La noche anterior a esta entrevista, Sofía Monroy abrió el concierto de Zayn en la Ciudad de México. Aún sonríe al recordarlo: “Sigo flotando (ríe), fue una locura. El público, no manches… muy, muy, muy bonito”. Y aunque la emoción por compartir escenario con el ex-One Direction sigue presente, hay algo aún más importante para ella: el lanzamiento de Morena, su primer álbum.
“Me siento súper emocionada. Se siente liberador muchas emociones, mucho tiempo”, dice sobre este proyecto que describe como profundamente personal. “El primero lo vas creando toda tu vida”, afirma. “Este álbum sí es muy personal… parte de mi vida en una cosa, en una caja”.
Sofía Monroy nació en la Ciudad de México en 1999, pero se mudó a Suecia a los dos años con su familia. Su padre, originario de Tapachula, falleció cuando ella tenía 11. Esa pérdida dejó una huella profunda que hoy se transforma en música y conexión. “México era una idea, un recuerdo, pero ya es mi México, ya no es solamente su México o el México de mi familia, ya lo siento como mío también. Eso es muy bonito”, cuenta.
Esa reapropiación cultural, espiritual y emocional se cristaliza en Morena, un disco conceptual habitado por un personaje enigmático. “La Morena es un ser, una energía, una mujer que camina entre los mundos. Para mí son los mundos de Suecia, México, la muerte, la vida, lo que pensamos que sabemos y lo que nos falta entender”. Aunque ella misma no se considera “morena” en el sentido literal, la figura la representa en muchos niveles. “Aquí salgo por primera vez como Sofía Monroy, en el pelo de Morena”, explica sobre la portada del álbum. “El pelo significa muchas cosas, puede significar un velo, también significa años, wisdom, cultura, tradiciones…”.
Uno de los temas más potentes del disco es ‘Little Brother’, una canción que toca el dolor heredado de su padre al perder a su hermano pequeño. “Yo lo viví toda mi infancia, me acuerdo de él, ese dolor nunca se quitó”, confiesa. “No lo entendí, pensaba: ‘¿Por qué no lo puede soltar?’… ya hace muchos años y ya cuando mi papá falleció ya me di cuenta de que es algo que nunca se va a quitar”.
Ese entendimiento de la pérdida se volvió más claro en México. “Eso es tan bonito con México también, que aquí sí se celebra, cada año, cada año. Eso no hay en Suecia, tienes tu funeral y ya, nunca más, es muy duro”. La artista encontró inspiración en ese vínculo con los difuntos y lo integra en su universo creativo: “¿Qué es la vida?, ¿Qué hay y qué no hay? Las fronteras, the borders, y todo in between, lo qué pensamos que ya sabemos”.
La exploración de México también ha impactado su sonido. “Llegando a México dije: ‘Hay tantas, tantas cosas acá, tantos géneros, tanta inspiración’. Entonces dije: ‘¿Cómo puedo hacer eso? O sea, quiero hacer todo, quiero probar todo’”. Aun así, la influencia sueca permanece. “Tengo mi parte europea y sueca, sin quererlo, escribiendo melodías, la forma de las canciones, es una mezcla totalmente”.
Cantar en español también le ha abierto nuevas posibilidades expresivas. “Sí, 100%. Es que a mí no me gusta componer en sueco… Pero el español es tan bonito, y para mí todo suena increíble en español”, dice.
El personaje que había comenzado a imaginar en Suecia tomó forma propia en México. “Yo nunca había escuchado de ‘Virgen Morena’, nunca en mi vida. Yo hice esa canción en Suecia hace tres años, pensando en este ser con pelo largo. Nadie sabe su nombre… Luego compré una playera con la Virgen de Guadalupe y veo: ‘Virgen Morena’. Y mandé una foto y dije: ‘Güey, ¿Viste esto? Virgen Morena’”.
Con Morena, Sofía Monroy nos entrega más que un álbum: nos abre la puerta a un universo propio, donde las raíces, el duelo, la fe y la música se entrelazan. Una exploración íntima y mágica que confirma que regresar a casa también puede ser un acto de renacimiento.

