Las posibilidades de experimentación que ofrece el pop son tan amplias que las nuevas propuestas musicales expanden diariamente, como si se tratara del universo, un género que ha borrado los límites de la creatividad. Una de las agrupaciones emergentes que hace parte de este movimiento y está llevando la música en español a nuevos niveles es CANYOU, un dúo que surgió de la fusión entre los proyectos artísticos de Cecilia Villalba (Canal de Miramontes) y David Quiroz (Youyousolo).
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Antes de conocerse, cada una estaba forjando su propia carrera de forma individual, aunque aclaran que ‘YouYou’ –como Cecilia le dice de cariño a David– comenzó un poco antes haciendo trabajos de producción para Sailorfag y Margaret Y Ya, entre otrxs. El artista y productor cuenta que su interés por la música comenzó desde chico y, con el tiempo, terminó por adentrarse en el mundo de la música electrónica, unos inicios a los que les atañe que sus creaciones suelan ser una combinación entre este género musical y algún otro.
Por su parte, Cecilia creció dentro de un entorno artístico ya que su padre, quien tocaba el piano, la apuntó desde pequeña a clases de este instrumento. Cuando llegó a la adolescencia, empezó a mostrar interés por el canto, tomando como inspiración musicales juveniles. “Mis primeras canciones son una copia mal hecha de canciones de Camp Rock”, cuenta entre risas. Tras un intento fallido por viajar a Estados Unidos para estudiar música y su elección de iniciar una carrera en derecho, entre 2016 y 2017 comenzó a juguetear con un programa de producción musical y eventualmente terminó por publicar su primera canción, ‘Eterna’.
Es aquí donde sus caminos se cruzan. “Cuando conocí a Ceci por internet dije, ‘Wey, esto está increíble, ojalá algún día pueda conocerla y hacer música’”, recuerda David. Según relata la cantante y compositora, un día recibió un mensaje directo de una cuenta llamada “youyousolo” que no tenía foto de perfil, de modo que lo tomó como algo sospechoso y lo dejó pasar. Pronto se enteraría de que se trataba del productor de Sailorfag, así que lo volvió a contactar y su conexión fue casi que inmediata pues compartían muchos gustos entre sí.
Al principio sólo se iba a tratar de un trabajo colaborativo más no de una agrupación, por lo que ambas pudieron ver en tiempo real cómo era la forma de trabajar de la otra. Para David, esta fue una experiencia agradable puesto que no acostumbra a dar con personas que tengan su mismo mindset, así que le propuso hacer algo propio. “Todo fue muy natural porque desde el principio me sentí súper cómodo”, comenta. “Ya cuando terminamos esos proyectos, sí fue de, ‘Wey, necesitamos hacer algo juntos’”. Pese a que sus primeras sesiones se hicieron a distancia, la conexión se sintió real, tanto así que sus tres primeras canciones “salieron increíbles”.
CANYOU no es un dúo pop que pueda ser comparado fácilmente, y aquella singularidad que le caracteriza permea todas las partes del proyecto desde la producción, pasando por la música, hasta la forma en que esta se publica y promociona. Por ejemplo, es usual que Cecilia y David utilicen pronombres femeninos al referirse a cualquier cosa relacionada con su agrupación. Esto, según la vocalista, fue idea suya y surgió como una forma de reivindicar el femenino de uso general. Otra de sus particularidades es que cuando comenzaron a hacer música como grupo, grabaron dos EP, pero el segundo que se hizo fue el elegido para ser su debut, mientras que su primer disco llegará en 2025.
“Lo que hago lo marco mucho por eras y ese primero que hicimos tiene una vibe un poquito más oscura de lo que queríamos representar al principio”, explica el productor. “Los discos los hicimos en el mismo tiempo, pero tienen otros moods totalmente diferentes”. Cecilia añade que por la naturaleza de aquella creación primigenia, decidieron que era una mejor idea enseñar el rostro menos experimental de CANYOU y así, poder llegar a un público más amplio. “Está más oscuro. Yo lo siento más enojado en general, son ritmos más fuertes. Está un poco más atascado, no está tan popero cute como lo que ha salido”, complementa la cantante antes de señalar que para aquel trabajo se inclinaron más por el UK garage. “Está muy por el lado melancólico-enojado de la música, no tan celebrativo”.
