Jimmy Cliff, leyenda en el Reggae falleció a sus 81 años

Cantante de voz profunda y “rude boy original”, ayudó a llevar el reggae de Jamaica al mundo con ‘The Harder They Come’ y éxitos como ‘Many Rivers to Cross’ y ‘Wild World’

noviembre 24, 2025

Getty Images

Jimmy Cliff, rude boy original y leyenda del reggae con un estilo lleno de alma, quien ayudó a llevar el género de Jamaica al mundo con The Harder They Come, murió a los 81 años.

La familia del cantante anunció su muerte en Instagram, escribiendo que “trascendió debido a una convulsión seguida de neumonía”. “A todos sus fans alrededor del mundo, sepan que su apoyo fue su fortaleza a lo largo de toda su carrera. Él realmente apreciaba a cada uno por su cariño”, escribieron su esposa, Latifa, y sus hijos Lilty y Aken. “Jimmy, mi amor, que descanses en paz. Seguiré tus deseos. Espero que todos puedan respetar nuestra privacidad en estos momentos tan difíciles. Más información será proporcionada más adelante. Te vemos y te seguiremos viendo, Leyenda”.

Junto con Toots & The Maytals —acreditados por acuñar el término “reggae” con su sencillo de 1968 ‘Do the Reggay’—, Cliff fue uno de los primeros artistas jamaicanos cuya música se lanzó gracias a una alianza entre el sello Beverley’s de Kingston y Island Records, un sello británico-jamaicano cofundado por Chris Blackwell con la intención de llevar la música de Jamaica al otro lado del Atlántico.

A través de ese acuerdo, Cliff lanzó media docena de sencillos durante la primera mitad de los años sesenta, comenzando con su sencillo debut de 1962, ‘Hurricane Hattie’, junto con clásicos del ska como ‘Miss Jamaica’ y ‘Gold Digger’. A mediados de los sesenta, Cliff ya se había mudado al Reino Unido, donde entabló amistad con futuras leyendas del rock como Pete Townshend y Robert Plant.

En 1967 llegó Hard Road to Travel, el álbum debut de Cliff en Island. Dos años después le siguió su LP homónimo de 1969 (más tarde renombrado Wonderful World, Beautiful People), que incluía dos canciones que finalmente impulsaron su ascenso y lo convirtieron en la primera superestrella global del reggae: el himno antibélico ‘Vietnam’ y una de las obras más perdurables y versionadas de Cliff, ‘Many Rivers to Cross’.

Al año siguiente, en 1970, llegaron dos éxitos más: la versión de Cliff de ‘Wild World’, de Cat Stevens —recién lanzada en ese momento—, así como ‘You Can Get It If You Really Want’. El éxito en el extranjero volvió a poner a Cliff en el centro de atención en su Jamaica natal, donde el cineasta Perry Henzell trabajaba en una película criminal sobre los rude boys de Kingston.

“La forma en que Perry [Henzell] logró que hiciera la película fue… como en ese momento me estaba yendo tan bien en Europa, realmente no quería volver [a Jamaica]. Podía ganar mucho dinero en Europa, tenía éxitos con ‘Wild World’ y ‘Vietnam’ y esas canciones. Entonces él me dijo: ‘Sabes, creo que eres mejor actor que cantante’. Y me quedé en shock internamente, porque yo pensaba exactamente lo mismo”, contó Cliff a Rolling Stone en 2019, añadiendo que, antes de convertirse en cantante, se había formado como actor.

La película, así como su legendaria banda sonora —que incluía los mayores sencillos de Cliff hasta ese momento, junto con el tema principal que compuso para el filme y que pronto se convertiría en un éxito, además de clásicos de los Maytals, Desmond Dekker y otros— se volvió un fenómeno, y se le atribuye haber llevado tanto la música reggae como el cine jamaicano al público general. The Harder They Come fue posteriormente incluida en la lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos de Rolling Stone y preservada en el National Recording Registry de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

Con Cliff al borde de la consagración gracias a The Harder They Come, el cantante —frustrado por un estancamiento contractual con Island— firmó con la compañía rival EMI, dejando Island después de una década. Aunque Blackwell e Island perdieron a su superestrella, el golpe duró poco: poco después de la salida de Cliff, el sello fichó a otro artista emergente de Jamaica, un amigo de Cliff desde su adolescencia, Bob Marley.