Lee la plática a continuación:
Ayer abriste el concierto de Zayn, ex miembro de One Direction, en CDMX, ¿cómo te fue?
Sigo flotando (ríe), fue una locura. El público, no manches eso fue… O sea, yo no me lo esperaba porque cuando vas al concierto dices “Ah, qué chido, va a abrir una banda”, pero el público ahí con sus luces, todo, muy, muy, muy bonito.
¿Cómo te sientes con la salida de tu primer álbum?
Me siento súper emocionada. Se siente como un release, muchas emociones, mucho tiempo. El primero lo vas creando toda tu vida. Y también como regresar a México. Este álbum sí es muy personal y lo estoy haciendo en un concepto y todo, pero sí siento que ahí ya va parte de mi vida en una cosa, en una caja. Sí, se siente muy bonito.
¿Quién es “La Morena”?
Morena es un ser, una energía, una mujer que camina entre los mundos. Para mí son los mundos de Suecia, México, la muerte, la vida, lo que pensamos que sabemos y lo que nos falta entender.
Es una mujer, una energía muy fuerte. Yo no soy morena, pero, por eso la portada, no es un disfraz. Aquí salgo por primera vez como Sofía Monroy, en el pelo de Morena. El pelo significa muchas cosas, puede significar un velo, también significa años, wisdom, cultura, tradiciones… Sí, significa muchas cosas.
Dijiste que “La Morena” te ha impulsado a hacer cosas que no hubieras hecho, ¿Qué cosas son esas?
Mudarme a México sola, sentir, y también quedarme en eso, en las cosas que duelan, en las cosas que son difíciles. Muchas veces no quieres quedarte en cosas que sientes que te dañan o así, quieres sentirte feliz, quieres sentir happy feeling, todo chido. Pero estar, mantenerte ahí también te hace crecer.
¿Qué tan conectada has estado con tus raíces mexicanas durante tu vida y cómo ha evolucionado esa conexión?
Ahora más que nunca, porque crecí en Suecia y mi papá, que era mexicano, falleció cuando yo tenía 11 años, entonces perdí mucho la conexión con México, el idioma. Sí tengo a mi familia ahí, siempre estuvimos en contacto, pero era como tener tu channel, tu punto en medio. Entonces, como a los 22 años, después de sacar mi primer EP y hacer música en Suecia, dije: “Es que no me siento full, quiero explorar México, quiero explorar el idioma, la cultura, las tradiciones. Quiero comer tacos reales” (ríe).
Tu papá tenía un restaurante mexicano en Suecia, ¿cierto?
Sí, sí, un restaurante en Suecia que se llamaba “Tapachula” porque de ahí viene mi familia. Y pues ahí estaba haciendo frijoles charros y haciendo cosas súper mexas y ese es mi recuerdo de México en Suecia. Fue súper padre revivirlo. México era una idea, un recuerdo, pero ya es mi México, ya no es solamente su México o el México de mi familia, ya lo siento como mío también. Eso es muy bonito.
¿Metes mucho el sonido latino en el disco?
Sí, llegando a México dije: “Hay tantas, tantas cosas acá, tantos géneros, tanta inspiración”. Entonces dije: “¿Cómo puedo hacer eso? O sea, quiero hacer todo, quiero probar todo”.
Pero también tengo mi parte europea y sueca, sin quererlo, escribiendo melodías, la forma de las canciones, es una mezcla totalmente. Pero me encanta la libertad acá.
¿Has sentido más libertad para ser poética escribiendo en español, que con el sueco o inglés?
Sí, 100%. Es que a mí no me gusta componer en sueco, porque para mí el sueco no me gusta tanto como suena. Pero al componer esa canción dije: “Aquí sí, aquí puedo hacer esta canción en sueco”. Pero el español es tan bonito, y para mí todo suena increíble en español. Es un idioma que suena muy bien. El inglés también, pero el español es otra cosa. Pero también es muy muy difícil el inglés, para decir una cosa así de corta en inglés tienes que meter dos páginas (ríe).
