febrero 22, 2022

1992: El año en el que el cine era audaz y peligroso

Celebramos tres décadas de grandes películas que nos sacudieron cuando hacíamos el ridículo en la calle sin que nadie nos grabara

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

Miramax

Al revisar las mejores películas que se estrenaron en las salas de cine hace treinta años, sorprende el puritanismo y la falta de riesgo que ha contaminado al séptimo arte actual. Mientras que muchos celebran con nostalgia los años ochenta, la época del conservadurismo, el materialismo, la artificialidad y la hipocresía, se nos olvida que los años noventa fueron una época de creatividad, sinceridad, valentía y de exploración (especialmente de los más oscuros rincones de la naturaleza humana). Para aquellos que duden de lo audaz y peligroso que fue el cine de los noventa, aquí tenemos veinticinco pruebas:  

25. Poison Ivy 

Dir. Katt Shea

Drew Barrymore se convierte en la primera Femme Fatale adolescente (con el perdón de Lolita), en una cinta que, como las mejores películas clase “B”, nos logra impresionar con sus candentes escenas eróticas y, a la vez, contar una historia inquietante llena de subtextos psicoanalíticos, acerca de una joven que seduce y/o asesina a los miembros de una familia adinerada.   

24. El Lado Oscuro Del Corazón 

Dir. Eliseo Subiela 

El director argentino fallecido en el 2016, llegó a su máximo esplendor con Hombre mirando al sudeste y con esta cinta, en la que nadie tenía alguna esperanza, ni siquiera el mismo Subiela. Él apostó una botella de whisky con el acomodador del teatro, a que la película no iba a durar una semana en cartelera, y perdió. Colmada de elementos surrealistas (como la cama que manda al vacío a las amantes del protagonista), y de elementos poéticos (algunos la acusan de ser una película cursi), lo cierto es que no deja a nadie indiferente.

23. Deep Cover

Dir. Bill Duke

La leyenda del cine Bill Duke (Commando, Predator), dirige este oscuro policíaco escrito por el gran Michael Tolkin (The Player) acerca de un agente infiltrado de la policía, que comienza a confundir y a cuestionar los límites entre la ley y la delincuencia. Laurence Fishburne nos entrega aquí uno de los mejores papeles de su carrera interpretando al policía que sufre una crisis ética y de identidad. Jeff Goldblum no se queda atrás como el reptante David Janson, y Snoop Dogg hace su debut con el tema central de la película, rapeando sobre cómo el destino de los policías encubiertos es el 187 (el código de la muerte).    

22. Braindead

Dir. Peter Jackson 

De acuerdo con los récords Guinness, esta es la película más sangrienta en la historia del cine (en un momento, los personajes nadan en una especie de piscina con más de 300 litros de agua tinturada de rojo) y, definitivamente, es una de las más violentas. Quienes vieron en su época esta sucia cinta australiana sobre una madre que es mordida por un mono rata de Sumatra, que la convierte en una imparable bestia asesina, jamás se hubieran imaginado que su autor se convertiría en el respetado director de la trilogía de El señor de los anillos y de Get Back, el mejor documental jamás realizado sobre los Beatles. Los casetes de VHS venían acompañados de una bolsa para que los espectadores pudieran vomitar en ella.

21.  Romper Stomper

Dir. Geoffrey Wright

Russell Crowe fue elegido para protagonizar esta película cuando se rapó la cabeza y el director vio que se veía realmente amenazante (esta fue la cinta que convenció a Curtis Hanson de contratar a Crowe para su obra maestra L.A. Confidential). En su época, abrió todo un debate en Australia sobre el fuerte racismo que infectaba al país en los años noventa. Con la visceralidad de un joven Scorsese y la brutalidad de Kubrick, la ópera prima de Wright describe la desintegración de una banda de skinheads, sin ningún tipo de concesiones en cuanto a la violencia y el sexo explícito (los actores Jacqueline McKenzie y Daniel Pollock tienen una escena de sexo real).  Pollock, quien encarnó al sensible Davey, se suicidó antes del estreno de la cinta.

