La primera parte del clímax de la serie Demon Slayer convierte la animación japonesa en una experiencia abrumadora donde el ruido, la forma, la tragedia y el sacrificio avanzan al mismo ritmo.
Sin contar las escenas de sexo picante, los motivos por los que el público se enamoró de "Heated Rivalry", al punto de convertirla en un éxito incuso en Latinoamérica… donde todavía no se estrenó