La versatilidad parece ser la principal característica que la cantante dominicana Sangi Jiménez viene mostrando en su corta, pero prometedora carrera. Con una voz que muestra un trabajo realmente importante, ella se mueve hábilmente entre el pop urbano de ‘Ya no quiero’ o ‘El lenguaje del perdón’, el R&B de ‘Judas Kiss’, la bachata de ‘Mi canción’, o el bolero “modernizado” de ‘Quizás, quizás, quizás’, un clásico de la música latina que ha sido interpretado por grandes figuras como Celia Cruz, Jennifer Lopez, Andrea Bocelli, Los Panchos o Il Divo.
Desde temprana edad Sangi mostró una profunda pasión por la música, y con apenas ocho años compuso su primera canción. Durante su adolescencia, profundizó en el canto y la composición, participando en diversos proyectos musicales, para más tarde obtener la licenciatura en Música.
Su talento alcanzó reconocimiento nacional en la República Dominicana al participar en la primera temporada de The Voice Dominicana, donde sorprendió muy favorablemente al público y a los jueces. Por otra parte, en sus redes sociales también ha mostrado ejercicios vocales en los que queda en evidencia su enorme capacidad interpretativa.
“Como cantautora quiero reflejar sentimientos reales, amor propio y vivencias naturales y orgánicas”, asegura Sangi, que reconoce parte de su inspiración en artistas como Karol G, Cazzu o Shakira. Con sus letras, ella busca transmitir emociones positivas e inspiradoras, mientras invita a reflexiones sobre la vida y los sentimientos.
‘Ya no quiero’, una composición de Sangi, es un anticipo de lo que será su EP Pa’ ti, proyectado para lanzarse en junio de 2025. La canción lleva un mensaje de resiliencia, amor propio y superación para quienes afrontan momentos de pérdida y desamor.
“Con este sencillo y con mi nuevo EP tengo grandes expectativas porque junto a mi equipo hemos trabajado mucho, hemos puesto el corazón y mucho esfuerzo en este proyecto. Deseo conquistar nuevas audiencias en Colombia, Latinoamérica, Estados Unidos y Europa”, señala la artista, que se describe a sí misma como una “cantautora de cicatrices convertidas en himnos”.