20. Bajos Instintos

Dir. Paul Verhoeven

Cuando Sharon Stone se opuso a la escena en donde ella cruza las piernas frente a un grupo de hombres (y de espectadores) que ven que no tiene ropa interior, el director Paul Verhoeven le dijo: “Esa escena es la que te va a convertir en estrella”. La profecía se hizo realidad. Tan ardiente como vacía, el neo-noir de Verhoeven sedujo al público masivo gracias a su humor negro, su trama truculenta, su espíritu políticamente incorrecto (el guion de Joe Eszterhas es toda una tesis sobre el miedo masculino a la mujer) y, por supuesto, la entrepierna de Stone.

19. Bram Stoker’s Dracula

Dir. Francis Ford Coppola

Aunque dista mucho de ser El Padrino o Apocalypsis Now, y tampoco es la mejor adaptación de Drácula en el cine (las versiones de Murnau, Browning y Herzog son superiores), la belleza y extravagancia de esta cinta es irresistible. Casi todo en ella nos hipnotiza y atrae como el conde (Gary Oldman) a Mina Harker (Winona Ryder).   

18. Orlando

Dir. Sally Potter 

¿Quién mejor que Tilda Swinton para interpretar a una persona que puede vivir siglos de experiencias humanas desde la perspectiva de ambos sexos? Una de las mejores, si no la mejor, interpretación en la carrera de Swinton, se favorece gracias a la experta y delicada dirección de Sally Potter, quien logra capturar la esencia del relato de Virginia Woolf.

17. Twin Peaks: Fire Walk With Me

Dir. David Lynch

Atacada tanto por el público como por la crítica en el festival de Cannes (era un tiempo en el que las precuelas no existían y los universos de la televisión y el cine iban por caminos separados), esta misteriosa cinta de Lynch nos reintroduce al universo de la mejor serie de todos los tiempos, y evidencia a un maestro de las atmósferas, así como a un estudioso de la perversión humana.

En esta versión fílmica sobre Laura Palmer (cuyo asesinato es el detonante de la serie), Lynch puede enfocarse en la depravación, la violencia y el sexo que no podía mostrar en la televisión de los noventa. Este trabajo adelantado a su tiempo, incluye algunos de los momentos más brutales y devastadores en la filmografía del director, así como una de las apariciones más enigmáticas e inusuales de David Bowie en el cine. 

16. Jamón, Jamón 

Dir. Bigas Luna

1992 nos entregó algunas de las mejores películas eróticas de todos los tiempos. Esta es una de ellas. Hilarante, irreverente, atrevida, vulgar y desquiciada, nos muestra a un Bigas Luna que bien puede considerarse como el hijo bastardo de Buñuel y Almodóvar. Javier Bardem y Penélope Cruz nos muestran lo ridícula que es la sexualidad humana y las escenas del ajo y del cerdo quedarán incrustadas en la memoria para siempre.

15. Wayne’s World

Dir. Penelope Spheeris

Uno de los mejores sketches cómicos en la historia de Saturday Night Live se convierte en una de las comedias más recordadas de la década de los noventa. Wayne y Garth están entre las tres grandes parejas de amigos adolescentes noventeros (los otros son Bill y Ted y Beavis & Butt-head). Gracias a ellos Bohemian Rhapsody de Queen volvió a la radio, reconocimos que no somos dignos para su majestad Alice Cooper, y aceptamos sentirnos atraídos por Bugs Bunny cuando se viste de mujer. ¡Excelente!

14. Bob Roberts

Dir. Tim Robbins

Uno de los mejores documentales falsos de la historia, marca el debut de Tim Robbins como director. Robbins interpreta a un músico folk de los años sesenta que se convierte en candidato del partido republicano de los Estados Unidos, en una transformación que bien puede compararse a la de un Bob Dylan convirtiéndose en un Donald Trump. El mensaje de esta ácida comedia todavía resuena en nuestros días: “No importan las ideas sino cómo se vendan”.

