Nico Servidio empezó su relación con la música desde muy pequeño. En cada verano iba con su familia al campo para visitar a su abuelo, y allí la familia se reunía en torno a su padre, que solía agarrar la guitarra después de la cena. “Cantábamos todos juntos, creando momentos únicos de conexión y alegría. Más allá de lo que yo sentía, me impactaba ver cómo la música transformaba el ambiente y generaba felicidad en los demás”, recuerda.
Le impactó muchísimo ver que las personas se emocionaban profundamente con las primeras notas de una canción, y eso marcó su rumbo para llevarlo a buscar proporcionar placer y felicidad a los demás a través del sonido.
El tiempo lo llevó a la música electrónica, donde encontró un espectro de grandes posibilidades; “Es un universo donde las fronteras entre estilos se desdibujan, permitiendo fusionar géneros que, a simple vista, parecen distantes, pero que en realidad están más conectados de lo que creemos”, asegura el artista argentino. Para él estas sonoridades producen en la gente algo casi ancestral, rescatando una esencia muy primitiva que para él resulta verdaderamente fascinante. “Siento que esa hibridez está muy presente en lo que hago. Desde siempre, la música electrónica y el bombo en negra me han parecido la materialización de la energía en forma de sonido”, añade Nico.
Con ese espíritu ha venido ganando terreno como una de las figuras más prometedoras en la escena electrónica de Argentina y la región. Desde acá, él siente que en América Latina tenemos un sentido del ritmo único que permite formas muy auténticas a la hora de transmitir energía y pasión.

Con tan solo 22 años, Nico ha venido haciendo realidad algunos de sus sueños, alcanzando millones de reproducciones con sus grabaciones. “Pero cuando la música dejó de ser solo cifras y se convirtió en viajes, giras y la oportunidad de conocer otras culturas, creo que ahí encontré mi parte favorita”, dice al contrastar el aspecto de los números con la experiencia en vivo. “El hecho de que mi música me haya llevado a distintos países y me siga abriendo puertas hasta el día de hoy, es algo que me llena de felicidad”.
En este momento sus apuestas están en el lanzamiento del sencillo ‘Voce Bye Bye’, que marca el inicio de un año lleno de oportunidades en el que seguirá mostrando su capacidad para replantear las fronteras entre géneros como referente del latin house en Argentina, residente de la icónica fiesta ‘Techengue’.
‘Voce Bye Bye’ es un track lleno de fuerza y beats poderosos que se asoman a las raíces más potentes de la música latina para prender fuego a las pistas. Es un gran primer paso en este 2025 que traerá mucha música y giras, mientras continúa trabajando en paralelo con figuras de Argentina, Brasil, Puerto Rico, España y México,
En marzo estrenará una colaboración con MC Moromba, una de las figuras más grandes del funk en Brasil para trabajar junto al productor de música electrónica Caitto. Esto se suma a un proyecto al lado de Matías Sundblad, además de otra colaboración con una verdadera leyenda de la música urbana cuyo nombre aún no puede revelar.
Con todo eso en mente, Nico seguirá llevando sus sonidos alrededor del mundo, consolidando su nombre como una figura a tener en cuenta para el presente y futuro de la electrónica en esta parte del planeta.


