Bersuit repasa tema por tema su clásico ‘Hijos del culo’: “Fue una época de ebullición creativa”

Antes de cerrar los festejos por los 25 años del disco con un show en el Movistar Arena, la banda cuenta anécdotas e historias detrás de uno de sus trabajos más exitosos

Por  SEBASTIÁN RAMOS

octubre 27, 2026

FOTO: MARCOS LÓPEZ

El año pasado Bersuit celebró los 25 años de Hijos del culo repasando en vivo todas las canciones de aquel álbum que terminó de disparar la carrera de la banda, apuntalada por Gustavo Santaolalla como productor. Además, volvió a grabar el disco con invitados como Lali Espósito, Luck Ra, Nahuel Pennisi, Lisandro Aristimuño, Cucuza Castiello y Willy Bronca. El martes 3 de noviembre la banda cerrará esta etapa de Hijos del culo reloaded con un último show en el Movistar Arena y el compositor y tecladista Juan Subirá y el baterista Carlos Martín cuentan cómo surgieron aquellas canciones devenidas himnos bersuiteros.

“El gordo motoneta”

“Es un tema que estaba bueno para romper el hielo, tanto en el disco como en el show. En esa época estábamos a mil por hora. Habíamos empezado a girar por e l mundo , íbamos una vez al año a Estados Unidos, México, España. Estábamos a sí, sin parar. ‘El gordo motoneta no puede parar’ y el quía [Gustavo Cordera] menos. Él iba más rápido que lo que íbamos nosotros. Era una época de ebullición creativa tremenda. En cada hotel donde parábamos, si teníamos un día libre, armábamos un estudio con lo que teníamos a mano y diseñábamos canciones”.

“La del toro”

“En todo el disco se nota la influencia de los viajes. Esta la compusimos en España. Estábamos en otro país, yendo a festivales, conociendo nueva gente, nuevos aires, nuevos sonidos. El disco anterior, Libertinaje, era la energía de un momento del país que estaba por volar por el aire y se siente mucho eso en temas como ‘Sr. Cobranza’, ‘Se viene’. Pero acá se siente toda esa cosa del viaje. De ahí esta rumba también”.

“El viejo de arriba”

“Sale de una historia que nos pasó, de una circunstancia que fue así dramática, trágica. Vivíamos en La Boca y bueno, en el furor de los ensayos, las fiestas y todo, terminó con esa pelea con el vecino. Eso se convirtió rápidamente en una canción, por suerte se pudo sublimar y hacerse canción. Fue un verdadero hallazgo en ese sentido, poder cerrar esa historia por un lugar más festivo, con una cumbia tan energética”.

“Canción de Juan”

“También nació ahí en Blanes, en la misma casa de La Boca. Eran unos años de bastantes consumos diversos, se hacían unos brownies y cosas raras que podían afectar a la cabeza. En un determinado momento nos preocupamos. Salió mal el asunto, no era chiste, no era broma, no era divertido, era preocupante. De un susto, si se quiere, de un mal viaje, salió también la génesis de una canción que retrata eso de cuando uno se pierde un poco, por lo que fuera. Puede ser por un ataque de pánico, puede ser por una mala experiencia, por una ruptura amorosa, por lo que fuera. Es una característica también bien de ese momento, de esa época, de esa banda, que podía convertir muchas situaciones en canciones”.

“Desconexión sideral”

“Casi en la misma semana que hicimos ‘Canción de Juan’, salió ‘Desconexión sideral’. En nuestras casas siempre había un libro de actas gigante, donde toda la gente que venía escribía cosas, dejaba notas, podía hacer comentarios de cualquier tipo. Todos escribíamos. En uno de esos libros, un par de años antes, yo [Juan Subirá] había escrito los primeros versos que terminaron en la canción. En un momento me había enganchado con un cuento de Ray Bradbury y de repente esas dos cosas se conectaron y salió el tema”.

“Porteño de ley”

“Es una canción que intenta retratar al chanta argentino por excelencia que todos llevamos dentro de alguna manera. El versero, el chamuyero, el supuesto solucionador de todo. Esa facilidad de palabra que tenemos nosotros para tratar de tranquilizar a quien está intranquilo, porque tal cosa no se está haciendo, o lo que fuera. El espíritu remite a eso y también tiene que ver con los viajes, porque esos personajes siempre aparecían cuando estábamos de gira. Jugábamos a adivinar cuál era el argentino con tan solo verlos venir”.

“Caroncha”

“Era una canción bien de Gustavo. Un personaje de ahí de un pueblito, que venía a ver a la banda desde las primeras épocas. Era uno del primer público que hubo, más allá de los familiares. Caroncha era un muchacho que tuvo una infancia así muy dura, y que de grande se convirtió en alguien así de violento, de mucha acción. Un poco la canción retrata la niñez, el personaje de un niño golpeado. Y las violencias, ¿no? En aquella época, mucho más que ahora, la gente les pegaba a los chicos. Los castigaban. No era algo del otro mundo. Es una canción de la violencia contra las infancias, un tema que todavía no se hablaba mucho. Tiene un compás no tan usual en el rock: 5×4. Eso le da un aire también de misterio, no sé, de cosa introspectiva”.