13. Singles

Dir. Cameron Crowe

Hay películas que logran capturar a la perfección el espíritu de una década. Los años cincuenta tuvieron a Rebelde sin causa, los sesenta a Easy Rider, los setenta a Saturday Night Fever, los ochenta a The Breakfast Club y los noventa a esta cinta, dirigida por uno de los mejores escritores que haya trabajado para esta revista. La música de Alice in Chains, Soundgarden, Pearl Jam, Mudhoney y Paul Westerberg es ideal para ambientar esta comedia romántica protagonizada por un grupo de veinteañeros desorientados que viven en un mismo edificio en la ciudad de Seattle.   

12. Hard Boiled

Dir. John Woo

El cine de acción se estaba anquilosando a comienzos de los años noventa, pero desde Hong Kong llegó el maestro John Woo para revivirlo. Chow Yun-Fat, el actor fetiche de Woo, interpreta aquí a un policía en busca de venganza, ya que la mafia asesinó a su compañero. Cuando descubre que uno de los maleantes es un policía encubierto (el gran Tony Leung), el infierno de desata. Tiroteos imparables, maravillosos ballets de sangre y bebés que vuelan en medio de explosiones, son algunos de los elementos que convierten esta cinta en una de las mejores de su género.   

11. Como Agua Para Chocolate

Dir. Alfonso Arau 

El realismo mágico de Gabriel García Márquez impregna la deliciosa adaptación de la novela de Laura Esquivel (esposa del director en su época), que da cuenta de la estrecha relación entre el sexo y la comida. Nunca antes el erotismo había sido tan candente en el cine mexicano y la fotografía del maestro Emmanuel Lubezki es, en gran parte, responsable de ello.

10. El Mariachi

Dir. Robert Rodríguez

Un director proveniente de Texas y de ascendencia mexicana, demostró que el cine bien puede ser un trabajo individual y no colectivo (Rodríguez realizó todos los oficios en su ópera prima, excepto actuar). Sirvió como conejillo de indias para una empresa farmacéutica y vendió sus fluidos corporales para recaudar el presupuesto paupérrimo de 7.000 dólares y cumplir su sueño de hacer una película de acción y venganza. El Mariachi no obtuvo ningún premio en el festival de Sundance donde se presentó, pero sí logró un contrato de distribución que le permitió recuperar su inversión y llevar a cabo una secuela con Antonio Banderas. Además, la cinta marcó el inicio de una gran amistad con Quentin Tarantino.

9. Man Bites Dog

Dir. Rémy Belvaux, André Bonzel, Benoît Poelvoorde  

Otro de los mejores documentales falsos en la historia del cine, así como uno de los más hilarantes y aterradores. La película más salvaje en la historia del cine belga, rodada con un presupuesto mínimo y con un blanco y negro sucio y granulado, nos muestra a un equipo de realizadores tras los pasos de un asesino en serie (el actor Benoît Poelvoorde codirigió y ayudó a editar y escribir la cinta). Mientras el asesino viola, tortura y mata a hombres, mujeres y niños, explica los secretos del oficio amablemente a los documentalistas frente a las cámaras. Ellos, en agradecimiento, se convierten en sus cómplices.     

8. Maridos y Esposas

Dir. Woody Allen

Filmada con una temblorosa cámara en mano e inspirada en el cine de John Casavettes, Allen confecciona uno de sus mejores trabajos, así como uno de sus más íntimos y personales. En esta cinta interpreta a Gabe, un escritor y profesor -casado con Judy (Mia Farrow)- que se enamora de Rain (Juliette Lewis), una estudiante mucho más joven que él que lo idealiza. Este ensayo sobre la irracionalidad del amor y la hipocresía y egoísmo inherente a las relaciones de pareja, se entremezcló con el escándalo personal del director, quien se enamoró de su joven hijastra, acabando de una manera escandalosa y desastrosa su relación sentimental con Farrow. Maridos y Esposas es uno de los casos más evidentes de “la vida imita al arte y el arte imita a la vida”.

7. El Juego de las Lágrimas

Dir. Neil Jordan

Más allá de la sorpresiva revelación que se hace a la mitad de la cinta (y que hoy es más controversial que lo que fue en su época), este drama posee un gran valor porque nos muestra las mentiras y la doble moral detrás de las convicciones políticas y sociales, así como en el interior de las relaciones de amistad y de pareja. Jaye Davidson obtuvo el premio Óscar (no voy a mencionar la categoría) por interpretar a Dil, la amante de Fergus (Stephen Rea), un miembro del IRA.     

