Amor sin barreras

Un clásico del cine es recreado de una manera impresionante, gracias a un estupendo director, a un prestigioso guionista, a un grupo de talentosos actores y a una fotografía y dirección de arte que dejarán al espectador conmovido y sin aliento. Pero esta no es la versión original

Steven Spielberg 

/ Ansel Elgort, Rachel Zegler, Ariana DeBose, Rita Moreno

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

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Cortesía de Cinecolor

Steven Spielberg siempre tuvo el sueño de dirigir un musical y ahora ese sueño se ha hecho realidad. 

West Side Story fue concebida para Broadway en 1957 por Jerome Robbins con la música de Leonard Bernstein y la letra del recientemente fallecido Stephen Sondheim. Basada en el libro de Arthur Laurents e inspirada en Romeo y Julieta de William Shakespeare, este musical ambientado en la parte occidental de la ciudad de Nueva York a mediados de los años cincuenta, trata sobre la rivalidad entre dos pandillas de adolescentes, los Sharks y los Jets. Los primeros están conformados por inmigrantes de Puerto Rico y los segundos por hijos de inmigrantes europeos que se atribuyen ser verdaderos “americanos”.  

Tony, nuestro protagonista, fue un miembro de los Jets hasta que tuvo que cumplir una condena en prisión por un acto de agresión, y es el mejor amigo de Riff, el nuevo líder de la pandilla. En una fiesta de graduación, Tony se enamora perdidamente de María, la hermana de Bernardo, el líder de los Sharks y esto conlleva a un amor prohibido como el de los jóvenes amantes de la tragedia de Shakespeare. 

Esta obra fue llevada a la pantalla grande por Robert Wise (el editor de El ciudadano Kane y director de La novicia rebelde), en colaboración con el mismo Robbins y el resultado fue apoteósico. West Side Story se convirtió en una de las mejores películas musicales de todos los tiempos, fue la película más taquillera de 1961 y obtuvo diez de los once premios Óscar para los que fue nominada. 

Spielberg puede ser un extraño para los musicales, pero no para los remakes (él ya había adaptado el clásico de la ciencia ficción La guerra de los mundos con un resultado irregular). Ahora cuenta con la gran ayuda de Tony Kushner, el ganador del premio Pulitzer por la prestigiosa obra Ángeles en América, y quien ya antes había colaborado por Spielberg en las películas Munich y Lincoln. Estamos hablando de dos genios intentando reproducir y superar a un clásico del cine.

¿Lo logran? sí y no. La nueva versión de Spielberg y Kushner mantiene la época, el escenario, la historia escrita por Laurents y Robbins y la música de Bernstein y Sondheim. Inclusive se corrige lo que Laurents consideraba como el principal defecto de la versión fílmica de 1961 (“acentos, diálogos y trajes falsos”), presentando a unos actores de origen latino hablando en español sin subtítulos, con unos diálogos más humanos y reales y con unos trajes más auténticos, pero igualmente llenos de colorido. 

Lo más impresionante de este West Side Story está en unos impresionantes números de música y baile que responden al espíritu de la cinta de Wise y Robbins, en una impecable fotografía a cargo del maestro Janusz Kaminski y en una dirección de arte a cargo de Adam Stockhausen, que nos transporta de nuevo al Manhattan de los años sesenta con una impecable atención a cada detalle.      

Ansel Elgort, el protagonista de Bajo la misma estrella y Baby Driver, le brinda un enorme carisma y sensualidad al Tony que interpretara Richard Beymer en la versión original. Lo mismo hace Rachel Zegler, la joven actriz que reemplaza a la fallecida Natalie Wood como María y quien próximamente va a interpretar a Blanca Nieves en la versión de acción real que tiene planeada Disney para el 2023. Asimismo, Mike Feist (Riff), Bernardo (David Álvarez) y Adriana DeBose como Anita, la novia de Bernardo, les rinden honores a los papeles antes asumidos por Russ Tamblyn, George Chakiris y Rita Moreno. La misma Moreno se luce encarnando a Valentina, la viuda de Doc, quien fuera el dueño de la droguería donde trabaja Tony y protector de la pareja en la cinta original (interpretado por Ned Glass).

El problema con la versión de Spielberg y Kushner es el mismo problema que sufre el cine actual y tiene que ver con la falta de originalidad. Esta película es tan buena y en algunos aspectos mejor que su predecesora, pero no propone nada nuevo. Actualmente, la cantante Taylor Swift está volviendo a grabar sus álbumes y el resultado es más nítido, maduro y elaborado, pero las canciones ya las conocemos de antemano. Bien puede pensarse en esta nueva West Side Story como una lujosa versión remasterizada de aniversario.