En el disco no solo hablas de tu dolor, también el de tu papá, ¿Te ha acercado a tu padre pensar lo que él había sentido, ese enojo y esa tristeza?
Sí, yo lo viví toda mi infancia, me acuerdo de él, ese dolor nunca se quitó. Andábamos en cualquier comida, súper felices, y él: “Ay, es que mi hermano…”, y ya empezó todo otra vez, la tristeza, el dolor, el enojo. Y no lo entendí, pensaba: “¿Por qué no lo puede soltar? ¿Por qué no lo está soltando?”, ya hace muchos años y ya cuando mi papá falleció ya me di cuenta de que es algo que nunca se va a quitar. O sea, no vas a decir: “Ya me sané de eso”, siempre va a estar presente.
Pero eso es tan bonito con México también, que aquí sí se celebra, cada año, cada año. Eso no hay en Suecia, tienes tu funeral y ya, nunca más, es muy duro. Entonces, eso me inspira muchísimo y eso también es parte de Morena, ¿Qué es la vida?, ¿Qué hay y qué no hay? Las fronteras, the borders y todo in between, lo qué pensamos que ya sabemos.
¿Cómo fue ese viaje a Tapachula y ver los periódicos con la noticia de la muerte de tu tío?
Eso también fue muy fuerte. Por eso a veces digo: “Lo que no escribes, no existe”. Como que lo quiero poner escrito para que ya exista, no solo en tu cabeza. Y ver esos clips del periódico… qué fuerte, qué fuerte. Y qué gran dolor de todo el pueblito y siento que lo recibieron súper bonito también sus amigos.
Pero para mí fue muy importante comunicar esa historia. No es mi hermano, no es mi dolor, justamente esta canción, pero sí quiero contar esa historia, porque they never got to tell it.
Me gustó la frase en una canción que es “I hope heaven has a crazy sound system (espero que el cielo tenga un gran sistema de sonido)”, ¿Quién escuchará tu disco desde allá arriba?
Mucha, mucha gente si. Yo quiero que lo escuchen también, así en Dolby Atmos (ríe). Es que ellos son parte del álbum: sus historias, el dolor, el amor. Y es que, pues sí, siento que son energías que te llegan. No son mis palabras.
Con Morena, por ejemplo, me pasó. Yo nunca había escuchado de “Virgen Morena”, nunca en mi vida. Yo hice esa canción, en Suecia hace tres años, pensando en este ser con pelo largo. Nadie sabe su nombre, se llama “Morena” por su pelo, es una energía en todos lados. Luego llegué a México, hice mi álbum y luego compré una playera, hace como un mes, con la Virgen de Guadalupe y yo: “Chido, me gustó esta playera, no sé por qué, pero me gustó, la voy a comprar”. Luego llego a mi casa y me iba a poner la playera y veo “Virgen Morena” y mandé una foto y dije: “Güey, ¿Viste esto? Virgen Morena”. Y luego me enteré de todo eso. Yo no soy, I don’t create anything, I just say whatever que viene y ya.
¿Es cierto que ya tenías el disco pero lo descartaste y empezaste otra vez?
Sí, bueno, el disco de Morena no. Tenía muchas canciones pero después dije: “Quiero empezar de nuevo”, muchas dudas, muchas preguntas me llegaron como “¿Quién soy?”, México, la muerte… Quería explorar esta parte y luego el álbum quedó, y dije: “Esto es. Este es el álbum de Morena”, Justo ese personaje that I thought that I made en Suecia, pero no.

Track by track de Morena
‘Canción de despedida’
El inicio es mi papá cantando. Encontré ese video en el archivo: estábamos en Tapachula, caminando por la playa, y ahí está ese clip donde él canta: “Hoy pronto, junto al cielo, nos reunirá el Señor”. Es tan poderoso… creo que esa frase es como de la Iglesia. Quería incluirlo, quería tener a mi papá presente. Pensé: Es mi interlude, lo tengo que usar, lo tengo que usar. Esa melodía también aparece en Little Brother, porque yo sentí que era él cantándole a su hermano. Pero también a nosotros, porque ya no está. Todo lo que él grababa es como “Point of view: Él”, y es tan bonito.