“La petisita culona”

“Es una canción bien festiva y muy linda que hizo Tito [Verenzuela]. Habla de su novia de ese tiempo. Es una canción de baile, de ritmo un poco así, digamos, mexicanote. Es graciosa. La historia es muy sencilla. Una chica que quiere ir a la fiesta a bailar. Si bien ahora no se habla de los físicos de las personas, en aquel momento no teníamos ese prurito. No parecía tan incorrecto. Pero bueno, más que nada era destacar eso que sucedía en cualquier momento de una fiesta, que aparecía una chica y era la primera en salir a bailar para romper el hielo y todo empezaba a animarse”.

“Toco y me voy”

“Se convirtió en un himno futbolero. Y pasó de una manera que a nosotros también nos sorprendió. Porque en esa época, tampoco la tocábamos mucho. Estaba ahí, entre tantos temas. A veces iba a la lista, a veces no. Nahuel Pennisi hizo una versión muy linda y ahora la grabó Luk Ra, y la hizo bien festiva, más cumbia. El tema tuvo una llegada increíble y los mundiales reviven siempre el fuego de esta canción”.

“La vida boba”

“Es un tema bastante raro. El nacimiento tiene que ver con una película, porque Gustavo Santaolalla siempre trabajó en relación con algunos directores de cine. Cuando hizo la música de Amores perros, nosotros metimos un tema en el soundtrack. Y en un momento estaba trabajando para hacer algo en Plata quemada, de Marcelo Piñeyro, y nos pidió hacer unos temas para ese proyecto. Pero después hubo unos desacuerdos y finalmente no se hizo. ‘La vida boba’ fue pensada para esa película. Si bien no hablaba directamente del suceso, el personaje estaba un poco olvidado, y la situación tenía algo de eso. Tiene como algo un poco medio tecno en su base, y después aparece ese personaje italiano en el medio, que no sé, ya no recuerdo cómo apareció”.

“Grasún”

“El disco está lleno de personajes. Este lo firmamos nosotros dos y la idea era retratar a ese personaje bien callejero, bien cualunque, podría estar entre los groseros, los chabacanos. Por eso la canción tiene muchas frases burdas, ¿no? La música es milonguera y es gracioso por ese lado. Lo grasa estaba mal visto y Grasún era justamente un tipo grasa. Como el sketch ese de Matrimonios y algo más, ‘El groncho y la dama’. Porque el Grasún también tiene su encanto”.

“Negra murguera”

“Es una canción muy especial. Nació un poco en un sueño. Nos habíamos dormido de madrugada y ahí cerca de nuestra casa de La Boca ensayaba una murga y esos sonidos entraron por la ventana y se me metieron en el sueño. Cuando desperté, empecé a anotar un poco la ensoñación, de una manera así, arrebatada y anárquica. Un día se lo mostré a Pepe y ahí nomás se fue armando, porque él sintió que ahí estaba el ritmo. Apareció enseguida la melodía y después Pepe armonizó todo de una manera increíble. Fue la canción más difícil de grabar del disco. Cuando finalmente la pudimos plasmar, fue una emoción muy grande. Porque es una canción larga, con varias partes, como una suite. Sube, baja, tiene cadencias distintas, cambios de ritmo. Santaolalla nos encuadró para trabajar con clic. Para nosotros significó todo un crecimiento poder grabarla. Los uruguayos de Falta y Resto grabaron acá, y también en ‘Es importante’. Nos ayudaron a redondear el sonido que queríamos”.

“La bolsa”

“La historia de esta canción es increíble, porque tenemos filmado el momento en que surgió. Algo que no sucede nunca. La noche anterior habíamos ido a ver a la Mona Jiménez y nos quedó resonando el cuartetazo por todos lados, como que seguíamos vibrando en eso. Fuimos a un asado, ahí en Córdoba, y en el medio de los brindis, sucedió la historia que dio origen a la letra espontánea. Cada uno fue tirando una frase y se fue armando. Y todo filmado, es muy raro que se filme el preciso momento en que sale una canción. La euforia que teníamos nosotros era tremenda. Estábamos como supereufóricos”.

“Veneno de humanidad”

“Habla un poco del encierro, de la casa, de vivir encerrado pero con agobio. De no encontrar como la salida y sumergirse en la vida cotidiana, que es un poco aplastante. También puede ser una pareja muy encerrada en su ostra de la casa. Tiene que ver con esas situaciones que te meten para adentro, que te aplastan. Lisandro Aristimuño la hizo ahora y le quedó muy bien. Una vez hicimos una versión con Lula Bertoldi, para un disco en vivo. Tiene una gran mano de Santaolalla y de Javier Casalla, con todo el arreglo de cuerdas que se armó. Santaolalla la vistió de tal manera que es imposible desvestirla. Él la llevó a otro nivel”.

“Es importante”

Es una canción también bastante alegre en su forma. De alguna manera intenta resaltar qué es lo importante o qué sería lo importante para nosotros. Después de venir supertensionado con ‘Veneno’, es como para descontracturar. Queríamos rescatar el valor de lo lúdico, del juego con las palabras y las ideas. Rescatar cosas que a priori no parecen importantes, pero lo son. Una buena fiesta es importante. Un bizcocho para mojar… Porque te cambia la vida por ahí, te cambia la vibra, la energía. Una canción de joda, como tantas otras, ja”.