucionado tu lado como músico, productor, compositor y DJ después de más de 20 años? ¿Dirías que hay uno que disfrutas más que el otro?
Son etapas que disfruto por igual. Me encanta componer en la soledad de mi estudio, disfruto mucho ese proceso creativo. Después, tengo la oportunidad de vestir canciones de algunos artistas que admiro. También comparto las canciones con la gente con mi faceta como DJ, mezclando mis canciones, algo que me da mucho placer. Todo es como dar un viaje de placer sonoro a la gente.
Has demostrado que las raíces tienen un peso muy importante en el proyecto, ¿cuál sería la razón de esto? ¿Cuál es la necesidad de fusionar lo antiguo con lo contemporáneo?
Es algo que sucedió como accidente. Apareció como una necesidad lúdica. La curiosidad tomó el timón del barco y pidió experimentar. La curiosidad me llevó a comenzar a probar en el laboratorio del estudio qué pasaba con algunas fusiones; si a un canto muy tradicional se le podría agregar unos sintetizadores. Los resultados fueron muy interesantes porque me di cuenta de que eso entraba en un diálogo, que tenía coherencia por más que habláramos de universos tan distintos. Tuve muchos experimentos que salieron muy bien, confirmando que es posible el diálogo entre las nuevas tecnologías con la música de raíz.
La música electrónica en Latinoamérica ha vivido un avance exponencial, ¿cuál dirías que es tu aporte a este progreso?
Mi granito de arena es haber empezado hace dos décadas, haberlo desparramado y que lleve la bandera de música de raíz latinoamericana. Es haber preparado el camino para que eso se difunda y mucha más gente lo pueda conocer. Esto abre camino a las nuevas generaciones para que pueda ser más fácil descubrir esta música y enamorarse de ella.
Una de las experiencias que marcó tu carrera fue que uno de tus remix se utilizó en la exitosa serie Breaking Bad, ¿crees que eso fue un antes y un después para tu trayectoria? ¿Cómo lo viviste?
Sin duda. Gracias a eso mucha gente descubrió el resto de mi trabajo. Me dio una gran visibilidad que hasta el momento no tenía. Es algo que me sirvió muchísimo.
Has mencionado que presentarte en vivo es de las cosas que más disfrutas, ¿qué tienes preparado para los próximos shows?
Estoy tratando de cerrar ideas que aún no están terminadas. Quiero llevar canciones bien frescas. Deseo ver cómo reacciona la gente con estas sorpresas, como en los primeros años. También quiero hacer un recorrido por mis cinco álbumes anteriores y los EP. Es llevarlos por un viaje para que bailen sin parar.


