‘Long Story Short’, la nueva serie animada de los creadores de ‘BoJack Horseman’

Entre el absurdo y el drama, la historia sobre una familia judía muestra lo mejor y lo peor de la vida

Por  DAVID FEAR

octubre 24, 2025

NETFLIX

Lo milagroso de BoJack Horseman era cómo lograba colocar el contenido más oscuro y melancólico junto a explosiones de pura pavada. Sí, esta comedia animada era la historia de una celebridad (el hombre-caballo del título) clínicamente deprimida, alcohólica y perpetuamente decepcionante, una estrella caída en desgracia. Pero también tenía espacio para personajes ridículos como Vincent Adultman, tres niños apilados bajo un abrigo largo que decían cosas como: “¡Hoy fui a la bolsa de valores! ¡Hice un negocio!”. Un episodio podía mostrar a BoJack en una borrachera épica que termina en la muerte de una de las antiguas estrellas infantiles de su comedia de los noventa; otro ponía a Todd, el amigo de BoJack, en una farsa sexual que culmina con una pelea con todos cubiertos de lubricante. 

BoJack fue creado por Raphael Bob-Waksberg y producido por Lisa Hanawalt, que después intercambiaron papeles para Tuca & Bertie, otra serie protagonizada por animales antropomorfizados y una mezcla de lo trágico y lo absurdo. Ahora vuelven a colaborar en otra serie, Long Story Short. Esta comedia familiar no tiene jinetes ni mujeres pájaro, pero continúa la impresionante habilidad del equipo para articular la melancolía extrema con una locura deliciosa. 

Long Story Short salta en el tiempo, desde los años cincuenta hasta la actualidad, para contar la historia de una familia judía estadounidense cariñosa, pero disfuncional. La matriarca Naomi Schwartz (Lisa Edelstein) y su marido, Elliott Cooper (Paul Reiser), les han dado a sus tres hijos —Avi (Ben Feldman), Shira (Abbi Jacobson) y Yoshi (Max Greenfield)— el apellido compuesto Schwooper. Naomi es manipuladora, melodramática y pasivo-agresiva: cuando discute con Elliott sobre los planes para una recepción con servicio de catering, se queja: “¡Los Rosenberg nunca hicieron nada tan malo como esta distribución de asientos, y aun así terminaron en la silla eléctrica!”. Elliott simplemente intenta dejarse llevar, a menudo empeorando las cosas por no ser más asertivo. El hijo mayor, Avi, es un crítico musical que intenta conectar con su esposa, Jen (Angelique Cabral), y su hija, Hannah (Michaela Dietz), compartiendo sus canciones favoritas. Shira es una muchacha torpe que nunca superó varios traumas infantiles, y finalmente se casa y tiene hijos con Kendra (Nicole Byer). Y el hijo menor, Yoshi, es impulsivo y se distrae con facilidad, pasando de un plan descabellado a otro sin pensar en las consecuencias. 

Vemos a los hermanos como niños, adolescentes y en varias etapas de la edad adulta, y así llegamos a comprender cómo la crianza de Naomi y Elliott moldeó a cada uno hasta convertirlo en las personas que son. Incluso vislumbramos a Naomi cuando era niña, para comprender mejor cómo se convirtió en esta figura materna testaruda, difícil, pero también cariñosa.

Bob-Waksberg y sus colaboradores conservan su impresionante talento para idear escenas absurdas que complementan el material más serio. Una de las muchas aspiraciones profesionales de Yoshi es conducir un food truck temático de jamón, con el que sufre un choque leve y queda atrapado entre dos camiones que transportan lechuga, tomate y pan (en un remate perfecto, Yoshi la llama a Naomi y le dice: “¡Mamá, volvió a pasar!”) 

Lo que queda implícito en la subtrama sobre la  “Jam-bulancia” de Yoshi es que se ha convertido en un proveedor de carne no kosher, como parte de una familia que lucha con su identidad judía. Naomi está centrada en mantener todas las tradiciones religiosas, mientras que sus hijos son más ambivalentes; Kendra, que se convirtió, se siente más conectada espiritualmente que Shira con todo este asunto. En sus observaciones sobre el judaísmo cultural frente al judaísmo religioso, Long Story Short es la serie más detallada y explícita sobre la vida judío-norteamericana desde Transparent; Bob-Waksberg encuentra formas atractivas de hacer que lo específico sea universal, y lo universal específico. A lo largo de la historia, Long Story Short ofrece notables escenas cómicas al estilo de Rube Goldberg, como cuando Shira, de adolescente, hace el ridículo en un baile escolar, cuando Yoshi consigue trabajo vendiendo colchones que vienen en una latita, y la sátira del episodio ambientado en 2021, donde Avi lidia con el Covid. Pero también hay mucho material reflexivo y conmovedor sobre tradiciones, duelos, traumas infantiles y las formas en que la familia puede ser tanto lo mejor como lo peor de tu vida.