Fue hace dos años cuando conocimos a un Alleh inspirado, emocional y pasional a través de LA CIUDAD, el álbum que realizó junto a Yorghaki. La popularidad que alcanzaron con su primer disco en conjunto trajo consigo una ola fresca de sonidos y lírica que no pasó desapercibida para el público internacional, posicionándolos como dos de las promesas más destacadas de Venezuela. Y aunque hoy ambos músicos han seguido sus propias trayectorias por caminos separados, la historia no terminó ahí.
Alleh ha iniciado una nueva era en su carrera. El músico venezolano ha encontrado en el amor una de las formas más genuinas de expresar su alma, transformando su sonido, sus ideales y su voz en un refugio para aquellos momentos en los que solo hace falta una melodía para sentir un abrazo a la distancia. Con este nuevo proyecto en solitario, Alleh reafirma que la música es uno de los grandes indispensables de su vida y, quizá, aquello que lo impulsa a vivir con una pasión que parece no tener límites. Sin duda, todavía queda mucho por descubrir sobre él.
En esta entrevista exclusiva con ROLLING STONE en Español, Alleh nos habla sobre su nuevo camino músical, la importancia que toma Venezuela en su proyecto y mucho más. Lee aquí nuestra plática con el músico:
Hay una constante muy importante y resonante en cada una de tus canciones: el amor. Cada persona lo vive a su manera, desde su experiencia cultural y racional, pero, para ti, ¿qué es?
Qué buena manera de comenzar. Yo creo que el amor está compuesto por diversas cosas. Todo mundo lo siente diferente; hay muchas maneras de él y de hacerlo. El amor es esa sensación única que te hace sentir el corazón contento sin darte cuenta, por algo o por alguien. Todos somos muy diferentes, entonces siempre lo expresamos de maneras muy distintas. Yo creo que el amor es lo que te hace sentir bien contigo mismo, más allá del sentimiento por alguien en específico. También puede ser por cualquier cosa: por un deporte, lo que haces, tu profesión, por lo que te motiva.
¿Crees que mientras más evolucionas como artista, este concepto va transformándose contigo?
Yo creo que en esta faceta, sobre todas, sí siento que ha evolucionado bastante. Hablo del amor desde mi manera y con mis palabras. Es algo que tengo muy presente en mis canciones, y es algo que se da de manera inconsciente. Yo creo que es el amor por hacer lo que hago: las ganas, inspiración y todo lo que termina saliendo con amor. Esto se ve reflejado en mis canciones, sin que me de cuenta. Expreso el amor en sus diferentes caras y lados que puede tener. Quizás mucha gente no se de cuenta de esto, pero yo expreso el amor de muchas maneras. Sí siento que es un concepto que he evolucionado con el paso del tiempo porque está conmigo en mi manera de componer, expresarme y de compartir mi música al mundo.
Tu sonido ha contagiado a miles de personas alrededor del mundo. ¿Crees que es una forma de llevar a Venezuela por todo el mundo? ¿Qué tan importantes son tus raíces en tu proyecto?
Las raíces de mi proyecto son 100%. Todo lo que hago inconscientemente es para mi país. Me enfoco mucho en que la gente sepa que esto lo está haciendo un venezolano. Me gusta llevar mi cultura, mis palabras y mi jerga en la forma de hablar y componer. Esto es algo que siempre tengo presente. Me encanta que la gente de mi país siempre está apoyándome y conmigo. Es un trabajo en equipo. Si me junto con todos los venezolanos a través de mi música, es aún más bonito que la gente lo escuche para que entiendan el amor que siento por mi país. Este nuevo concepto que estaré trabajando en mi álbum fue por gran parte creado en Venezuela, así como los videos. Quiero reflejar que Venezuela es muy cool y se puede hacer de todo. Busco mandar el mensaje como musicalmente como visualmente. Quiero invitar a toda la gente que no ha ido a Venezuela a que vayan. También quiero ser parte de su visita y acompañarlos a que vivan la experiencia como yo la vivo en mi país. Soy un artista internacional que aún reside en Venezuela.
Hablando del lado sonoro, tus producciones se sienten como un aire fresco dentro del espectro musical en el que vivimos. ¿Cómo encontraste el sonido que te define hoy en día?
Tuve la dicha de Dios, las conexiones y el mundo para tener una voz que me caracterice. La he tratado de exprimir al 100%. Trato de conocerme cada día mejor como artista, a la vez que experimento con nuevos sonidos y melodías. Siento que no le tengo miedo a nada. Cualquier cosa de la que me sienta capaz, mientras me guste, estoy seguro de que me meteré a intentarlo. Creo que el que persevera, lo consigue. Creo que es mucha disciplina, perseverancia y horas en el estudio, acompañado de hacer algo diferente con sonidos nuevos. Todo se une si le metes toda la energía. Si estás entregado todos los días, harás que nueva gente te escuche. Esto te ayuda a conectar con las personas de manera diferente. Creo que al final, esto es la meta, que voy cumpliendo poco a poco.
¿Crees que llegaste al sonido que siempre deseaste o te falta camino por recorrer?
