“Mientras públicamente critican la existencia de subsidios, los miembros de una familia poderosa se apropian de subsidios destinados a pequeños productores agrícolas. El tema no es sólo de hipocresía política; también muestra el funcionamiento de un esquema que drena el sistema de ayudas, haciendo que algunas subvenciones terminen en manos de quienes no las necesitan”. De esta manera comenzó su columna de opinión de los domingos el periodista Daniel Coronell para el medio Cambio titulada “Agro ingreso Cabal”.
El reconocido periodista hizo público en la columna que Juan José Lafaurie Cabal, el hijo de la senadora María Fernanda Cabal y de José Félix Lafaurie, se ha visto beneficiado por créditos blandos e incentivos rurales, tramitados mediante Serfinanza, entidad financiera ligada a la familia Char, con recursos provenientes de Finagro, el fondo estatal para el desarrollo agropecuario.
Según la investigación, el 22 de abril de 2024, Lafaurie Cabal acudió a una sede bancaria en el Cesar, región donde su familia ha sido históricamente dueña de tierra, y se presentó formalmente como pequeño productor para solicitar el mencionado apoyo. Para acreditar esa condición, aportó certificaciones que reportan activos e ingresos por debajo de los límites legales exigidos.
Esas cifras, según los registros, permitieron que ese mismo día se le aprobara un crédito de redescuento por $400 millones, respaldado en un 80 % por el Fondo Agropecuario de Garantías. Además, se reveló que casi 7 meses después, el miércoles 27 de noviembre de 2024, “el Fondo de Financiamiento del Sector Agropecuario de Finagro le efectuó un abono al crédito por $95.273.700, el tope máximo posible para un beneficiario. Esto quiere decir que, aunque recibió 400 millones de préstamo, sólo tendrá que devolver algo más de 304 millones, porque el resto de la deuda lo pagarán los contribuyentes” explica Coronell en su columna.
La controversia creció al revelarse que, en el momento en que Juan José Lafaurie gestionaba y recibía el crédito, su padre, José Félix Lafaurie, integraba la Junta Directiva de Finagro. Aunque este órgano no aprueba préstamos específicos, sí es la máxima instancia de dirección de la entidad. Lafaurie padre, quien ocupó ese cargo durante 16 años, sostuvo que no estaba obligado a informar a los demás directivos sobre la operación vinculada a su hijo, una postura que ha sido cuestionada por otros exmiembros de la junta.
En ese contexto fue imposible no recordar las múltiples ocasiones en las que la familia Lafaurie Cabal arremetió públicamente contra los subsidios estatales.
De hecho, Lafaurie Cabal ha cuestionado públicamente a quienes, según él, se apropian de ayudas sociales sin necesitarlas. “Margarita Rosa de Francisco, en un acto “revolucionario”, se auto percibió estrato 3 siendo 6… y se quedó con un subsidio destinado a quien sí lo necesitaba”, señaló el abogado en contra de la actriz cuando se conoció que accedió a una ayuda estatal sin que lo necesite.
Por su parte, la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, anunció que el Ministerio notificará a las autoridades competentes tras la investigación de Coronell. En su pronunciamiento, la ministra Carvajalino enmarcó el episodio en un debate jurídico no resuelto por años: los instrumentos creados para apoyar al campesinado y democratizar activos productivos terminaron concentrados en grandes propietarios, y el país normalizó esa distorsión. Ahora, dijo, el reto es evitar que la focalización se eluda mediante esquemas diseñados para “inducir al error” al sistema.
Durante sucesivos gobiernos, los recursos y subsidios que debían llegar a los campesinos, fueron capturados por grandes propietarios profundizando la desigualdad con recursos públicos. No solo impidiendo que se democratice el acceso a los activos productivos, sino además…
— Martha Carvajalino (@MCarvajalinoV) December 14, 2025
En contraste, José Félix Lafaurie salió al paso de las acusaciones y justificó el crédito, asegurando que no se trató de un beneficio especial sino de un instrumento de política pública. Según explicó, este tipo de apoyos buscan evitar el abandono del campo y fomentar la actividad rural. Además, resaltó el alcance social del proyecto, señalando que las 40 hectáreas en cuestión generan más de diez empleos formales, con acceso a salud y pensión, para personas que de otro modo podrían terminar en la informalidad o en actividades ilegales.
En cuanto a la participación de su hijo, Lafaurie sostuvo que su trabajo en el sector agropecuario no responde a favoritismos, sino a una tradición familiar ligada al esfuerzo y al trabajo honesto, transmitida de generación en generación. Sobre su vínculo con Finagro, afirmó que el incentivo fue otorgado cuando ya no integraba la junta directiva de la entidad, aunque las fechas reveladas por el periodista Daniel Coronell ponen en duda esa versión.
Mientras tanto su madre y exprecandidata presidencial optó por guardar silencio y enfatizó en que el escándalo deberá responder tanto su hijo como su esposo.
“Que conteste mi marido o mi hijo, que son muy grandes ambos. Yo no”, respondió Cabal a la prensa colombiana.
Por su parte, Lafaurie Cabal publicó un comunicado en su cuenta de X en el que afirmó que “será la administración de justicia, y solo ella, la llamada a establecer responsabilidades frente a quienes, de manera deliberada o temeraria, hayan incurrido en conductas que trascienden el legítimo ejercicio de la libertad de expresión e información”.
Agregó que, en cuanto a la publicación de la información del crédito con tasa preferencial, atribuida al periodista Daniel Coronell, tal divulgación habría llegado “al punto de entrar en la órbita de intervención del Derecho Penal, incluyendo la eventual vulneración de bienes jurídicos especialmente protegidos, tales como la confidencialidad, integridad y la disponibilidad de los datos y de los sistemas informáticos”, dijo.