“[Marley] fue un artista al que yo introduje en el negocio y que quizá se convirtió en la figura más extraordinaria [del reggae]”, dijo. A Cliff se le suele atribuir haberle dado a Marley su primera oportunidad, audicionando al joven cantante en 1962 para el sello Beverley’s del productor Leslie Kong.

“Aunque teníamos aspiraciones, espíritus y pensamientos revolucionarios similares, yo soy un poco solitario, y él amaba a toda la gente”, dijo Cliff a Rolling Stone sobre Marley. “Y por eso atraía a lo bueno, lo malo y lo feo”.

Nacido como James Chambers el 30 de julio de 1944 en la parroquia de St. James, cerca de Montego Bay, Cliff se sintió atraído por la música desde muy joven; hijo de un padre profundamente religioso, se inspiró tanto en los servicios de góspel en los que participaba en la iglesia como en la música estadounidense y en los actos pioneros jamaicanos —de Little Richard a Derrick Morgan, de Sam Cooke a Ray Charles— que sonaban en la radio AM, voces legendarias que moldearon el carácter soul de su interpretación vocal.

Cliff —quien adoptó su nombre artístico siendo un preadolescente, en alusión a las alturas que esperaba alcanzar— comenzó a escribir música cuando aún estaba en St. James, con canciones tempranas que mostraron suficiente potencial como para valerle una beca en una escuela técnica de educación media superior en Kingston, la capital de Jamaica. Cliff y su familia pronto se mudaron al barrio de Denham Town, en el oeste de Kingston —cerca de Trench Town, donde vivía Marley en su adolescencia—, una zona conocida por la actividad criminal entre jóvenes marginados y afectados por la pobreza, lo que contribuyó al surgimiento de la subcultura rude boy.

“Kingston fue impactante”, dijo Cliff sobre sus años de adolescencia. “Yo crecí en un pueblo donde no teníamos agua corriente ni nada, ni siquiera había tiendas. Así que si estabas a punto de cocinar y no tenías sal, ibas con un vecino. ‘Dame un poco de sal’, ¿sabes? No estaba acostumbrado a que la gente se engañara entre sí ni a ese tipo de cosas”.

Como contó Cliff, lo que siguió en Kingston no solo fue el inicio de su carrera, sino también el nacimiento de uno de los sellos discográficos más importantes de Jamaica: un día, mientras regresaba de la escuela, entró a una tienda de discos llamada Beverley’s, administrada por tres hermanos chino-jamaicanos, los Kong. Cliff les ofreció tocarles algunas canciones en las que había estado trabajando —incluida una llamada Dearest Beverley—, pero le dijeron que ellos eran una tienda de discos, no un sello discográfico.

“Pero ustedes venden discos. Podrían querer entrar al negocio”, les dijo el joven Cliff. El hermano mayor, Leslie Kong, le pidió a Cliff que les cantara. “Dos de los hermanos se rieron”, contó Cliff. “Pero el otro hermano me dijo: ‘Tienes la mejor voz que he escuchado en Jamaica’. Y yo pensé: ¡sí! Porque cuando encuentras a alguien que ve en ti lo que tú ves en ti mismo, es un gran impulso”.

Los Kong lanzaron su sello Beverley’s poco después, con ‘Hurricane Hattie’ de Cliff (y ‘Dearest Beverley’ como lado B) como su primer sencillo. El sello pronto se convertiría en el hogar de grandes figuras del reggae como Dekker, los Maytals y los Wailers, incluidos Peter Tosh y los dos primeros sencillos de Marley.

