Charly García fue al show de Beat: la histórica conexión entre el músico argentino y la música de King Crimson

La asistencia de Charly al Movistar Arena este fin de semana tiene una precuela que ocurrió 30 años antes y que narró el guitarrista Fernando Kabusacki

Por  Humphrey Inzillo

mayo 5, 2025

Charly, sonriente y con una remera de Joni Mitchell, en el Movistar Arena.

MIRU TRIGO

“Charly estaba sentado, había ido a ver el show de Beat. Relajado y disfrutando, con la alegría de quien ve algo con placer. Me acerqué y le pedí una foto, me dijo que sí. ‘Estás muy guapo’, le dije. Y me sonrió”, contó la fotógrafa Miru Trigo, autora de una de las fotos que registran el paso de Charly García por el Movistar Arena, el espectador más destacado entre el púbico que llenó el Movistar Arena para presenciar el homenaje a la música de King Crimson en los 80, ofrecido por el cuarteto de notables que integran Adrian Belew, Tony Levin, Seve Vai y Danny Carey.

Además de una sonrisa encantadora, que tiene el don de contagiarnos apenas lo vemos (porque si Charly está feliz, vos también estás feliz), Charly lució una remera de la cantautura canadiense Joni Mitchell, una de sus artistas favoritas de todos los tiempos.

Charly junto a su manager, Tato Vega, en el Movistar Arena. (Foto AKE MUSIC, gentileza).

Hay una historia no tan conocida que une a Charly García con Robert Fripp, líder de King Crimson, compositor de las músicas que Beat reinventó en el concierto del viernes. La contó el guitarrista Fernando Kabusacki en el libro 100 veces Charly, de José Bellas y Fernando García: “Lo conocí cuando vino King Crimson a la Argentina en 1994. En ese momento yo estaba de asistente de ellos y, por Maria Gabriela Epumer que había venido a unos cursos de Fripp, fuimos con los Crimson a ver unos conciertos en el Coliseo o el Opera. Fripp lo vió y nos recomendó que Charly se atendiera con Ken Lawton. A Fripp le pareció que Charly estaba mal, y no era desacertado. En ese momento yo saltaba de casa en casa y de la nada recibí un mensaje en el contestador de una amiga: ‘Hola, soy Charly Garcia, quiero que me hagas el contacto con Ken Lawton’. Así empezó todo, tuvimos unas reuniones, le expliqué lo que teníamos que hacer, lo llamamos a Ken y ayude a instrumentar su llegada: hotel, viático y demás”.

Sigue Kabusacki: “Charly estaba super entusiasmado con esto de Ken Lawton. Se querían mucho. Charly quería darle el mejor hotel de Buenos Aires y entonces lo instaló en el Alvear. Vino dos veces Ken. La primera vez vino y trabajó con Charly todos los días. Tenían entrevistas. Lawton tenia mucha experiencia con megaestrellas de rock adictos o ex adictos y Charly en ese momento tenia la opción de hacer un detox tradicional o trabajar con Ken y lo prefirió a él. Ken era una mezcla de terapeuta, hacia healing con las manos y usaba homeopatía. También tenia un cassette que se llamaba Positive reeducation of the subconscious y Charly lo escuchaba siempre. Era cinco minutos de él hablando. Le daba Flores de Bach. Todo muy básico. Incluso tenían reuniones de banda porque Ken había laburado mucho con U2 y hacían eso con la banda de Charly. No era una cosa tan de psicoterapéuta, algo mas espiritual. El había trabajado con [Carl] Jung. Ademas de U2 había ayudado a Pete Townshend, Andy Summers y varios mas. Creo que a Roman Polanski. Entonces a veces caían a la habitación de Ken en el Alvear, Samalea, Maria Gabriela, el Zorrito, no sé si el Negro Garcia Lopez y tenían charlas. Las dos veces vino una semana, todo pagado por Charly. Entre medio de las dos visitas, Charly se fue con Migue a visitar a Lawton a Inglaterra. Pero ahí fue mas jodido. Porque estaban en un pueblito llamado Melcombebingham y Charly se lo llevó a Migue porque no quería estar solo y Migue medio que no aguantó. Fueron una semana y habrán estado tres días parando en uno de esos pubs que tienen dormitorios. Charly me contó que tocaron para la señora Polly o Dolly que era la dueña del lugar. Era muy difícil contenerlo ahí”.

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