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Arlo Parks nos invita a su complejo mundo interior en My Soft Machine

El segundo álbum de la prodigio del pop británico es una armadura suave contra las flechas de la vida.

Por  MAURA JOHNSTON

mayo 26, 2023

Alexandra Waespi

A primera escucha, el segundo álbum de la cantautora londinense Arlo Parks suena como algo para deleitarse; Parks canta y entreteje poesía sobre texturas suaves y ritmos cautivantes. Pero una escucha más cuidadosa revela que estas estructuras son protecciones contra los golpes de la vida moderna— una fortaleza que mantiene a Parks, la “máquina suave” referenciada en el título del álbum, en movimiento sin estar aislada ni provocarse demasiado daño a largo plazo.  

Parks es una prodigio del pop; fue descubierta por una agencia de management cuando era adolescente y, en el 2021, ganó el Premio Mercury con su álbum debut, Collapsed in Sunbeams, que salió meses antes de que cumpliera 21 años. La mezcla de bedroom-pop y letras intrincadamente detalladas del álbum estaban muy en sintonía con las sensaciones que provocaban las primeras etapas de la pandemia, incluso cuando las experiencias, descritas por la voz suave y relajante de Parks, poseían una profundidad que apuntaba a la curiosidad. 

My Soft Machine expande esa paleta sónica al mismo tiempo que profundiza en las emociones, incluso cuando Parks describe las maneras en las que busca dejar de sentir. “I wish I was bruiseless” (“Desearía no tener moretones”), murmura en la primera canción del álbum, lamentando haber perdido su inocencia mientras se arrepiente de su impotencia para proteger a otros de fuerzas malévolas, incluyendo sus sentimientos complejos, a veces negativos, que se encuentran ligados a la palabra “amor”.

Parks tiene una habilidad para invitar a los oyentes no solo a su mente sino también a su entorno inmediato, y los efectos traen sus emociones aceleradas a primer plano. ‘Blades’, suave y groovy, trata el anhelo de Parks por una ex pareja en medio de una fiesta repleta de elementos característicos de una buena vida — velas Diptyque, cócteles de tequila— que solo provocan “regret… flowering inside me while I’m scooping ice” (“arrepentimiento… floreciendo dentro de mí mientras sirvo helado”). ‘Purple Phase’ es una crónica lluviosa de acompañar a una amiga en crisis, Parks aparta la posibilidad de que su amiga deprimida mejore — “I just want to see her iridescent charming cats down from trees”, exclama en una voz que contrasta con las imágenes de depresión.

Su talento se extiende a los momentos más felices de Parks, también. La canción de amor grunge-soul ‘Devotion’ estalla en su clímax, con referencias líricas a Deftones y Kim Deal que cobran vida en su visión de 2023 de los picos más pop de la era del rock alternativo. ‘Impurities’ es una canción de amor bañada por el sol, en la que cascadas de synth caen sobre un ritmo tranquilo; Parks está completamente cautivada con la idea de ser vista como un ser humano completo — “I radiate like a star… when you embrace all my impurities”, canta en el coro, lo suficientemente segura de sí misma como para estar bien con cualquier defecto que su amante pueda tener: “Don’t hide the bruise, I know it’s hard to be alive sometimes”. 

En uno de los temas oscuros, ‘Puppy’, relata el momento en el que ofrece sus condolencias a un amigo que ha perdido a su madre, pero mira hacia adentro con un ojo agudo, reflexionando: “And I’ve never felt like loss like that/ And I pray I don’t have to”. Claro, la perspectiva de “things [that] hurt forever” (“cosas que duran para siempre”) está al acecho y Parks lo sabe; lo admite en ‘I’m Sorry’, una canción con varias capas — rodeada por sintetizadores y una guitarra enterrada en la mezcla— disculpándose por su incapacidad de dejar a las personas porque “it’s easier to be numb” (“es más sencillo no sentir”). 

“You got me feeling hyper real / And I wanna belong to you”, Parks canta en ‘Dog Rose’, que combina letras puntillistas con guitarras en una manera que evoca las primeras etapas del enamoramiento. El segundo álbum de Parks muestra su punto de vista hiperrealista, aprovechando detalles para descubrir su lugar en el mundo, uno en el que puede sentir alegría pura mientras se prepara a sí misma y a sus seres queridos contra las hondas y flechas que arroje la vida.