Un joven de 17 años compareció ante el tribunal tras ser acusado de planear un ataque terrorista en el esperado concierto de reunión de Oasis en Cardiff, el pasado 4 de julio. Más allá de la conspiración, el adolescente también expresó una preocupante admiración por Axel Rudakubana, el individuo responsable del brutal asesinato de tres niños en Southport el año pasado, una información revelada por The Times.
La acusación detalla que el joven, originario de las cercanías de Cwmbran, Gales del Sur, presuntamente investigó activamente la adquisición de cuchillos de gran tamaño, llegando incluso a enviar a un amigo una imagen de una hoja con la inquietante pregunta: “¿Funcionaría esto?”.
Lo que agrava el caso es la supuesta admiración del adolescente por Axel Rudakubana, quien fue condenado a un mínimo de 52 años de prisión a principios de este año por los asesinatos de Alice da Silva Aguiar (9), Bebe King (6) y Elsie Dot Stancombe (7) durante una clase de baile infantil en Southport. Los fiscales subrayaron que el joven utilizó una versión mal escrita del nombre de Rudakubana en su cuenta de Snapchat, buscó información sobre él en su teléfono y guardó imágenes que se burlaban de las víctimas del ataque de Southport.
Las autoridades fueron alertadas por una persona con la que el adolescente se comunicó a través de Snapchat. Además, The Times reporta que el joven tuvo una cita con un consejero el 2 de junio, ya que su familia había expresado preocupaciones sobre su comportamiento. Fue durante esta sesión cuando el consejero decidió informar a las autoridades tras escuchar al adolescente elogiar a Rudakubana.
Entre las pruebas presentadas, se incluye también que el joven supuestamente investigó sobre cuchillos y transfirió un manual de entrenamiento de Al-Qaeda entre sus dispositivos. Aunque no se encontró evidencia de que el adolescente tuviera una ideología que encajara con la definición legal de terrorismo, fue acusado y admitió un cargo de posesión de un documento útil para el terrorismo.
El adolescente compareció ante el Tribunal de Magistrados de Westminster el 21 de junio, y su caso fue remitido al Tribunal de la Corona para la imposición de sentencia en una fecha futura.


