Cancionera saca el lado jamás antes visto de Natalia Lafourcade

El nuevo material de la estrella mexicana nos da una reflexión, pero, ¿sobre qué?

Por  XIMENA ZAMBRANO

Liliana Estrada

Natalia Lafourcade

Cancionera

Por más de dos décadas, Natalia Lafourcade se ha consagrado como una de las artistas femeninas más importantes para la música en español. Con sus letras cargadas de reflexión y poesía, la estrella mexicana nos ha permitido contemplar una parte de su alma, generando una conexión tan profunda que pareciera que la conocemos desde lo más íntimo y esencial de su ser, o por lo menos eso creíamos hasta la llegada de Cancionera, su nuevo material discográfico.

Empecemos con el principio: ‘Apertura Cancionera’, tema que nos da la introducción perfecta a la historia del material. Estos 5 minutos con 19 segundos se sienten como un viaje en el tiempo que nos transporta a la Época de Oro del cine mexicano, donde conocemos a un nuevo personaje dispuesto a revelarnos nuevas formas de ver la vida, o por lo menos de meditar esos temas que nos atormentan. ¿Quién es ese personaje que estamos por conocer a través de este álbum? Así es, a Cancionera, quien es el alter ego de Natalia Lafourcade. 

Para honrar el título de la siguiente canción, y la que le da el nombre al disco, la estrella mexicana comienza por presentarnos a esta figura tan singular y poética, tan arrebatadora pero tan bella, a la vez tan disruptiva y despreocupada, pero también muy femenina. “Eres Cancionera, alma de tus letras / Todita mi vida yo a ti te quisiera dar / Eres cancionera, calma de mis penas / Cántame bonito y yo siempre te voy a amar”, canta Lafourcade a su otro yo. 

Acompañada de su voz única y armoniosa, Natalia nos presenta este álbum como su material más profundo y filosófico, resultado de una necesidad creativa que la acechaba desde hace años. Si bien esta nueva personalidad tiene una conexión directa con la mexicana, también se manifiesta como algo autónomo, casi desvinculado de su persona. Así, canción tras canción, se va desplegando Cancionera ante nosotros. “Cancionera, canta, canta, canta libre al viento / Cancionera, canta siempre, siempre tu verdad”, sigue Natalia. 

A lo largo que va avanzando el disco, Natalia Lafourcade y Cancionera se unen para plantar interrogantes necesarias en nuestras conciencias, desde temas que parten del amor, las mentiras, la libertad, la vida, los engaños, las apariencias y la existencia. Sin embargo, aún con todos estos temas de por medio, la reflexión y mensaje de la historia es subjetiva, cada quien puede centrarse en aquello que le resuene en el corazón o razón por alguna u otra circunstancia. Por lo que se suma una nueva interrogante a la historia: ¿Qué quieres meditar y liberar de su ser? ¿Qué es eso que no te deja existir en libertad? 

Para Lafourcade y Cancionera, el mensaje queda muy claro: la importancia de la existencia. El álbum explora y cuestiona las facetas por las que ha atravesado la artista, por lo que esta nueva figura en su vida llega a decirle que se atreva a existir, a salirse del marco y del peso de su nombre artístico para probar nuevas experiencias que llenen su alma. Al final, ¿qué más da? Otra vez tuvimos el privilegio de conocer más a fondo el alma de la estrella mexicana, ahora desde una perspectiva muy diferente y con un nuevo personaje de por medio. 

Y así, tema tras tema, nos vamos acostumbrando a Cancionera. Sin embargo, encontramos un alto contundente al momento que se fusionan las dos facetas del alter ego. Por un lado, tenemos a una Cancionera femenina, llena de belleza y delicadeza; también tenemos a la Cancionera disruptiva, despreocupada y rebelde. Y aún con todas estas diferencias y similitudes, estas dos Cancioneras se han unido para conformar a Natalia Lafourcade. Este alter ego nos presenta una faceta jamás antes vista de la mexicana, una cara más despreocupada y centrada en la música, poniendo en primer plano la importancia de la existencia y libertad. Porque al final, y de nuevo, ¿qué más da? Cancionera sale del cajón que Lafourcade tenía guardado en su zona de confort, así liberando la atadura musical a la que se sometía por la añadidura de “artista”.

Este disco aterriza con un aire de frescura para el catálogo musical de Lafourcade. La estrella mexicana presenta un sonido que no pasa desapercibido, pues fusiona con maestría elementos tradicionales de México con toques de vanguardia, en un estilo único que solo ella sabe lograr. 

Para finalizar un disco sublime en la trayectoria de Lafourcade, podemos deleitarnos con uno de los momentos más increíbles y que se sienten como un abrazo al corazón: ‘Cancionera Acústica’. Junto a su voz sumamente expresiva y distintiva, la artista nos expone una vez más la historia de su otro yo, ahora únicamente con el acompañamiento de su guitarra. Este instante en el álbum representa una conexión íntima entre sus dos personalidades, que se revelan ante los demás como testimonio de su evolución artística y personal a lo largo de los años, dejando en claro que la experimentación y la búsqueda constante de inspiración seguirán siendo motores esenciales para crear arte que inspire a otros. Sin lugar a dudas, Cancionera defiende el lugar de Natalia Lafourcade en el panorama musical contemporáneo. Sin embargo, aún queda una pregunta pendiente: ¿Cancionera llegó para quedarse? 

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