En lengua chibcha, ‘gantiva’ es la palabra utilizada para referirse al guardián de la serranía. De ahí surge el concepto que da nombre a una banda radicada en Bruselas, Bélgica, pero que lleva en sus entrañas el sonido raizal de Colombia, fusionado con géneros modernos como el rock, el hip hop y la música electrónica.
Este sonido, heredado del folclor colombiano, ha contribuido a forjar la identidad musical única y característica de La Chiva Gantiva: una propuesta que conecta el pasado con el presente y abre las puertas a un futuro prometedor, donde el arte es el gran protagonista, al margen del mainstream.
“Nuestro objetivo es hacer arte y, a través de él, comunicar. No buscamos ser millonarios. Queremos hacer lo que nos gusta; somos espíritus libres que no quieren encasillarse. No queremos componer canciones que no nos gusten solo porque podrían volverse populares… Si hiciéramos eso, empezaríamos a marchitarnos”, reflexiona la banda sobre su visión de la música y el arte.
Para ellos, es fundamental ser artistas, no simplemente individuos dedicados al entretenimiento: “El arte, ante todo, debe gustarte a ti como artista, porque es tu manera de vivir y expresarte… El artista que trabaja para complacer a los demás deja de ser artista y se convierte simplemente en alguien que hace entretenimiento”. Además, destacan lo atemporal y trascendental de la tradición, en contraste con ciertas figuras del entretenimiento que, aunque acumulen millones de vistas, con el tiempo no dejarán una huella significativa.
“El artista es una esponja de la vida”.
¿Por qué deciden involucrar elementos del folclor junto a componentes del rock o la música electrónica? La banda entiende que dentro del sonido tradicional se encuentran elementos intrínsecos de las culturas, que son simplemente atemporales, rasgos que, directa o indirectamente, nos identifican. “Son nuestras influencias y son elementos que nos gustan; encontramos una propuesta chévere. Muchas veces uno solo debe dejar fluir lo que va saliendo. Las músicas tradicionales colombianas están dentro de nosotros desde pequeños, aunque hayamos sido metaleros… Desde los buses en Colombia hasta con nuestros padres en las casas, el folclor siempre ha estado presente”.
Aunque muchas de las herramientas sonoras y creativas en su música provienen del folclor colombiano, el sonido característico de La Chiva Gantiva es honesto con sus sentires, y, al mismo tiempo, difícil de definir con una sola palabra. “Este último disco, EGO, se podría decir que es un “electro punkclor” [Risas]. Lo más importante es que el artista, con su sonido, pueda transmitir lo que siente y refleje lo que esté sucediendo”.
Es justamente desde esa premisa que nace el concepto de esta última producción. “Hoy en día todas las personas buscan tocar el cielo con las manos, quieren ser famosos, quieren ser influencers… y se les olvida la esencia. Para hacer arte, se debe ser fiel a lo que se siente. Este disco nació de improvisar durante mucho tiempo. Tiene la particularidad de que, desde la primera canción hasta la última, es un viaje sonoro bastante pensado. El sonido de EGO es bailable y, al mismo tiempo, explosivo cuando lo presentamos en vivo”.
“La música es invisible y es la que llega a las entrañas, es la que a cada ser humano lo toca por dentro”
“Vivimos en un mundo saturado de algoritmos y fama, así que nosotros decidimos irnos por otro camino. EGO es un monstruo de cinco cabezas, que somos nosotros representados en el disco. No queríamos que salieran nuestras caras, no queríamos ser parte de esos personajes que siempre buscan hacerse notar, así que nos disfrazamos, y cada uno es una cabeza de ese monstruo honesto que representa al disco”, nos cuentan sobre el concepto creativo detrás de EGO, que no se limita solo a lo musical, sino que tiene un trasfondo mucho más crítico, reflejado también en la parte gráfica del proyecto. “Un disco es la construcción de un universo que parte desde la música, pero cuya imagen debe acompañar y potenciar el objetivo del álbum. En el caso de EGO, queríamos plasmar un concepto más reflexivo y contundente. Lo visual es de suma importancia”.
Este monstruo sonoro de cinco cabezas no busca ser etiquetado, y es, quizás, la mejor definición de La Chiva Gantiva. Una agrupación que no tiene una meta final porque ya está viviendo dentro de su propósito. Es una banda que vibra con lo que hace, que no busca fama, sino conexión con otros artistas. “Nos sentimos plenos hoy mismo, en el ahora. Es importante que el artista esté en armonía con el presente. Hay que vivir cada momento como si fuera el último”.


