La muerte del Indio Solari generó no solo una de las despedidas más multitudinarias que se hayan registrado en este siglo en Argentina, sino que se encargó de recordarnos, una vez más, que los artistas nunca mueren mientras siga viva su obra. Y la de Solari, empezando por los Redondos y culminando en Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado (LFDAA), es una de las obras más ricas y trascendentales del rock local.
Desde que se confirmó la triste noticia, el viernes 5 de junio al mediodía, se multiplicaron los homenajes espontáneos, las procesiones, las juntadas, los recitales y también las reproducciones en plataformas. El primer homenaje fue involuntario, pero tremendamente significativo. El sábado, al día siguiente de la muerte de Solari, mientras todavía se estaba terminando de definir cómo y dónde se iba a hacer el funeral, su última banda, LFDAA, decidió llevar a cabo el show que tenía programado, con entradas agotadas desde hacía rato, en el Predio Ferial de Comodoro Rivadavia, Chubut.
El concierto se transmitió en directo en YouTube y tuvo picos de 230.000 personas conectadas en simultáneo. Conmovido hasta las lágrimas, Pablo Sbaraglia (tecladista, director musical y ocasional cantante), se hizo cargo de emitir las pocas palabras de una noche cargada de emotividad: “Esta vamos a cantársela a él”, dijo, y empezaron a tocar “Había una vez…”, parte del penúltimo disco del Indio y LFDAA, Pajaritos, bravos muchachitos (2013). El recital, como no podía ser de otra manera, terminó con “Ji ji ji”.
Esa misma noche, Skay Beilinson, histórico ladero del Indio en Los Redondos, tenía que tocar en La Segunda Seguros Arena de Rosario, pero el shock de la noticia lo obligó a reprogramar el show. “Hoy es un día muy triste”, se excusó. Unos días después, siempre desde su cuenta de Instagram, el guitarrista anunció otro cambio: su show en La Plata, programado para finales de julio, pasaba del Microestadio Atenas al Hipódromo, sextuplicando la capacidad de aforo de 3.500 personas a 20.000. “Nos quedamos cortos con el lugar”, aclaró en el post.
El fin de semana siguiente a la muerte del Indio Solari, La Kermesse Redonda, el proyecto integrado hace más de una década por los músicos de Los Redondos Sergio Dawi (saxo), Semilla Bucciarelli (bajo), Tito Fargo (guitarra) y Hernán Aramberri (batería), ofreció dos shows en Montevideo, Uruguay, que adquirieron, dadas las circunstancias, un significado especial. Las entradas estaban agotadas desde hacía tiempo, aunque en los días previos había incertidumbre por la cantidad de personas que podrían acercarse sin ticket.
“Había una cierta preocupación por cuánta gente iba a caer a intentar entrar con este componente nuevo que se agregó”, dice la periodista uruguaya Belén Fourment, que estuvo presente en la primera noche. Finalmente, el clima jugó a favor. Fue un fin de semana realmente inhóspito, con mucho frío y cayó una especie de aguanieve. “Hubo unas 20 o 25 personas afuera intentando entrar, se vivieron cinco minutos de tensión y todo se descomprimió rápidamente”.
Adentro, la Sala del Museo del Carnaval, ubicada a pasitos de la rambla y también de la terminal de Buquebus, estuvo colmada. Para Fourment, lo que se vivió esa noche fue menos un velorio que una celebración compartida. “La sensación fue de mucha emotividad, pero celebratoria. Era celebrar la vida juntos. Había muchos más abrazos, mucha más conexión en los pogos y en los bailes. Te ponías a saltar con desconocidos, se miraban a los ojos y era como decir: ‘Estamos acá viviendo esto juntos’. Fue como hacerlo por el Indio”, resume la periodista.
La banda, vestida íntegramente de negro para la ocasión, hizo apenas unas breves referencias a Solari durante el concierto. “No se sintió una tristeza profunda, sino gratitud. Como decir: tenemos este regalo, valorémoslo, compartámoslo y sigamos encontrándonos alrededor de estas canciones”, sostiene Fourment. Un mes después, La Kermesse anunció una gira “histórica” por España que recorrerá Barcelona, Madrid, Valencia, Alicante, Málaga y Mallorca durante octubre.