‘Amor criminal’
Fue casi la primera canción que hice aquí en México. Es una canción de amor, pero también de muerte, muy Bonnie & Clyde inspired. “Si estoy contigo, puedo escapar a la nada”. Tiene muchas referencias de sintetizadores electrónicos, una mezclota.
‘Abandono’
También es amor, pero este es muy telenovela inspired. Quería hacer una bachata, y a mí me encanta Aventura, todos los clásicos. Yo quería hacer bachata bachata, entonces salió “Me mata tu abandono”. También tiene elementos electrónicos, es pop, pero con la onda bachatita. Yo peleando con los productores: “No, es que quiero un solo, quiero la guitarra así”, y ellos: “No, es que no es pop”, y yo: “No me importa, quiero bachata” (ríe).
¿Quién la produjo?
Esa canción fue con Tres Kamikazes, pero casi todo lo demás fue con Ernesto.
‘Sed’
Es una cumbia meets Kanye West. Hicimos una cumbia inspirada por la película Roma, que a mí me encanta. Esa escena donde el marido se va a “trabajar” y ella lo ve, y sabes que piensa: “Tú no vas a regresar”. Lo ves en sus ojos. Ese dolor, como de I’ve given you everything, y aún así no es suficiente. La primera versión era cumbia full cumbia, y yo: “Okay, me encanta”. Yo tengo mis épocas de estar súper obsesionada con Kanye West, y justo estaba en esa época. Pensé: “¿Qué pasa si metemos un bajo tipo Kanye West?” Y así quedó.
‘Para que vuelvas’
Eso fue un sueño. Fue justo unos días después del Día de Muertos. Me desperté de un sueño súper vívido con mi papá, y cuando eso pasa lo vives de verdad. Te despiertas y dices: “Ay, no”. Llegué al estudio y dije: “Tuve este sueño, quiero escribir sobre eso”, pero también se puede interpretar como una canción de amor, de doble sentido. Esa canción me encanta. Creo que es mi favorita del disco.
‘Lo sabe Dios’
Pues eso: Lo sabe Dios. Es literalmente la canción. Se trata de soltar, de dejar ir, de preguntarte por qué hacemos las cosas. ¿Por qué hacemos cualquier cosa? Lo sabe Dios. Es como un leap of faith.
‘Little Brother’
La historia de mi papá y su hermanito Nini. Él se llamaba Rafael y mi papá, Antonio.
‘Diente de león’
Es una canción súper fuerte. Habla de salud mental, son temas súper personales, y siento que mucha gente puede conectar con eso. Es como una carta de despedida, pero también quería meter influencias muy mexas, regionales, alegría también. Todo tiene contrastes. La producción fue muy, muy divertida. Metimos un chingo de voces.
‘Yo pienso’
Una canción sobre la automuerte, self-death. Cuando piensas tanto en alguien que dejas de vivir, metes toda tu energía en otra persona. No es un sentimiento cool, y tampoco lo puedes controlar. A mí me gusta mucho el amor, pero también es fuerte, es mucha energía. Y cuando por fin sueltas a alguien, te encuentras a ti misma otra vez. “Ah, es que a mí me gustaba esto… Ay, pero dejé de hacer esto”.
‘Morena’
Es el main character, es justo la descripción de todo lo que estamos hablando: de ella.
‘Änglarnas Skratt’
Es sueco y significa “La risa de los ángeles”. Es una canción de cuna muy inspirada en un artista sueco que se llama Evert Taube, que es icónico. Él viene de Argentina, y llevó el vals a Suecia. Es ese género de lullaby, y yo quería hacer algo así, pensando en los niños, como las canciones que tus papás o mamás te cantan antes de dormir… pero sobre la muerte. Entonces es como: “If you close your eyes, puedes escuchar la risa de los ángeles, te están esperando”. Sí, es como un adiós.