6. Glengarry Glen Ross

Dir. James Foley

Antes de descender a los sótanos de los infiernos con sus Cincuenta sombras de Grey, James Foley asumió de una manera magistral el oficio de adaptar al cine la obra de David Mamet, ganadora del premio Pulitzer. El director convierte una obra basada casi totalmente en el diálogo y la palabra, en una película visualmente rica que estudia a un grupo de hombres que compiten entre sí, en ese ring de muchas aristas que es el capitalismo desalmado. Jack Lemmon, Al Pacino, Kevin Spacey y Alec Baldwin actúan como fieras y nos entregan unas interpretaciones de un poder y energía inigualable.

5. Bad Lieutenant

Dir. Abel Ferrara

Las cabezas de dos animales salvajes se chocan y el impacto da como resultado una fábula sobre el perdón salpicada de sangre, sexo, violencia y corrupción. Keitel nos entrega el mejor papel de su carrera, interpretando a un policía de Nueva York alcohólico, drogadicto, promiscuo y jugador que, como si se tratara de un San Pablo del siglo XX, ve una oportunidad para redimirse y probar que Dios existe. Werner Herzog hizo una reinterpretación del relato moral de Ferrara, ambientada en Nueva Orleans y protagonizada por Nicolas Cage. Aunque es una gran película, no llega a acercarse a los infiernos gestados por Ferrara y Keitel.

4. Malcolm X

Dir. Spike Lee

Denzel Washington demuestra que es uno de los mejores actores en la historia del cine, encarnando a Malcolm Little, el ladrón y proxeneta que terminaría convirtiéndose en uno de los más importantes defensores de los derechos civiles de la población afroamericana. Spike Lee logra retratar a Malcolm X desde toda su complejidad y captura todas sus contradicciones. La fotografía de Ernest Dickerson vehiculiza toda la energía y vitalidad de uno de los mejores biopics de todos los tiempos.

3. El Jugador

Dir. Robert Altman

El director que deconstruyó el horror de la guerra de Vietnam en M*A*S*H y el mundo de la política y la música Country en Nashville, arremete contra la mano que le da de comer, en esta sátira sobre Hollywood que nos muestra que la industria del cine sigue igual, si no peor. En El Jugador la creatividad y el riesgo van en detrimento de las ganancias, el mercadeo es más importante que el talento, y el mérito artístico se mide en ganancias materiales. El hecho de que el productor Griffin Mill (Tim Robbins) busque asesinar a un guionista que no quiere comprometerse con el sistema, es la metáfora perfecta para entender qué es lo que está mal con el cine actual.

2. Los Imperdonables

Dir. Clint Eastwood 

Lo mejor del Western clásico (The Searchers) se mezcla con lo mejor del spaghetti Western (El bueno, el malo y el feo) y da como resultado la mejor película de vaqueros crepusculares, así como la mejor cinta en la distinguida carrera de Clint Eastwood como director. Esta dolorosa deconstrucción del mito del vaquero heroico no elude las consecuencias de la violencia, sino que insiste en mostrarlas una y otra vez.

1. Reservoir Dogs

Dir. Quentin Tarantino

El cine de los noventa le pertenece a Tarantino, y su impactante debut conjuga todo lo que hizo al cine de 1992 audaz y peligroso. Una cinta sobre robos que no presenta el robo, que excluye a las mujeres, que se centra en el diálogo como si se tratara de una obra de teatro, que contiene una gran cantidad de referentes a otras películas (Tarantino actúa como un rapero sampleando para componer una pieza de gangsta rap), y con una estructura temporal fragmentada. Asimismo, Reservoir Dogs es un violento estudio sobre la amistad, la lealtad, la traición y el homoerotismo masculino. Scorsese fue el rey de los setenta y los ochenta, pero Tarantino fue el Toro Salvaje encargado de asumir el trono en los años noventa.

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