marzo 31, 2022

Bandalos Chinos habla de su nuevo disco y de los desafíos de la grabación en Sonic Ranch

La banda argentina lanzará 'El Big Blue' el próximo 6 de mayo y "La final" es su último adelanto

Por  JUAN FACUNDO DÍAZ

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Gentileza Bandalos Chinos

Bandalos Chinos acaba de publicar “La final”, el último single adelanto de El Big Blue, su próximo disco. El estreno del que será su tercer álbum de estudio está pactado para el 6 de mayo y será la coronación de un proceso que ya lleva más de un año y que, de la mano de Adan Jodorowsky, su productor, los obligó a volver a las raíces, probar nuevas herramientas dentro del estudio y les exigió reconectar de forma profunda y humana hacia el núcleo interno de la banda.

“’La final’ es una canción que representa el concepto y la totalidad de lo que va a ser este disco”, dice Goyo Degano, el cantante del grupo, para empezar a explicar lo que será El Big Blue. Es ese mismo concepto el que los muestra en un pulso íntimo, casi minimalista, y despojados de los artilugios del pop bailable que supieron construir entre capas y capas de sonido en Paranoia Pop (2020). Entre el ocaso del amor, la nostalgia de lo que ya no es y el fútbol como escenario narrativo de la tristeza, “La final” los muestra, principalmente, conectados entre sí. “La idea que nos propuso Adan, el productor, fue la de grabar los seis en vivo y mantener eso como una foto de una toma colectiva”, dice Salvador Chapi Colombo, el tecladista. “Cuando escuchábamos y elegíamos las tomas intentábamos meterle cosas, pero era como que ya estaba todo ahí. ‘Esto no necesita nada más’, pensábamos. Este single es donde más evidente quedó eso. Quedó bastante desnudo, despojado y crudo”.

Sin embargo, la forma en la que registraron las canciones hace más de un año en Sonic Ranch, el estudio del desierto texano en el que también trabajaron sus discos anteriores, significó una novedad para Bandalos Chinos y también un reto. “Grabar todos juntos era un desafío a nivel musical y también humano”, admite Chapi. “Nos obligaba a estar mirándonos todo el tiempo y estar disfrutando del otro. Si alguno estaba medio enojado o estaba con un mal día, de pronto no sucedía la magia. Y para que suceda teníamos que estar todos en la misma vibra, todos los días”. “Este disco fue muy en ese plan, buscando divertirnos y encontrarle el disfrute a algo tan lindo como es hacer música”, dice, por su parte, Iñaki Colombo, el guitarrista. “Todo el proceso de volver a los orígenes y esta nueva dirección tiene que ver con algo muy personal de la banda y de su núcleo, que es escucharnos tocando juntos en una sala y flashear. Es algo que quizás con toda la vorágine de los últimos años para la banda, en donde tocamos y giramos mucho, habíamos pasado por alto ese pequeño detalle, que es realmente disfrutar de tocar con tus amigos”. 

“La final”, entonces, es el último adelanto de El Big Blue y se suma a “Mi fiesta” y “Una propuesta”, canciones que se estrenaron hace cuatro y tres meses respectivamente. Y si la búsqueda de las raíces de Bandalos Chinos los llevó a reconectarse entre los integrantes del grupo, también los llevó a recuperar una esencia musical que había quedado escondida detrás de capas de sonidos en Paranoia Pop. Todos los adelantos del nuevo disco los muestran más cercanos a la versión de ellos mismos que se ve en sus presentaciones en vivo, arraigados con cierta crudeza en la canción como principal objetivo. “Fue muy natural. Tiene mucho que ver con el disfrute y con el goce de hacerlo. Grabar un disco así fragmentado, capa por capa y cada uno haciendo lo suyo por separado, termina siendo una paja muchas veces y hace que la energía se disipe. Ahora nos dijimos: ‘Esta vez estamos todos acá, todos vamos a tomar decisiones y todos vamos a estar en el estudio el 100% del tiempo’”, cuenta Chapi. “Eso es lo más divertido a nivel convivencia, todas las horas, todos juntos”, piensa Iñaki. 

La ansiedad por el lanzamiento, además, se mezcla con la adrenalina previa de una gira extensa que los va a llevar por España, Latinoamérica, la Argentina y cerrará antes de fin de año con un show grande en Buenos Aires. “Me estoy volviendo loco, no estoy pudiendo controlar mis emociones”, admite Goyo entre risas. Y entre tantos países y fechas, la visita a México [el 7 de junio en el Teatro Metropólitan de Ciudad de México] tiene un sabor especial para la banda. “Lo que pasa allá no deja de sorprendernos. Desde el minuto cero fuimos recibidos con mucho amor y con mucho cariño tanto por parte del público como de la comunidad artistas o de las productoras que nos abrieron las puertas. En parte por la música, porque la música manda, pero también porque tuvimos la suerte de rodearnos de gente muy linda. Adan Jodorowsky, nuestro productor, si bien es francés, vive en México hace muchos años. Es impresionante para nosotros estar tan lejos de casa. En la última gira me acuerdo que estábamos en Tijuana y poníamos en Google Maps la dirección de nuestra salita de Béccar para decir ‘estamos tocando a 8.000 km de casa y la gente canta nuestros temas’”.