“Rosario es una ciudad muy especial. Viví aquí los primeros años de mi vida: del 63 hasta comienzos de los 80, y era una ciudad muy gris, muy oscura, que vivió de espaldas al río y al puerto. Entonces había que imaginarse un mundo. Yo tuve la suerte de crecer en una casa donde se estimulaba ese imaginario. ¿Si yo me correspondo con esa tradición? A lo mejor podría estar fundada en los desangelados de la ciudad. Entonces se pone en funcionamiento una tradición imaginativa, pero uno tampoco sabe si pertenece a ella. Lo que sí tengo es un contacto metafísico con la ciudad y con sus artistas. Cuando escucho a Nebbia, yo escucho Rosario. Y conozco todos los modismos, sus formas, desde las armonizaciones hasta los giros vocales. Hay algo que no puedo definir, pero en muchos gestos puedo reconocerlo inmediatamente, incluso en Berni”, le contaba Fito Páez a Rolling Stone en 2008.
Por ese vínculo, sagrado e indisoluble con la ciudad, Fito vuelve a casa, el show gratuito en el Monumento a la Bandera que ofrecerá el domingo 15 de marzo, a las 19, promete ser hístórico.
El recital no es uno más en su trayectoria: marca el inicio oficial del Sale el Sol Tour 2026 y tiene un valor profundamente simbólico al realizarse en su ciudad natal, el lugar donde comenzó su historia musical.
Fito pormete un show extenso, de formato completo, con sus grandes clásicos, canciones nuevas y una puesta especialmente diseñada para la ocasión.
El espectáculo contará con una producción integral especialmente concebida para este evento. La puesta en escena estará a cargo del reconocido diseñador y arquitecto Sergio Lacroix, referente en el desarrollo de experiencias escénicas de gran impacto dentro del rock y la moda.


