Eurovisión, concurso de canciones anual organizado por la Unión Europea de Radiodifusión (UER) en el que compiten países, principalmente de Europa, ha dado un paso contundente en su evolución al cambiar las reglas en el sistema de votación para la próxima edición del certamen. En palabras del organismo, se trata de un cambio que busca “reforzar la confianza, la transparencia y la participación del público”.
En una carta abierta sobre los cambios en el sistema de votación, Martin Green CBE, director del Festival de la Canción de Eurovisión, detalló algunos de los pasos que se aplicarán en el proceso de selección para el Festival de Viena 2026. Principalmente, destacó que las decisiones han sido tomadas pensando en los comentarios de los miembros, las emisoras y los fanáticos participantes tras el concurso de la edición pasada. Las preocupaciones de estos elementos de Eurovisión fueron y son clave para lo que representa el Festival de la Canción de Eurovisión.
Según Green, uno de los objetivos principales es garantizar que Eurovisión siga siendo un espacio neutral para la celebración de la música y su capacidad de unión, por lo que la necesidad de fortalecer la confianza era primordial. Gracias a esto, dieron con cambios significativos para 2026, que refuerzan la transparencia, la rendición de cuentas y la neutralidad.
El primer cambio consistió en reforzar las normas sobre la promoción de las canciones, con el fin de proteger el concurso de campañas externas desproporcionadas. “Si bien los artistas, las emisoras y las compañías discográficas siempre promocionarán sus canciones como parte de su trabajo profesional y de su interacción con los fans, ninguna emisora ni artista podrá ahora colaborar directamente con campañas de terceros, incluidos gobiernos o sus agencias, ni apoyarlas, que puedan distorsionar la votación”, dice Martin Green.
Y agrega: “También queremos dejar bien claro que los intentos comprobados de influir indebidamente en los resultados no serán tolerados y serán denunciados. Esto contribuye a garantizar que el Festival de la Canción de Eurovisión siga siendo un espacio impulsado por los artistas, su música y sus fans”.
El director también compartió que han reducido el número máximo de votos por método de pago, de 20 a 10. Este cambio fue debido, mayormente, a las inquietudes que despertó la edición anterior, tanto de las emisoras participantes como de los fanáticos. “Esta reducción busca fomentar una participación más equilibrada, y animaremos más activamente al público que desee usar el máximo de 10 votos permitidos a que, en el espíritu de la competencia, muestren su apoyo a varias canciones y artistas participantes”, considera Martin.
La carta también hace mención a otro cambio importante que se realiza en los jurados profesionales en las semifinales. Se trata de un paso que no se había realizado desde 2022: un equilibrio entre los votos del jurado y del público. “Queremos asegurarnos de que las canciones con mérito artístico, una sólida base musical y ambición creativa tengan las mismas posibilidades de llegar a la Gran Final, junto con aquellas que cuentan con un amplio apoyo del público”, explica Green.
Para ello, Eurovisión incorporará a periodistas musicales, docentes, especialistas en coreografía y puesta en escena, así como a profesionales con amplia experiencia en la industria. Además de ampliar este grupo de expertos, cada jurado estará integrado por 7 miembros en lugar de los 5 anteriores, e incluirá al menos a dos personas de entre 18 y 25 años, reflejando así el fuerte atractivo del concurso entre las nuevas generaciones.
Añade Green: “Además de estas actualizaciones, estamos mejorando nuestras medidas de seguridad técnicas para proteger el Concurso de votaciones sospechosas o coordinadas. En colaboración con nuestro socio de votación, Once, seguiremos reforzando los sistemas de seguridad avanzados que monitorean, detectan y previenen patrones fraudulentos. La confianza en la integridad del voto del público es vital, y estas mejoras añaden una capa adicional de protección para fans, delegaciones y artistas”.
En su última edición, Eurovisión atravesó por grandes controversias dada a la participación de Israel en el concurso. Como resultado, el organismo ha añadido nuevas normas para evitar que el concurso se utilice como plataforma o instrumento político de ningún tipo. “El Festival de Eurovisión nos pertenece a todos y debe seguir siendo un lugar donde la música sea el centro de atención”, dice Green.
“Los gobiernos no participan en el Festival de la Canción de Eurovisión, sino los artistas. Artistas respaldados por emisoras públicas que no son responsables de las decisiones ni acciones de sus gobiernos. Los artistas siempre han demostrado a quienes buscan dividirnos que un mundo diferente es posible. El Festival de la Canción de Eurovisión siempre será una plataforma para que lo hagan”, finaliza Martin Green CBE.