Por el contrario su EP debut, Canyou, es más animado y cuenta con beats luminosos que beben del Lo-Fi, del dream pop y del house, pero que al mismo tiempo se entremezclan con el hyperpop. Esta fusión de sonoridades es, en sí misma, única y envolvente, pero otro factor diferencial es la voz de Cecilia, que aquí se presenta en su forma más limpia, aportando una energía más brillante e hipnotizante. David sostiene que esto se debe a que a diferencia del uso del autotune y la deconstrucción vocal que suele utilizarse en el pop y la electrónica más experimental, él prefiere mantener la estructura un poco más sencilla y permitir que la voz de su compañera pueda sentirse presente. “A mí lo que me encanta es tratar de combinar todo lo electrónico con lo esencial del pop”, dice.
En cuanto a las letras, en su mayoría contrastan con la vibra más positiva que se percibe en las melodías pues se pueden encontrar versos melancólicos como “Te busco en mis mañanas y en las madrugadas/Siento que sin ti se me están yendo las palabras” (‘Y si se me olvida tu cara’) o “Hoy sólo me veo en fotos/Recuerdos de alguien roto” (‘Roto’). Estas líricas suelen ser bastante directas y sin muchos adornos, lo que permite que se sientan cercanas. “No hay una metáfora, no hay nada poético, a lo mejor encuentras una rima si quieres”, señala Cecilia. “Sí hay cositas muy personales, [pero] me gusta poder no ser seria en la música, que era algo que a mí me daba mucho miedo”.
El año pasado, CANYOU fue uno de los 150 actos que se inscribieron para participar en las Jim Beam Highball Sessions 2023 –la plataforma de búsqueda de talento de Jim Beam–, en donde quedaron en segundo lugar. Allí, el dúo se presentó ante un jurado conformado por el cantautor y productor Javier Blake, el baterista Bonnz! y la artista de trap Emjay, logrando pasar a la gran final que se disputaría en el Foro Indie Rocks del mismo año. Pese a no haber ganado, para ambas esta fue una experiencia inigualable con la que se sienten profundamente agradecidas ya que, durante el proceso, tuvieron la posibilidad de crear conexiones importantes para su carrera –aunque destacan, sobre todo, haber podido lograr que la curadora Moni Saldaña escuchara su música.
Sin duda, este fue un hito para el grupo, especialmente porque al ser un acto emergente, las dos consideran que crear conexiones con otras personas en la industria musical es un paso fundamental. “[El concurso] nos presentó a gente con la que queríamos conectar y que no sé si hubiéramos conectado tan rápido si no nos hubiéramos metido a esa convocatoria”, opina Cecilia, quien hace la aclaración de que no sólo se trata de contactos para cuestiones de trabajo sino también amistades. David agrega que haber participado en las Jim Beam Highball Sessions 2023 les sirvió, a su vez, como una recarga de confianza y como una validación externa de que su proyecto va por buen camino, pues si bien las dos están a gusto con sus canciones, nunca está de más recibir el apoyo de alguien más.
Aunque CANYOU lleva poco tiempo publicando su música, sus dos mitades tienen claros los consejos que le darían a otrxs artistas que, al igual que ellas, están iniciándose en el oficio de la creación musical. “Se va a escuchar súper cliché pero, la neta, ser tú mismo ayuda mucho”, afirma el productor, quien también resalta la importancia de contar con una red de apoyo sólida cuando se está empezando. La vocalista comparte esta opinión, pero añade que se debe entender que “la música no son números, sino es comunidad” y que se debe tener mucha paciencia y tolerancia a la frustración. Al final, termina su consejo con un poco de autocrítica: “Esto es algo que el ‘Youyou’ y yo todavía tenemos que trabajar bastante: creértela, porque si tú no te la crees, nadie te la va a creer”.