Tal vez para mitigar el dolor, o simplemente para volver a repasar una y otra vez esos versos inmortales, los días posteriores a la muerte del Indio no se dejó de escuchar su música, sino todo lo contrario. El aumento en las reproducciones de sus temas se observa con claridad en los rankings de Spotify Argentina correspondientes a la semana del 5 al 11 de junio. Durante esos siete días, las ocho canciones más escuchadas del país pertenecieron al universo Solari. En el primer puesto quedó “Un ángel para tu soledad”, con 1.458.624 reproducciones. Detrás aparecieron “Ji Ji Ji” (1.367.782), “Un poco de amor francés” (1.348.607) y “La bestia pop”, que además protagonizó el mayor ascenso de toda la semana al escalar 147 posiciones hasta el cuarto lugar.
El Top 8 se completó con “Todo un palo”, “Esa estrella era mi lujo”, “Había una vez…”, de Indio Solari y LFDAA, y “Vencedores vencidos”. En total, esas ocho canciones acumularon más de 10,2 millones de reproducciones. Además, en el ranking de artistas, Los Redondos desplazaron a Bad Bunny y se ubicaron como los más escuchados de la Argentina. LFDAA treparon del puesto 95 al 3, mientras que Indio Solari como solista escaló del 115 al 4. Por primera vez, tres proyectos diferentes vinculados al mismo artista ocuparon tres de los cuatro primeros lugares del ranking nacional. Además, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota extendió a 243 semanas consecutivas su permanencia en el chart de artistas.
En cuanto a discos, Lobo Suelto trepó al número uno y alcanzó 291 semanas consecutivas en el ranking. Luzbelito fue el disco que más creció en todo el país al subir 119 posiciones hasta el puesto 9, mientras que Momo Sampler, el último álbum de estudio de Los Redondos, protagonizó el ingreso más alto de la semana al debutar en el puesto 25.
El fenómeno también potenció al circuito siempre activo de las bandas tributo. Rey Garufa y sus Timadores, formada en 2008 en Tandil (ciudad bonaerense que, años más tarde, albergaría tres de los shows más recordados del Indio Solari y LFDAA), es una de las agrupaciones homenaje más convocantes del circuito ricotero. Su popularidad creció especialmente tras su participación en el documental Piedra que late (2013), donde compartieron escenario con Gaspar Benegas y Pablo Sbaraglia de LFDAA.
El 4 de julio, la banda dio un concierto en C Art Media, el segundo de su carrera en ese importante venue de Buenos Aires, en el que recreó En Directo, el recordado disco en vivo de Los Redondos editado en 1992. Este viernes 7, los integrantes de Rey Garufa cruzaron el charco para presentarse en la Sala Rincón de Montevideo, con entradas agotadas.
“Esto es un humilde tributo a la mejor banda de rocanrol de la Argentina”, reza la bio de Instagram de Superlógico, otra agrupación que recorre el país y que lleva más de dos décadas reviviendo “los clásicos de siempre”, como dicen sus flyers de rigurosa estética redonda. Sus presentaciones ya son un clásico en el Teatro Flores, encabezando cada edición de la Fiesta Ricotera XXL. La próxima es el sábado 15 de agosto y las entradas, claro, ya volaron.
También proliferaron los conciertos dedicados a la obra de Solari, aunque no necesariamente desde el mismo lenguaje. Walter “Chino” Laborde y el Dúo Ranas presentaron en vivo su proyecto Tangos Redondos, un álbum con doce versiones en tango, vals y milonga de canciones de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. El trabajo cuenta con la participación de Sergio Dawi, Semilla Bucciarelli y Tito Fargo y retoma una vieja frase del propio Indio: “Pienso que muchas de mis letras se podrían hacer tangueras con mucha tranquilidad”.
Por su parte, el músico y productor Juku Ares anunció Chau Indio, un recital que se llevará a cabo el 14 de agosto en el Teatro Vorterix con la participación de distintos músicos invitados y cuya recaudación será destinada a ACEPAR (Párkinson Argentina), la asociación que trabaja con la enfermedad que el propio Solari hizo pública en 2016. “No como una despedida triste, sino como una noche para cantar con el corazón, celebrar su obra y recordar por qué esas canciones siguen significando tanto”, dice la convocatoria.
Al día siguiente, el 15 de agosto, en el Teatro Margarita Xirgu (donde tocaron Los Redondos en… ¡1979!) se presentará una edición especial de Una Obra Redonda, propuesta que combina música en vivo, actuación y material audiovisual para reconstruir cronológicamente la trayectoria de la banda entre 1976 y 2001. Es cierto, el Indio se fue. Pero su legado está más vivo que nunca.