Aunque Cliff nunca alcanzó el nivel de estrellato global sostenido ni el legado cultural de su compatriota Marley, siguió siendo un artista prolífico y venerado dentro del reggae en los años posteriores a The Harder They Come. Lanzó discos prácticamente cada año durante los setenta y ochenta; nominado siete veces al Grammy, Cliff obtuvo su primer premio cuando su LP de 1985 Cliff Hanger ganó en la categoría de Mejor Grabación de Reggae.

El sencillo de Cliff de 1972, ‘Trapped’ —rara vez escuchado y producido por Cat Stevens— resurgió una década más tarde cuando se convirtió en un infaltable de los conciertos de Bruce Springsteen y la E Street Band a inicios de los años ochenta; Springsteen había comprado un casete recopilatorio de la música de Cliff durante una gira por Europa e integró ‘Trapped’ al repertorio de la banda (donde aún permanece). La versión en vivo de Springsteen también fue incluida en el álbum benéfico We Are the World de 1985, mientras que el propio Cliff retomó la canción en su disco de 1989 Images. (Más tarde, Springsteen y Cliff unirían fuerzas en el escenario durante el SXSW de 2012. “Sigue siendo increíble”, dijo Steven Van Zandt sobre Cliff en ese momento.)

Cliff consiguió un último éxito sorpresa a nivel mundial en los noventa, al reinterpretar ‘I Can See Clearly Now’, del ícono del reggae Johnny Nash, para la banda sonora de la comedia jamaicana de bobsled de 1993 Cool Runnings. La versión llegó al top 20 del Hot 100, siendo el sencillo de mayor posicionamiento de Cliff en Estados Unidos. Al año siguiente, Cliff contribuyó con una versión del clásico del Rey León, ‘Hakuna Matata’, para un álbum complementario de la película animada de 1994.

A pesar de su amor por la actuación y de la buena recepción de su interpretación en The Harder They Come (1972), Cliff tuvo apariciones esporádicas en la pantalla grande durante las décadas siguientes, con cameos en la comedia de Robin Williams Club Paraíso (1986) y en la película de acción de Steven Seagal Marcado para la muerte (1990). “Hubo algunos otros papeles que surgieron, pero realmente no me veía interpretándolos, así que les dije que no”, comenta Cliff sobre su carrera en el cine.

En 2012, dos años después de que Cliff fuera incorporado al Rock and Roll Hall of Fame, lanzó lo que se convertiría en su canto del cisne: Rebirth, un LP que recuperó el sonido de sus días de gloria en los setenta gracias, en parte, a la producción y composición de Tim Armstrong, de Rancid. El álbum le valió a Cliff su segundo premio Grammy, en la categoría de Mejor Álbum de Reggae. Cliff publicaría un último disco, Refugees, en 2022.

“Cuando veíamos a Jimmy Cliff, nos veíamos a nosotros mismos”, dijo Wyclef Jean sobre el legado del cantante en su discurso al introducirlo en el Rock Hall. “Al mirar a Jimmy Cliff, veía mi propio rostro, y eso es lo que Jimmy Cliff representa, no solo para mí, que vengo del gueto, sino para todos los chicos que vienen de zonas rurales. Así que gracias, Jimmy Cliff, por ser una inspiración en nuestras vidas”.

En septiembre de 2020, Cliff escribió un elogio para su amigo “Toots” Hibbert en Rolling Stone, de una forma que también reflejaba su propio legado. “Por nuestro trasfondo religioso, nuestro concepto cuando alguien trasciende —no decimos que ‘fallece’, decimos que ‘trasciende’; simplemente pasa al otro lado de la existencia, no existe tal cosa como la muerte— y luego sale de ahí y vibra durante los días que sean antes de elevarse a una altura mayor”, dijo Cliff. “Pero Toots, por la forma en que vivió su vida, estoy seguro de que su alma pudo seguir adelante. El alma puede reencarnar entre 24 y 24,000 veces, depende de cómo viviste tu vida. Pero con Toots, no veo a Toots volviendo a este planeta. Ha evolucionado. Ha completado la tarea que tenía que cumplir en este planeta”.

“Su espíritu siempre va a resonar con nosotros”, añadió Cliff. “Su alma siempre va a resonar con nosotros y con quienes amaron su música”.

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