David Johansen, vocalista y último mimbro original sobreviviente de los New York Dolls, falleció a los 75 años.
La muerte del cantante, que también supo actuar bajo el seudónimo de Buster Poindexter, y que como actor apareció en películas como Scrooged y Let It Ride, fue confirmada el sábado 1 de marzo por vocero, quien dijo en un comunicado a Rolling Stone: “David Johansen murió en su casa en Nueva York el viernes por la tarde, de la mano con su esposa, Mara Hennessey, y su hija Leah, rodeado de música, flores y amor”. Tenía 75 años y murió de causas naturales después de casi una década padeciendo una enfermedad.
La muerte de Johansen ocurrió a menos de un mes de que revelara que estaba luchando contra un cáncer en etapa cuatro y un tumor cerebral, y había estado postrado en cama e incapacitado tras una caída en noviembre pasado, en la que se rompió la espalda. La familia de Johansen lanzó entonces un fondo para recaudar dinero para su atención.
Johansen, nacido en la ciudad de Nueva York, era conocido sobre todo por su rol en la pionera banda New York Dolls, con quienes —durante la etapa inicial, en la primera mitad de los setenta— grabó un par de influyentes álbumes de glam punk: New York Dolls, de 1973, y Too Much Too Soon, de 1974, con Johansen como coautor de la mayor parte del repertorio junto al guitarrista Johnny Thunders.
Johansen comenzó a cantar profesionalmente al frente del grupo de Staten Island The Vagabond Missionaries, a finales de los años sesenta, pero no llegó a ser conocido hasta finales de 1971, cuando se unió a los guitarristas Thunders y Rick Rivets, el bajista Arthur “Killer” Kane y al baterista Billy Murcia para formar los New York Dolls (Sylvain Sylvain reemplazó a Rivets después de solo unos meses).
El heavy metal y el prog rock estaban en ascenso en ese momento, pero ellos crearon un sonido completamente único que fusionaba glam rock y proto-punk con actitud y un sentido de la moda tomado de los grupos de chicas de los años sesenta. La escena del rock de Nueva York nunca había visto algo así, y rápidamente se convirtieron en habitués del Mercer Arts Center, un club de moda frecuentado por Andy Warhol y David Bowie.
“Desde la Velvet Underground original, ninguna banda local ha cultivado un culto tan leal entre los neo-decadentes de Nueva York”, escribió Ed McCormack en Rolling Stone el 25 de octubre de 1972 desde el Mercer Arts Center. “Y lo ha logrado sin tener un contrato discográfico”.
“Todas las compañías discográficas han venido a vernos”, le dijo Johansen a McCormack, quien notó que el cantante se parecía a “la hermana pequeña de Mick Jagger”. “Piensan que somos demasiado escandalosos. Saben que somos reales y que no nos detendremos ante nada, y eso los asusta muchísimo”.
La primera de muchas tragedias golpeó a la banda cuando Murcia murió de asfixia tras una sobredosis durante una gira por Inglaterra en noviembre de 1972. La banda se reorganizó con el nuevo baterista Jerry Nolan, firmó un contrato con Mercury Records y entró al estudio con el productor Todd Rundgren para grabar su álbum debut homónimo.
Johansen fue la principal fuerza creativa detrás de clásicos de los Dolls como “Personality Crisis”, “Looking For a Kiss”, “Jet Boy”, y “Vietnamese Baby”. “La única pregunta que tengo es si el disco por sí solo impresionará tanto como verlos en vivo (son un grupo muy atractivo de ver)”, escribió Tony Glover de Rolling Stone en una reseña del LP homónimo, uno de los 500 Mejores Álbumes de Todos los Tiempos. “Definitivamente son una banda a la que hay que prestar atención tanto con los ojos como con los oídos… Supongo que tiene que ver con ser auténtico y preocuparse lo suficiente para hacerlo bien. Hay muchas maneras de abordar la realidad ahora; los Dolls son una que podés bailar. Podés amarlos u odiarlos, pero no van a desaparecer. Estoy esperando su próximo álbum”.
Glover añadió: “Los Dolls son mucho más que otra banda visualmente extraña. De la misma manera que los Stones y los Who comenzaron como símbolos para y por su público en clubs. Alguien los describió una vez como ‘los hijos mutantes de la era del hidrógeno’: chicos y chicas de género indeterminado, hombres con aritos y cabello naranja brillante, mujeres con cuero negro, ropa, maquillajes y posturas intercambiables, tal vez gays, tal vez no —¿y a vos qué te importa, hijo de puta?”
Reseñas positivas como esa hicieron poco para que el álbum encontrara una audiencia masiva. Alcanzó el puesto #116 en el Hot 100. Una actuación en el Old Grey Whistle Test de la BBC, sin embargo, desempeñó un papel clave en el inicio del movimiento punk en Inglaterra. También convirtió a Morrissey en un fan de por vida. Escribió en sus memorias de 2013: “El orgullo y la alegría electrizaban mi cuerpo. Los New York Dolls eran míos”.
Para su segundo LP, Too Much Too Soon de 1974, el grupo se unió al legendario productor de girl groups Shadow Morton. A pesar de estar lastrado por versiones innecesarias como “Bad Detective” de los Coasters, los temas originales escritos por Johansen como “Human Being” y “Babylon” convirtieron el álbum en otro clásico que no sería plenamente apreciado hasta décadas después. Alcanzó el puesto #167 en el Billboard 200 antes de desaparecer por completo.