Me siento muy contento con lo que he conseguido y con lo que tengo, hasta ahora. Sin embargo, nunca le pongo un tope a mi música. Sé que siempre hay más, más y más. Hay mucha música que hacer en el mundo; hay muchas más melodías por las cuales hay que experimentar, grabar y hacer. Aunque comenzamos todo muy grande y todo está saliendo increíble, hay muchas más cosas por hacer y explorar.

Ahora que estás entrando a tu etapa en solitario, ¿crees que es iniciar de nuevo, pero con una visión más clara y con pasos más decisivos?
La música que hice, tanto en este disco que estoy trabajando como la que realicé con Yorghaki, me hizo sentir como a mí mismo, con mi granito de arena, presencia y esencia. Es una evolución de lo que hice el año pasado, porque es un Alleh en otra faceta. Estoy conociendo más de la industria y de sus movimientos, pero con más experiencia porque el año pasado todo pasó muy rápido. Este es un Alleh con más visión e intención de hacer que las cosas pasen. Y a lo mejor las cosas pasan al revés, pero uno tuvo el esfuerzo de apuntar más allá. Es un Alleh más evolucionado y experimentado.
Claro que el tiempo que estuviste con Yorghaki fue luminoso y te dio grandes alegrías, pero en esta nueva era de Alleh, ¿qué es lo que más te emociona de seguir en tu propio camino?
Estoy marcando mi esencia en cada paso. Creo que cuando la gente escucha mi voz saben que soy yo. Quiero hacer cosas grandes con mi propia visión, con lo que tengo en mente. Las metas ahora son diferentes: superiores, y cada vez van escalando. Quiero que la gente siga escuchando mi música y la siga disfrutando, que contacten conmigo.
‘Desorden’, ‘Amoureux’ y ‘1+1’, que está por estrenarse, son los sencillos que adelantan tu álbum debut. ¿Qué me puedes contar sobre tu carta de presentación formal como Alleh?
Creo que estas tres canciones son pistas de lo que se viene. El disco que estoy preparando está lleno de subidones, bajadas, momentos de tranquilidad y momentos que te hacen sentir feliz. Está lleno de sonidos y microcapas de texturas auditivas, que te hacen sentir en todo el mood. Es un disco muy variado; te lo podrías escuchar 30 veces de arriba a abajo y no te cansarías porque tiene canciones para diferentes momentos, a la vez que es muy estimulante. Creo que te lo terminas y te quedas con ganas de escuchar más. Estas canciones son solo una pizca de algo increíble que hemos estado preparando con muchísimo cariño.
¿Desde hace cuánto tiempo has gestado este material?
Fue un proceso: desde que conoces a las personas indicadas hasta que te animas a hacerlo. Estamos hablando de un proceso de un año.
Entonces fue después del lanzamiento de LA CIUDAD
Sí, después de eso y la gira, porque cuando uno está en gira, pues es muy complicado de hacer todo. El tiempo pasa muy rápido y a veces no tienes tiempo ni para comer, entonces mucho menos para entrar al estudio. Nos sentamos y descansamos, sobre todo para ver cómo me sentía. Salimos y conocimos gente; fuimos a Nueva York y conocimos gente, y después viajamos a Miami, México, Madrid, Dominicana. También hicimos un campamento musical e invitamos gente que tuviera sonidos. Es un mundo exploratorio, que al principio puede parecer demasiado porque son muchas cosas pasando y necesitas concentrar tu cerebro. Cuando se consigue esa esencia, sabíamos que queríamos sacarle raíces a ese árbol que plantamos.
Cuando estabas trabajando con Yorghaki en LA CIUDAD, ¿ya pensabas en un álbum debut en solitario? Porque ya teníamos música antes de esa faceta en tu carrera.
Sí, tenía dos canciones antes de eso. Pero en ese momento no pensaba en nada porque estaba comenzando en esto; solo quería ver a dónde me llevaba la vida. Esto es como un tren: o te subes o te dejan. Tenía que montarme en el tren. Sacamos el disco y fue un éxito, pero nunca pensamos que ese disco nos cambiaría la vida o nos haría vivir de esto. Me monté en el tren y seguimos; llegaron los shows y vimos que la gente quería escuchar nuestra música. Hicimos una gira increíble a nivel internacional, que básicamente era sold out. Con Yorghaki nos preguntamos qué queríamos hacer, pero él y yo queríamos comenzar nuestros propios caminos. Después de LA FÓRMULA cada quien inició su camino.
¿Cuál crees que es el concepto principal de tu álbum debut?
Creo que es bastante de Venezuela. Quiero mostrar la esperanza porque para nadie es un secreto lo que ha pasado en mi país, sobre todo con el terremoto. Este año han pasado un montón de cosas para los venezolanos, y que han esperado por mucho tiempo. Quiero mostrar ese lado bonito y que la gente pueda disfrutar. Lo que más me llena de lanzar música es que en mi país y los míos se lo disfruten, así como crear una conexión con mis fanáticos alrededor del mundo, y puedan disfrutar y entender mi esencia venezolana que tengo. Mi meta es Venezuela: sus playas, vibra, energía, emoción y todo ese mundo. Soy un venezolano por el mundo para mostrar este proyecto.
¿En qué etapa podríamos decir que se encuentra Alleh?
Es una etapa de aprendizaje y superación. Ahí nos quedamos.


