Moria Casán habla sobre su serie: “No tiene careteo hétero. Es muy queer, muy gay”

La One opina sobre la decisión de llevar su vida a la ficción, su participación en el proyecto y el impacto de verse interpretada por su hija, Sofía Gala

Por  ROLLING STONE

agosto 20, 2026

Días antes del estreno mundial de Moria, la serie de Netflix basada en su vida que ya es tema de conversación obligado en redes sociales, la diva habló con Rolling Stone sobre cómo fue revisitar su historia, participar del proceso creativo y verse interpretada por Sofía Gala, Griselda Siciliani y Cecilia Roth. En la charla, Moria definió a la producción como una obra “dura”, “romántica” y profundamente auténtica.

Una historia que no quería contar

Aunque durante años recibió propuestas para llevar su vida a la pantalla, Moria reconoce que inicialmente rechazó la idea. “Esto ya me lo venían ofreciendo hace como dos años y yo decía: ‘De ninguna manera quiero hacer una serie sobre mi vida’. No quería porque me conocen tanto y lo he dicho tanto. Siempre digo que mi vida fue un set; un estudio televisivo ha sido el gran living de mi casa”, dijo.

“Me quedo con la serie, porque pensé que podía extender más en capítulos un poco lo que era mi vida ya conocida”, explicó.

Ver su vida desde afuera

Uno de los momentos más impactantes para Casán fue verse representada por su propia hija, Sofía Gala, en la ficción. “Es una cosa diferente. Todo muy loco. Qué bueno que la haya podido hacer mi hija. Está brutal”.

La actriz contó que compartió una proyección privada de los primeros capítulos con Sofía y amigos cercanos, una experiencia que definió como profundamente conmovedora. “Qué bueno que nos haya tocado esto. Porque somos elegidas. ¿Viste que es muy conmovedor? Todo, todo”, sostuvo.

Sofíaa Gala como Moria, su madre, en la serie sobre la vida de la diva que se estrenó en Netflix. (Foto: Alina Schwartz / Netflix)

“No tiene careteo hétero”

Al describir el espíritu de la producción, Casán destacó especialmente la mirada que la serie tiene sobre la diversidad y los vínculos afectivos. “La serie es dura, es romántica y tiene poesía. Y también tiene humor. Mucho humor”.

“No tiene careteo hétero. Es muy, muy queer, es muy, muy gay. Es muy… Es muy verdad”, remarcó.

La participación de Moria en el guion

Moria aclaró que no fue una observadora pasiva del proyecto. Durante meses trabajó junto al director y guionista Javier Van de Couter aportando detalles y recuerdos de su vida. “Sí que participé. Primero estuve hablando días y días enteros, contándole cosas de mi vida. Cosas que la gente de pronto sabe un poco, pero no sabe tanto”, detalló.

Entre esos relatos aparecen episodios fundamentales que, según ella, explican la construcción de su personaje público. “Los hechos inusuales, como entrar al teatro después de salir de la facultad, sin pensar; eso ya solamente da para una película”, aseguró.

Una historia marcada por el destino

La serie recrea el momento en que Ana María Casanova abandona Derecho para convertirse en Moria Casán. La propia protagonista sostiene que esa reconstrucción es fiel a lo ocurrido. “El comienzo de la serie es tal cual: bajé las escaleras de la facultad, fui al teatro y debuté ese mismo día. Es absolutamente así”, dice.

También recordó la elección de su nombre artístico, inspirado en el nombre que su madre había querido ponerle al nacer. “Moria Elizabeth era el nombre que mi vieja me quiso poner al nacer y no la dejaron los pacatos de ese momento”, contó.

El capítulo de Paraguay

Entre los episodios más llamativos de la serie aparece su detención en Paraguay, etapa que la ficción aborda con un tono cercano al realismo mágico. Moria celebró especialmente el resultado. “¿Viste qué lindo ese capítulo? Sí, sí, sí. Un capítulo más en mi vida”. Fiel a su estilo, aseguró que nunca vivió aquella experiencia desde la victimización: “No era una cárcel para mí, era un monasterio”.

Y agregó: “Nunca en mi vida me victimicé, ni lloré, ni me sentí triste”.