Desesperados por detener su trayectoria descendente, la banda contrató al futuro empresario de los Sex Pistols, Malcolm McLaren, para que los gestionara. También empezaron a actuar con trajes de cuero rojo frente a la bandera comunista. “Decidimos, ya que todo se estaba volviendo rojo, en este espectáculo, poner una bandera comunista detrás de nosotros, tengamos una fiesta comunista”, dijo Johansen en 2006. “Y aparentemente resultó controvertido. El partido comunista es un poco un oxímoron. Pero nosotros nos referíamos al tipo de fiesta”.
Para este punto, Thunders, Nolan y Kane estaban lidiando con problemas de adicción pesados. Dejaron la banda en 1975, y Johansen y Sylvain intentaron brevemente seguir adelante como dúo. “Lo intentamos, los dos”, le dijo Johansen a Rolling Stone en 2021. “Hicimos muchas cosas geniales en ese período después de que la banda original se disolvió. En esos días, no teníamos a nadie que se ocupara de nuestra carrera o lo que sea. En un mundo ideal, habría habido alguien en quien todos confiaran hasta cierto punto, alguien que dijera: ‘¿Por qué no se toman seis meses de descanso?’”. Pero no había tal persona y la banda se disolvió en 1976, justo al comienzo de una era del punk rock en la que jugaron un papel fundamental.
Tras la disolución de la banda en 1975, Johansen emprendió una carrera en solitario que incluyó álbumes grabados bajo su propio nombre y, en los años ochenta, con su alter ego de swing Buster Poindexter, incluyendo una interpretación del calipso “Hot Hot Hot” que se convirtió en un inesperado éxito en el Hot 100.
“Con Buster, puedo hacer lo que quiera”, dijo Johansen en el documental de 2020 Personality Crisis. “La gente no espera otra cosa. Vienen porque es inesperado lo que voy a hacer. Confían un poco en que va a ser bueno, y siempre lo es”. (Sin embargo, Johansen llegó a despreciar “Hot Hot Hot” y su éxito: “Esa fue como la maldición de mi existencia. No sé cómo me siento al respecto ahora. No lo he escuchado últimamente. Era omnipresente… lo ponen en bodas, bar mitzvahs…”.
La personalidad desbordante de Johansen en el escenario pronto atrajo la atención de Hollywood: después de hacer su debut actoral en un episodio de 1985 de Miami Vice, fue elegido como el Fantasma de la Navidad Pasada en la comedia Scrooged, protagonizada por Bill Murray, y como el sacerdote en Married to the Mob, ambas en 1988. Luego llegaríanotros papeles en películas como Let It Ride de 1989 (interpretando al compañero de Richard Dreyfuss en la comedia de carreras de caballos), Freejack, Tales From the Darkside: The Movie, y Mr. Nanny.
Para 2004, una reunión de los New York Dolls parecía poco más que un sueño imposible. Thunders y Nolan murieron con menos de un año de diferencia en 1991 y 1992, y Kane llevaba mucho tiempo retirado de la música y trabajando en el Centro de Historia Familiar de la iglesia mormona en Los Ángeles. Pero el superfan de toda la vida, Morrissey, estaba curando el Festival Meltdown de Londres ese año, y convenció a los tres miembros sobrevivientes para intentarlo casi 30 años después de que se presentaran juntos por última vez en un escenario.
“Simplemente, como que, sucedió”, dijo Johansen a Vinyl District en 2013. “No fue un plan.” Morrissey nos llamó para hacer este show en Londres y decidimos hacerlo. Íbamos a quedarnos en un hotel muy bonito cerca de la noria [el London Eye] y dar este espectáculo en el Royal Festival Hall, que es una gran sala. Decidimos hacerlo, y se agotaron las entradas, así que hicieron dos shows, y luego pensamos, ¡bueno, eso fue genial!”.
Las ofertas comenzaron a llegar. Antes de que pudieran aceptar ninguna, Kane murió de leucemia en 2004. Johansen y Sylvain continuaron con una nueva formación de los Dolls y eventualmente grabaron tres álbumes más: One Day It Will Please Us to Remember Even This de 2006, Cause I Sez So de 2009, y Dancing Backward in High Heels de 2011.
Poco después del lanzamiento del último disco y de una larga gira abriendo para Poison y Mötley Crüe – dos grupos que tomaron prestado el estilo de los New York Dolls en los años ochenta y lo llevaron a un éxito asombroso– Johansen decidió que ya había tenido suficiente. “Estábamos exhaustos”, le dijo a Rolling Stone en 2021. “Habíamos estado de gira durante unos ocho años. Nunca fue un punto de, ‘Esto es para siempre.’ Simplemente lo enfriamos un poco y así se mantuvo”.
En 2020, los directores Martin Scorsese y David Tedeschi filmaron el show de Johansen en el Café Carlyle de Nueva York, que se convirtió en la columna vertebral de su documental de 2022 Personality Crisis: One Night Only, que narra la historia de toda la vida y carrera de Johansen.
Después de la muerte del guitarrista Sylvain en 2021, Johansen era el último sobreviviente del núcleo original de la banda. Al recordar las tempranas muertes de sus compañeros de banda en el documental, se le preguntó a Johansen si él también temía una muerte prematura. “No -dijo-. Nunca aprendí la lección”.


